29 agosto 2018

Moody’s mantuvo la calificación crediticia del Perú en A3 con perspectiva estable

La agencia calificadora destacó el crecimiento estable y las “finanzas fuertes” del gobierno, pero todavía tiene instituciones políticas débiles.

La agencia de calificación crediticia Moody’s mantuvo la calificación crediticia del Perú en A3, con perspectiva estable debido al historial de estabilidad macroeconómica, políticas amigables con los mercados, gestión fiscal prudente y los sólidos fundamentos macroeconómicos del país.

“Las fortalezas crediticias claves del Perú incluyen la fuerte balanza de pagos (balance de activos y pasivos del Estado) del gobierno y la sólida credibilidad de la política fiscal. Estas fortalezas están apalancadas por baja y asequible deuda pública y reservas fiscales moderadas”, indicó Jaime Reusche, vicepresidente de Moody’s.

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Sin embargo, la agencia internacional advierte algunos desafíos crediticios relacionados al escenario político, en el que confluyen corrupción, confrontación, sistema judicial débil, bajos niveles de educación y burocracia ineficiente en gobiernos locales y regionales. Estos factores podrían afectar la gobernabilidad y la capacidad de ejecución de políticas, y puede detraer la eficiente distribución de los recursos, mientras se sigue contribuyendo a la informalidad y generando costos substanciales a la economía peruana.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) destacó en un comunicado que Moody’s elevó su estimado de crecimiento para el Perú de 3.5% a 3.9% este año, en línea con el 4% proyectado en el Marco Macroeconómico Multianual 2019-2022. Para el 2019, Moody’s proyecta un crecimiento del Producto Bruto interno (PBI) de 4%.

En cuanto al ámbito fiscal, Moody’s resalta el déficit fiscal de 3% del PBI en 2018, por debajo del 3.5% previsto inicialmente. Este mejor resultado fiscal proporciona espacio para continuar expandiendo la inversión pública, según la agencia. También sostiene que es muy probable que el gobierno alcance su objetivo a mediano plazo de un déficit fiscal del 1% del PBI para el 2021 debido a un mejor entorno macroeconómico y a las medidas tributarias en el marco de la delegación de facultades legislativas que otorgó el Congreso al Poder Ejecutivo.

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