05 junio 2019

Fitch y Moody's rebajaron la calificación crediticia de México

Fitch recortó su calificación soberana de ‘BBB+’ a ‘BBB’, mientras que Moody’s cambió su perspectiva de ‘estable’ a ‘negativa’.

Las calificadoras de riesgo Fitch Ratings y Moody’s rebajaron la calificación crediticia de México, y explicaron esta decisión en base a las políticas menos predecibles que afectan la confianza del consumidor de dicho país, y a las tensiones comerciales generadas recientemente con Estados Unidos.

Así, Fitch redujo la nota crediticia de la deuda en moneda extranjera y local a largo plazo de México de ‘BBB+’ a ‘BBB’, y cambió su perspectiva de ‘negativa’ a ‘estable’.

“La rebaja de la calificación de México refleja una combinación del aumento del riesgo para las finanzas públicas soberanas debido al deterioro del perfil crediticio de Pemex, junto con la continua debilidad en la perspectiva macroeconómica. Esto es exacerbado por las amenazas de las tensiones comerciales, algunas incertitudes en la política doméstica y las contantes restricciones fiscales”, detalló Fitch.

La decisión de la reducción también se explicó por la debilidad de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), que tiene una deuda US$107,000 millones. “Los diferenciales de la deuda de Pemex sobre la deuda soberana aumentaron sustancialmente en el primer trimestre de 2019, lo que llevó al gobierno a aumentar el apoyo”, agregó la calificadora.

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Así, el costo fiscal de ese apoyo representa actualmente el 0.2% del PBI en inyecciones de capital y menores impuestos efectivos. Asimismo, la calificadora estima que estos estímulos no son suficientes para brindar una solución a largo plazo o evitar un deterioro continúo en el perfil crediticio de Pemex.

Por otro lado, Moody’s mantuvo en A3 la calificación crediticia de México, pero redujo su perspectiva de ‘estable’ a ‘negativa’. Así, señaló que las políticas que ahora son menos predecibles están afectando negativamente la confianza de los inversionistas y las perspectivas económicas de mediano plazo.

También se refirió a un menor crecimiento económico debido a los cambios en la política energética y al desarrollo de Pemex, los cuales introducen riesgos para la perspectiva fiscal a mediano plazo, a pesar del compromiso del gobierno mexicano de mantener una política fiscal prudente a corto plazo.

Sin embargo, la firma consideró mantener en A3 la calificación debido a “la extensa y diversificada economía de México, la elevada fortaleza fiscal y la baja susceptibilidad a eventos de riesgo, frente a los desafíos que representan las tasas de crecimiento débiles”.

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