ÓscarIbazeta
Apuntes Retail Por Óscar Ibazeta

En el 2017 fuimos testigos de lo que algunos denominaron “el apocalipsis del retail”, un continuo cierre de tiendas que ocasionó un efecto dominó en centros comerciales norteamericanos. Estos cierres de tiendas, principalmente de icónicas tiendas ancla, ocasionó que los centros comerciales vieran mermados sus ingresos, reduciendo su capacidad de desarrollar campañas de marketing, ocasionando posteriormente un menor tráfico hacia el mall que a su vez iba en desmedro de las ventas de las otras tiendas locatarias, generando así una espiral mortal  que llevó al cierre de muchos centros comerciales.

Si bien estos sucesos alarmaron a los retailers de diversas partes del mundo, hay que mencionar que en el caso norteamericano, hay una sobreoferta de metros cuadrados en retail comparada con otros países del mundo. Asimismo el fenómeno del crecimiento de las ventas online y el despegue de Amazon y otras tiendas en línea alrededor del mundo contribuyeron a generar un nuevo ecosistema omnicanal al que muchas tiendas no se pudieron adaptar.

En Latinoamérica, la realidad es muy distinta. en algunos países la oferta en metros cuadrados del canal moderno está muy por debajo del primer mundo, la logística todavía es insuficiente para potenciar una agresiva oferta online y el modelo de crecimiento es una copia del modelo del primer mundo. Las cadenas que han adaptado el modelo a la realidad local vienen creciendo con singular rapidez, especialmente en formatos pequeños. La miopía de las grandes cadenas de querer seguir creciendo con el formato de grandes superficies y en determinados segmentos de consumo les pasará la factura tarde o temprano.

El modelo colombiano de hard discount ha adaptado con éxito el formato de precio europeo y está prosperando rápidamente. No se observa todavía en el horizonte a Zara latinoamericano o formatos que vayan a los segmentos populares de la ciudad, salvo algunas muy contadas excepciones.

El sector retail se ha conformado con crecer en los segmentos acomodados y en ciclos económicos positivos, sin invertir en formatos pilotos que exploren los sectores no atendidos de la población, dejando libre el camino a los innovadores o empresas advenedizas que comienzan a tangibilizar esta miopía comercial. Aunque ya vemos casos de cadenas como Tambo+, Aruma, Mass, Hiperbodega Uno, Listo, entre otras, que vienen creciendo consistentemente, no es suficiente.

Esta inacción comercial ha atraído a cadenas internacionales, con formatos novedosos de éxito probado en otros países y que actualmente sondean el mercado. Algunas incluso ya no ocultan su interés por entrar a una desguarnecida plaza local que sólo tiene un 20% de penetración del canal moderno (una de las más bajas de Latinoamérica) y nos guste o no, con uno de los PBI más altos del vecindario, indicadores muy atractivos para inversionistas en el sector retail.

La reconversión de la matriz energética del petróleo, que según todos los expertos llevará a un inminente crecimiento de los autos eléctricos, asegura a países productores de cobre como el Perú y Chile un crecimiento progresivo y sostenido desde el 2019 hasta el 2030. Esto ya se observa desde fines del 2017 con el incremento de los precios del cobre. Ruido político siempre vamos a tener, la pregunta es dónde quiere estar en los próximos años cuando este crecimiento realmente despegue.

Sólo agregaría algo más, siempre criticamos en el pasado a nuestra selección de fútbol, se les decía que no se la creían y por esa razón no ganaban. Ahora si se la creen y están ganando. Creo también que es momento de creérsela y empezar a apostar por el desarrollo o seguir esperando y ver cómo las cadenas foráneas se instalan cómodamente en el país en los próximos años.