ÓscarIbazeta
Apuntes Retail Por Óscar Ibazeta

Recientemente H&M ha abierto su primera tienda en el Perú. Como es característico en la marca, hicieron mucha bulla en medios y tuvieron una exitosa apertura. Sus directivos comentaron que la nueva tienda es un flagship o tienda insignia, con lo que se constituye en una de las más grandes a nivel mundial. Se sabe que cuando irrumpen en un mercado, su estrategia es de ocupación y copan las principales plazas. Sus directivos ya han confirmado su intención de abrir un importante número de tiendas en el país.
Hace algunos meses, Forever 21 también abrió con mucha expectativa y recientemente anunciaron la apertura de al menos diez tiendas en nuestro país.
Pero la pregunta es, ¿qué vieron estos monstruos de la moda en sus estudios de mercado que no han visto los competidores locales o regionales?
Hace poco revisaba los resultados de otro de los grandes de la Moda, GAP, que no la ha pasado bien en los últimos años. El que le viene salvando los resultados es su marca Old Navy, que se ha constituido en casi el 40% de los ingresos de la compañía a nivel global. Pero estas cifras no salieron por casualidad. Hace unos años, la pesadilla de GAP era el desembarco de H&M en tierras norteamericanas. A la cabeza de esta incursión se encontraba Stefan Larsson, quien lideraba exitosamente este asalto.

¿Qué hizo GAP? Pues cuando no puedes con el enemigo, únete a él o, mejor aún, contrátalo. Eso fue lo que hizo GAP: contrató a Larsson y lo puso en sus filas desde hace tres años. Los resultados son sorprendentes, y ha transformado a Old Navy en una de las joyas más preciadas de GAP con ventas de 6,000 millones de dólares, casi tanto como lo facturado por las otras marcas de GAP en Estados Unidos.

En una reciente entrevista, Larsson comentaba que vio en Old Navy un diamante en bruto. Él comentaba que la combinación de diseño y precios bajos es la fórmula del éxito, pues no se habían valorado las aspiraciones de la gente de bajos ingresos.

Hace algún tiempo conversaba con amigos que estaban en el mundo de la moda, y siempre me argumentaban que el peruano es conservador, por eso siempre veía la combinación de grises, blancos y negros como predominantes en los colores de moda. ¿No estaremos cometiendo el mismo error que GAP hace unos años cuando subvaloraba las aspiraciones del común de la gente? Muchos dirán que no es así, y, efectivamente, hay casos de marcas que innovan, pero son excepciones.

Creo que la irrupción de estas grandes cadenas en suelo peruano demuestra una necesidad que siempre estuvo latente. La respuesta definitiva, la veremos en muy corto plazo.