MaritaChappuis
A tajo abierto Por Marita Chappuis

El 1 de julio la Comisión de Defensa Nacional del Congreso aprobó un dictamen de la ley de desarrollo constitucional que interpretará el artículo 71 de la Constitución, que prohíbe la inversión extranjera dentro de los 50 kilómetros de la frontera. Esta prohibición se arrastra desde la Constitución de 1920. Este dictamen permitirá la propiedad o posesión de extranjeros en áreas urbanas. Se mantendrá la prohibición en tierras rurales dedicadas a la agricultura, ganadería, minería, u otros usos distintos a las zonas urbanas.

La geología no respeta fronteras. Encontramos yacimientos que continúan hacia los países vecinos en todas las regiones. En Suyo (Piura), mineros informales peruanos y ecuatorianos no sólo comercializan oro y mercurio libremente, sino mantienen túneles que seguramente están dentro de la faja de los 50 kilómetros. Como la metalurgia del mineral que explotan es muy parecida a la que está en Copiapo (Chile), han traído a “colegas” de ese país como “asesores” e “inversores”. Lo mismo ocurre al norte de Amazonas, Puno o Madre de Dios.

El megaproyecto Majaz, también conocido como Río Blanco (Piura), tiene puestos fronterizos sobre el yacimiento, que los geólogos dicen que se extiende sobre Ecuador. Mientras que los ingenieros encuentran que la geografía, por el lado del país vecino, es mejor para la instalación de toda la infraestructura que necesita una mina. Pero como el Minem no ha iniciado conversaciones para proyectos mineros binacionales, este proyecto sólo sirve para inflar cifras del “potencial” minero del país.

Ecuador está apoyando fuertemente la exploración. Inclusive la estatal Codelco de Chile ha anunciado el hallazgo de zonas interesantes en ese país. Mientras otros países anuncian la construcción de megaproyectos, nosotros seguimos sin ponernos de acuerdo no sólo en temas dizque “sociales”, sino en tema “constitucionales”, con normas obsoletas que se dictaron cuando estábamos discutiendo la devolución de Tacna y Arica hace 100 años.

Invitaría a los miembros de esta Comisión Congresal a entrar a Google Earth, y observar en Tacna como se desarrolla la mina Pucamarca, de 100% capitales peruanos. Pero por estas políticas de soterrado hostigamiento en las fronteras, tiene un tajo con autorizaciones muy restrictivas para sus voladuras, pues existía en el Minem el temor que la caída de un bolón en territorio chileno podría encender una guerra. Esta mina está ubicada al lado de un río, que nace en Bolivia, entra a Perú, donde un canal lleva sus aguas a Tacna, y sigue hacia Chile, sin ninguna restricción. Si los ríos son internacionales, ¿por que no permitimos la exploración en todo el territorio nacional?