MaritaChappuis
A tajo abierto Por Marita Chappuis

La periodista María Hernández publicaba en El Mundo de España que el uso del cobalto había impulsado su valor en 114% en el último año, mientras que el cobre subió 50%, el zinc 38%, el plomo 25%, el hierro 8%, estaño 5% y el oro sólo 2%.

Sin duda, el uso de este importante componente para la fabricación de baterías de los autos eléctricos ha incrementado su cotización. Sin embargo, los fabricantes están preocupados si contarán con el suministro de este metal, cuya demanda crecerá 20% al año por los próximos años, pero que puede aumentar en un 200% para el 2030, para destinarse a la industria de las baterías recargables.

Según la consultora CRU Group, por primera vez este año se registrará un déficit de 900 toneladas, lo que está provocando que varios fondos de inversión han comenzado fuertemente a comprar futuros de este metal. La industria automotriz prevé que se venderán 14.2 millones de autos eléctricos en el 2025, el 20% de los autos que se fabrican anualmente. Si consideramos que cada auto eléctrico requiere de 8 a 12 kilogramos de cobalto, se estima una demanda de 200,000 toneladas de cobalto.

Glencore, quien recientemente adquirió un paquete mayoritario de la minera peruana Volcan, es considerada como una empresa que controla la producción de cobalto en todo el mundo junto con China Molybdenum, Eurasian Resources Group, Jinchuan o Vale (la operadora de la mina de fosfatos de Bayovar).

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, la inestable República Democrática del Congo concentra el 60% de las reservas mundiales de este metal, pero también viene como subproducto de yacimientos cupríferos, ferrosos y de níquel. Genéticamente se le encuentra en rocas muy antiguas que no se encuentran en el Perú.

Se ha estimado que la concentración de cobalto en la corteza terrestre es de 18 ppm (partes por millón); sin embargo, en nuestro país la concentración normal es de 22 ppm. En las zonas de Las Bambas y Marcona se han encontrado valores de 220 ppm. Mientras que en el macizo Tapo, al este de Tarma, se registró valores de 145 ppm. En la década de los 80, el grupo Rodríguez Mariátegui estudió la posibilidad de extraer cobalto de la mina Río Seco en Ica.