MaritaChappuis
A tajo abierto Por Marita Chappuis

Un extranjero interesado en realizar una inversión en nuestro país me preguntó: “¿en el Perú los expresidentes no precisan de un antejuicio para ser detenidos, o sea, un fiscal les toca la puerta y los puede encarcelar?” No supe qué responder. Revelar ante un inversionista que el caso Lava Jato lejos de resolver un problema de corrupción se ha convertido en una disputa para reordenar el tablero político lo hubiera espantado más.

La ruta que ha tomado el Ministerio Público no está resolviendo el problema de corrupción en las licitaciones de infraestructura que había en el país. Este problema se hubiera resuelto para siempre expulsando del Perú a esta empresa brasileña, y no colocándola en la posición dirimente que-dice-y-que-no-dice. Mientras la inversión pública está parada, el índice de percepción de corrupción crece y la confianza entre los peruanos cae.

El grupo de fiscales de Lava Jato no tiene ni la experiencia, ni el tiempo, ni el presupuesto para enfrentar toda esta metástasis que generó 20 años Odebrecht. Los hemos visto acusar a presidentes, ministros, funcionarios de todo nivel, periodistas, empresarios, árbitros, secretarias, choferes… pero no se hace justicia ni se ha resuelto el problema. Lo peor es que para tapar su esquema ineficaz están abusando de la prisión preventiva por 36 meses “porque el caso es complicado” (léase: no lo entiendo, tengo muchos casos y no tengo tiempo) y enlodando el prestigio de muchos inocentes.

La prensa que apoya esta “estrategia” del Ministerio Público, de absolver a Odebrecht, también pregona que hay una “nueva Odebrecht”. Lean la biografía no autorizada de Marcelo Odebrecht, su familia está involucrada en este tipo de escándalos desde 1940.

José Domingo Pérez, fiscal que lidera el equipo especial Lava Jato, acusa a Pedro Pablo Kuczynski (PPK) de haber “favorecido” la ejecución de la carretera IRSA porque firmó el decreto respectivo. Esta acusación es peligrosísima. Todos los días El Peruano publica normas, que si la analizamos al detalle, encontraremos que está “favoreciendo” a alguna empresa o grupo de empresas. En este gobierno, normas a favor de Moquegua o de empresas que operan en Moquegua abundan… ¿Se va a encarcelar a Martín Vizcarra por esto?

¿Se pueden imaginar cómo se va a detener el Estado si los fiscales pueden acusar de favorecimiento y detener inmediatamente a un funcionario?

Acusar de “favorecimiento” cuando no se conoce cómo es la gestación de un decreto supremo de autorización de gasto y todos los informes que se requieren es por decir lo menos temerario. Levantar el detalle que se le “exoneró del SNIP” puede sonar contundente al desconocedor, pero el SNIP se sustenta en estudios de demanda, y esta carretera era una trocha, lo que hacía muy difícil extrapolar con certeza cuántos camiones cargados con soya brasileña iban a transitar. Esta explicación la daba la Asociación Peruana de Caminos, que asesoraba al MTC, y estuvo de acuerdo con esta exoneración. Playboy de Brasil publicó un reportaje muy bueno, con excelentes fotografías de la trocha que era esa carretera.

He visto por el canal del Poder Judicial al fiscal Pérez acusando a PPK, y en un momento no sabía si se le acusaba de evasión tributaria con la cantidad de cifras que se enredaba en la pizarra porque él, con una ingenuidad pasmosa, se metía a sospechar sobre prácticas comunes en el día a día de cualquier negocio de consultoría.

Por ejemplo, Marcelo Odebrecht ha declarado que PPK era una “piedra en el zapato” pero decidieron contratarlo para limar asperezas, cuando ya no era ministro. Según Pérez, ésta es la prueba de la corrupción, entonces con ese criterio todos los consultores cuando recibamos una orden de servicio le pediremos al cliente que nos firme un disclaimer que diga que nos está contratando exclusivamente por las condiciones de nuestra oferta. ¿Cómo puede suponer Pérez que Odebrecht le iba a comunicar a los que estaban presentando sus propuestas de asesoría financiera que iba a utilizar este “criterio” para seleccionar al ganador?

Pérez mostró ingenuamente cifras de la UIF de transferencias de US$3 millones en 12 años, para una empresa unipersonal que se dedica a asesorías financieras esa cifra no es nada. Pérez no recoge las declaraciones del BCP, de Apoyo… y encuentran sospechoso que tenga una cuenta mancomunada con su secretaria y que le haya transferido dinero a su chofer para que compre polos. ¿PPK sólo trabajó para Odebrecht? No… ¿Entonces por qué sospecha de esos ingresos?

Es obvio que hay una prensa que asesora a Pérez, que defiende a una nueva Odebrecht, mientras lo aplaude cuando decreta una prisión preventiva, con opinólogos que declaran que “el caso Lava Jato está a la mitad”. Imposible, llevar a juicio con pruebas suficientes para todos los acusados les va a demandar más de 36 meses. ¡Qué ingenuidad! Y mientras esto ocurre, nadie quiere asumir una cartera, nadie tomará decisiones sobre proyectos de construcción, y el país seguirá parado.

El fiscal Pérez terminará desprestigiado. Es un fiscal empeñoso y trabajador, pero su experiencia debe ser en alcaldías de alguna provincia; y cree que el MEF o el MTC se manejan así. Toda la prensa amarilla que él alimentó con su ingenuidad ganará mucho dinero.

Nadie se fija en cómo está creciendo la percepción de que somos un país corrupto y las consecuencias de esto. Empresas honestas mirarán este índice y de ninguna manera vendrán a invertir en el Perú, mientras que más peruanos creeremos que somos un país fallido.

Dicen que hay 80 mil personas con prisiones preventivas. ¿Por qué no se les enjuicia rápidamente?, ¿por qué no se permite juicios orales más rápidos?