11 Mar 09
Elizabeth Newton, de la Universidad de Stanford, realizó su tesis doctoral usando el juego típico de adivinar canciones: uno tararea y el otro adivina. De 120 repeticiones con individuos y canciones aleatorias, apenas se adivinaron 3 (2,5% de los casos). Los “taradeadores”, por llamarlos de algún modo, habían anticipado una probabilidad de 50% de éxito, una proporción 20 veces mayor que la real. De ahí surge la expresión “la maldición de saber”. El que sabe mucho de algo cree, por lo general, que el otro lo va a comprender mucho más fácilmente de lo que en realidad ocurre.
Cuando usted tiene una idea o un mensaje que comunicar, debe reconocer que su dominio del tema puede ser la mayor dificultad para comunicarse. Piense en su audiencia. Aproveche a un lego en la materia para ver si se le entiende, antes de mandarse con todo. No importa si es ingeniero, agrónomo, economista, y mucho peor si es abogado (para los cuales hablar en complicado es casi una obligación moral): el riesgo de que se complique demasiado es grande. Aquí se aplica lo que los psicólogos recomiendan a los padres para hablar con sus hijos sobre el sexo: explique lo necesario y asegúrese de estar entendiendo bien lo que su hijo quiere saber. Si no, puede que a mitad de explicar el Kama Sutra for Dummies, caiga en cuenta de que la pregunta sobre “qué son las relaciones orales”, se refería de verdad a los cuentos que se transmiten de generación en generación.
15 comentarios
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MAFC
16 Jul 12:45
Muy buen artículo, la verdad es que no sólo los abogados y médicos hablan a veces en dificil, también lo suelen hacer los de otras profesiones y eso sucede porque muchas veces nos sentimos "REYES" del conocimiento y nos olvidamos que quien nos escucha necesita asimilar primero ciertos términos para entender qué se les dice.
Creo que lo mejor es ponernos siempre en la posición del Auditorio para saber cómo hablarles. En otras palabras cada auditorio debe recibir un diálogo acorde a su entender.
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Estoy preparando una charla para un grupo de legos en una tecnologia nueva y luego de leer el post, cai en la cuenta de que debo replantear totalment mi exposicion si no corro el riesgo de quedar como un fatuo recuerdo.
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Susan
02 Jun 19:46
Excelente. Soy abogada y tu blog me encanta y en verdad me ayuda a enfocarme en lo que en realidad quiero transmitir.
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Silvia Roca
19 Mar 09:33
Me encantó.
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Cynthia Piedra
16 Mar 10:24
Uno de los ingredientes imprescindibles para que ocurra la comunicación, es decir, que el receptor comprenda (como en el vocablo inglés "comprehend", haga propio, se adueñe de) el mensaje que el receptor emite, es el enganche (como en el vocablo inglés "engage"). De cómo o en qué medida el que me comunica algo me enganche, me atrape, depende cuán dispuesta estaré a entender lo que me dice. No solamente que el mensaje sea empático sino que la persona no me resulte antipática ("y este sonso qué se cree con su verborrea que no se entiende y que sólo paporretea para impresionarme o para escucharse lo lindo y sabio que suena") y que quiera que lo entienda. Los abogados y médicos son eso, abogados y médicos, y no comunicadores. La comunicación eficaz pasa no sólo por la humildad de no desplegar todo el repertorio que uno conoce y la comprensión de que mi interlocutor puede no saber tanto como yo, sino también por una técnica que debería formar parte de un syllabus de carrera, como lo sugiere Gabriel. Lamentablemente, creo que en este típico zapatero-a-tus-zapatos tema la gente continuará aprendiendo a cocachos, o simplemente no aprenderá... lo cual es bueno para los consultores, ¿no? :o) (cherry nauseabundo pero realista).