13 junio 2019

Sunedu denegó la licencia a la Universidad Arzobispo Loayza

La universidad no pudo demostrar el cumplimiento de ninguna de las ocho Condiciones Básicas de Calidad de la Ley Universitaria.

La Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) denegó la licencia institucional a la Universidad Privada Arzobispo Loayza (UAL). Así, esta casa de estudios se convirtió en la novena universidad que deberá iniciar un proceso ordenado de cese de actividades con un plazo máximo de dos años. La UAL tiene 1,277 alumnos y abrió sus puertas en el 2009.

La Sunedu informó que esta universidad no cumplió con ninguna de las ocho Condiciones Básicas de Calidad (CBC) elementales para brindar el servicio educativo. Al igual que con la Universidad Privada Telesup, la Sunedu supervisará que el proceso de cierre respete los derechos de los estudiantes.

Cuando la UAL presentó en julio del 2016 su solicitud de licenciamiento institucional, propuso un total de 14 programas conducentes a grado académico. Sin embargo, a lo largo del proceso desistió de la mayor parte de dicha oferta, y acabó con tres carreras: enfermería, obstetricia, y terapia física y rehabilitación.

Asimismo, la Sunedu ya había sancionado en el 2017 a la UAL con 300 UIT por impartir sin autorización el programa de medicina humana. Indecopi también le impuso una multa de 450 UIT por infringir el deber de idoneidad de servicio.

Las razones del cierre

La Sunedu informó que, al cese del proceso de evaluación, entre los indicadores desaprobados resaltaron “la falta de claridad de sus metas institucionales, los problemas estructurales de gestión, las serias deficiencias en sus instrumentos de planificación y la ausencia de una propuesta articulada para la mejora continua de la calidad”.

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Desde el retiro del programa académico de Medicina Humana en el 2017 —el cual fue impartido hasta el 2017-1 de forma ilícita— la UAL ha tenido tres años consecutivos en pérdida y no ha logrado demostrar una capacidad para generar ingresos en el futuro.

“Solo entre 2016 y 2017, sus ventas netas cayeron en S/3.1 millones. Con este panorama no es posible asegurar que la UAL cuente en el futuro con los fondos para alcanzar y mantener las CBC exigidas por la Ley Universitaria“, determinó la Sunedu.

Del mismo modo, la universidad no demostró una bolsa de trabajo propia y tampoco se identificó la ejecución de convenios institucionales para promover la inserción laboral, lo que provocó una tasa de inserción muy baja para sus egresados. Según la información reportada por la UAL, 7 de cada 10 bachilleres egresados desde el 2014-II no está trabajando. “A pesar de conocer esta cifra, la UAL no propuso acciones para mejorar la empleabilidad”, comunicó la Sunedu.

La casa de estudios tampoco pudo demostrar que cuenta con un proyecto institucional de investigación claro e institucionalizado. No logró evidenciar procesos y mecanismos para el fomento de la investigación, ni pudo asegurar condiciones para la formación continua de docentes en este campo. Además, la Sunedu detectó similitudes en el contenido de proyectos ejecutados durante el 2018 y las propuestas para el 2019.

Además, la universidad no presentó evidencia convincente de que sus planes y protocolos institucionales de seguridad respondan a las características de sus instalaciones. Tampoco cuenta con documentos internos que regulen los procedimientos para los ambientes en los que se desarrollan sus actividades.

“Todo esto supone un alto riesgo al bienestar individual de los miembros de la comunidad universitaria, máxime si se toma en cuenta que los programas que se imparten están relacionados con ciencias de la salud”, señaló la Sunedu. La UAL tampoco pudo demostrar disponer de laboratorios especializados, ni con un plan institucionalizado para adquirir equipamiento.

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