A tajo abierto Por Marita Chappuis

La semana que pasó Ecuador inauguró un megaproyecto minero de cobre llamado Mirador, ubicado en la Cordillera del Cóndor, muy cerca de la frontera con nuestro país. Se estima que este proyecto dará trabajo a diez mil personas. Esta mina es la primera de otras tres vecinas que serán explotadas en las siguientes etapas del proyecto. Fruta del Norte es otra mina de cobre que construye nuestro vecino del norte, próximo a inaugurarse.

El ministro de minería chileno viajo a Alemania, acompañado de una numerosa delegación, para tomar contacto con las empresas de vanguardia en tecnologías, para la fabricación de baterías de litio y fundiciones que operan en medio de ciudades.

Me llaman de un importante diario chileno. Están preparando una edición especial por el aniversario patrio. Quieren saber con detalle qué inversiones en investigación se están realizando para aumentar la competitividad y productividad del sector minero peruano, así como innovaciones que ya se están utilizando, retos vencidos, presupuestos asignados, etc.

Mientras que países vecinos utilizan a la minería como palanca de desarrollo, para traer innovaciones tecnológicas a sus países, nuestras autoridades regionales del sur están compitiendo por quien desafía más la “autoridad de Lima”.

Es penoso escuchar a congresistas, autoridades o líderes de partidos, emitir opiniones que carecen de sentido común. Hablan de “agua ácida” en Tía María cuando la zona es un desierto, donde llueve mucho menos que en Lima. Además, la empresa va a desalinizar el agua, proceso carísimo, para utilizarla. Entonces, ¿no será la primera interesada en no desperdiciar ni una gota de agua?

Tenemos varias minas operando en la costa peruana. Tres de ellas desalinizando agua. Otras dos reprocesando las aguas servidas de ciudades cercanas (Paita y Arequipa) para utilizarla en sus operaciones. En Mala, muy cerca a Asia, se explota una mina desde hace más de 40 años. Desde la Panamericana se puede observar la presa de relaves, cerca de los campos de frutales.

En Chincha, en los viveros más sofisticados del país que son la base de la agroexportación, existen aguas debajo de la operación minera subterránea más grande del país, la cual se encontró en el mismo año que Tía María. Hace 14 años opera, paga impuestos, y trae innovación.

Uno se pregunta si el país es viable cuando tenemos un “cacique” que sueña con la presidencia en cada provincia.