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FENÓMENO DE EL NIÑO
20 Mar 2017

El Niño costero: ¿qué lo hace único en la historia del Perú este año?

El fenómeno de El Niño actual se activó abruptamente en febrero. ¿Qué explica el rápido calentamiento del mar y por qué las lluvias serán intensas al menos hasta fin de marzo?

El 50% de toda la lluvia que ha caído en Piura desde enero se ha dado sólo en los últimos quince días, según la consultora Ambiand. La razón de esta escalada ha sido el Fenómeno de El Niño (FEN). Pero éste no es el mismo del 2015-2016, ni de los más recordados de 1997-1998 ó 1982-1983.

Cada Niño es diferente y este no es para menos. Una característica única del actual FEN es la rapidez con la que la temperatura del mar se ha incrementado, así como la magnitud de las variaciones: hasta ayer domingo,  la temperatura del mar en la costa de La Libertad aumentó 10°C por encima de lo normal, según el Imarpe. ¿Qué está pasando?

Niño costero 2017: concepto y comparaciones

El concepto de El Niño costero permite explicar lo sucedido en los últimos quince días. Para el FEN (y el Comité Enfen) El Niño costero se da cuando el calentamiento anómalo del mar y la atmósfera en el Pacífico tiene implicancias directas en el país. El Niño costero es tal cuando se detecta en la zona del Pacífico denominada Niño 1+2, que bordea la costa peruana hasta la zona ecuatorial, como muestra el mapa:

Los vientos, la temperatura del mar y las precipitaciones se estudian por cuadrantes en el Océano Pacífico (Fuente: Ministerio del Ambiente)

En el 2015, el Comité Enfen alertó sobre la magnitud de este fenómeno para el 2016 con prácticamente medio año de anticipación. Ello porque el calentamiento del Pacífico Central (Niño 3.4 en el mapa) lo sugería. ¿Cómo así? Cuando la temperatura del mar y de la atmósfera se incrementa en dicha zona, es posible realizar modelos para prever su magnitud. Ésta puede ir de débil a extraordinaria, al igual que su impacto en el país.

Pero cuando la temperatura alrededor de la costa peruana aumenta sin que lo haga la del Pacífico Central, se da un Niño costero, uno que no advierten las agencias internacionales, pues sus modelos no están diseñados para ello, explica Grinia Ávalos, subdirectora del Senamhi. Ya en el 2015, Ken Takahashi, actual investigador principal del Instituto Geofísico del Perú, advertía que los modelos de las agencias internacionales tendían a subestimar el calentamiento de la costa peruana.

“Hasta diciembre, las agencias internacionales decían que este sector del Pacífico [la costa peruana]
presentaría condiciones neutrales. Cuando la NOAA [la agencia climática de EEUU] ve que el Pacífico Central no está caliente, dice que no es Niño. Pero nosotros no podemos esperar a la NOAA cuando vemos el impacto actual”, comenta Ávalos. Así, el 6 de febrero, en plena temporada de lluvias, el Comité Enfen anunció la existencia de un Niño costero ‘débil’. La semana pasada, éste se agravó y adquirió una magnitud moderada.

Los FEN extraordinarios de 1997-1998 y de 1982-1983 estuvieron acompañados de un calentamiento general del Pacífico Central. Ese fue también el caso del FEN del 2015-2016, aunque no alcanzó su magnitud máxima. Pero este Niño costero es único no sólo porque se da con un Pacífico Central frío, sino porque una de sus condiciones, el calentamiento del mar, se ha dado en un tiempo récord.

El factor sorpresa

Según los incrementos promedio de la temperatura del mar, éstos han sido cercanos a los del FEN del 97-98, pero se han dado en menos de un mes, como lo muestra el gráfico.

SD_ElNino-TemperaturaVF

¿Pudo predecirse este Niño costero? Ávalos, del Senamhi, es tajante en indicar que no. “No había indicios de que el mar pudiera calentarse hasta que, de manera brusca, colapsaron los vientos [fríos] del sur. Al cesar estos vientos, ingresaron vientos [cálidos] del norte. Estos son normales en febrero, pero ingresan a la costa de forma esporádica. La diferencia ahora es que se han dado desde enero y han persistido”. La falta de vientos que empujan la corriente Humboldt para enfriar la costa peruana, así como los vientos cálidos del norte, han conjugado a la vez. Mientras más caliente el mar, más torrenciales son las lluvias.

El porqué de esta alteración climática aún necesita estudiarse, señala Ávalos. Abraham Levy, director de la consultora Ambiand, coincide con el diagnóstico: no había forma de advertir este Niño. El antecedente más similar a este Niño costero data de 1925, cuando lluvias torrenciales se dieron en Piura sin que el Pacífico Central se caliente, detalla Ávalos. Casi 100 años después, el Niño costero del 2017 tiene una característica adicional por la época en la que se ha dado: en pleno ascenso de la temporada de lluvias, que suelen ser intensas -con o sin Niño- de enero a marzo.

Ávalos advierte que no hay que esperar el anuncio de un Niño costero “fuerte” o de escala global para prever que las lluvias serán más intensas en lo que queda de marzo, principalmente en Piura y Lambayeque. El Niño que llega en temporada de lluvias no requiere ser ‘fuerte’ para que éstas aumenten.

En su último comunicado, el Comité Enfen ha señalado que una onda fría está desplazándose hacia el mar de Sudamérica, pero ésta no será suficiente para disipar la situación actual. Más importante es que vaya acabando la temporada de lluvias y regresen los vientos fríos del sur. Por lo pronto, el Senamhi viene actualizando sus reportes sobre la magnitud de las lluvias con una semana de anticipación.

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