MaritaChappuis
A tajo abierto Por Marita Chappuis

El presupuesto público para el año fiscal 2019 ascenderá a S/168,074 millones, un monto 6.9% mayor al que fue fijado para el presente año. Educación recibirá recursos por S/30,628 millones, mientras que las universidades públicas S/452 millones.

Ambiente recibirá S/2,691 millones, un incremento de 3.8% en relación a lo que recibió este año. También se le autoriza construir una sede para el ministerio y todos sus organismos adscritos en terrenos del Senamhi.

¿Y minería? Recibió S/152 millones, casi 20% menos que este año. Con este presupuesto más recortado tendrá que hacer frente a “conflictividad” y “tramitología”, que reclama la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE). Éste es el presupuesto sectorial más bajo de todo el presupuesto público. Industria (S/234 millones), Turismo (S/443 millones) y Comercio (S/517 millones) lo superan ampliamente.

Energía también sufrió un recorte de casi 8%: S/920 millones para el 2019, cuando en el 2018 fue S/996 millones.

El Ministerio de Energía y Minas (MEM) anunció que al 30 de noviembre tenía una cartera de proyectos por US$59,134 millones; y que están en construcción las ampliaciones de Toquepala y Toromocho, así como Mina Justa y Quellaveco. Además, Yanacocha anunció su expansión Quecher Main, y Buenaventura hizo lo propio con Marcapunta.

El Perú aporta el 12.1% de la producción mundial de cobre, mientras que nuestras reservas sólo son el 10%. En el caso del oro, los recursos con la que contamos es de sólo el 4% mundial, mientras que nuestro aporte alcanza el 5.1%. Estas cifras muestran que el nivel de extracción no se está reponiendo encontrando nuevas reservas. El Ingemmet (nuestro servicio geológico nacional), que debería ser el repositorio de toda la información geológica que se desarrolla en nuestro país, tendrá un presupuesto de solo S/68 millones en el 2019, de donde S/60 millones serán recursos directamente recaudados.

Observando las cifras de todos los sectores, algunos recibieron notables aumentos o reducciones no significativas, pero ninguna del rango de 20% como “minería”. Nos preguntamos: ¿así se pretende que siga contribuyendo a los ingresos fiscales formales?