MaritaChappuis
A tajo abierto Por Marita Chappuis

Finalmente, y después de haber recibido varias negativas, el Ministro de Energía y Minas nombró a Augusto Cauti, como viceministro de Minas (VMM).

La semana pasada comentábamos sobre las tareas pendientes para el viceministro de Minas: Las Bambas, Tía María, y el “sinceramiento” de la Cartera de Proyectos, que también comprende una negociación con los ministerios de Cultura y SERFOR. En el caso del último es un pequeño impasse por la interpretación del momento que se produce el “aprovechamiento”, pero que está atrasando sobremanera el otorgamiento de concesiones.

El nuevo VMM ha sido gerente legal de Panamerican Silver, que vendió hace 6 años la mina Quiruvilca que hoy es uno de los dolores de cabeza del MEM junto con el Complejo Metalúrgico La Oroya (CMLO). Ambos, están no operativos, y según las normas actuales debieron haber entregado al MEM, las garantías suficientes para el cierre. Lamentablemente no fue así. CMLO tiene un fideicomiso que pudiera ser utilizado con este objetivo, pero los liquidadores están solicitando disponer ese dinero dizque para “vender” las unidades de la empresa, cuando se sabe que su mejor activo la mina Cobriza, tiene pocas reservas (porque no han invertido en exploraciones) y han ocurrido dos accidentes fatales en mayo, porque las condiciones de seguridad no son las mejores.

Si los liquidadores hubieran propuesto el convertir CMLO en un Patrimonio de la Humanidad como la acería Voelkingen, o la planta de carbón Zollverein, sería una propuesta más creíble.

Quiruvilca es una mina muy antigua, donde su relavera colapsó dos veces. Cuando el último propietario abandonó la mina, mineros informales la ocuparon. Existe el temor de un nuevo colapso por lo que el Estado tiene que intervenir, aun cuando el propietario siga manteniendo la titularidad de las concesiones.

La situación de estas dos operaciones, así como las minas de COMARSA (de propiedad de la familia Sanchez Paredes) que ha ingresado a INDECOPI, exigen un cambio en las leyes actuales de cierre, de pasivos, y en la ley concursal. Como está escrita la norma actual, se puede asignar hasta al rey de España como responsable de los pasivos que se dejaron en la Colonia, pero no está claro las consecuencias penales de los que entregaron garantías insuficientes, o se escudan bajo un proceso concursal. El Congreso ha elaborado un proyecto de ley, con más de 200 páginas de sustento, que no recoge la problemática de los pasivos ambientales.

Finalmente, hoy (31 de mayo) INGEMMET remata los 2 prospectos Colca y Jalaoca, que Proinversión lo mantuvo por más de 3 años, sin lograr su transferencia, a pesar de todo el gasto que realizó en promoción.

Esperemos que al final de su gestión el VMM Cauti, pueda decir “Wir schaffen das” (lo logramos!!) y se recupere todo el tiempo perdido durante la gestión de Vizcarra.