Luego de un año sumándome al repetitivo discurso “trendy” que busca subrayar las nuevas tendencias en materia de marketing, hablando de insights, soluciones creativas, redes sociales, internet, pensamiento lateral, campañas integradas y mensajes emocionales, nada más refrescante que un buen y vulgar DEMO!
Esta última palabrita de cuatro letras es como le llamamos los publicistas al típico comercial o a la típica escena que busca hacer una demostración del producto en pleno uso. Por ejemplo el liquido azul que vierte el gotero sobre las toallas higiénicas, o la batea transparente que deja ver como el detergente actúa sobre la mancha.
Y es que todas las nuevas tendencias, fórmulas o soluciones, son sólo nuevas armas que van haciendo más poderosa la artillería marketera, mas no quiere decir que a veces un simple revolver Smith & Wesson no sea tan efectivo como el mismo día que lo inventaron estos dos señores.
El truco está en saber qué usar y cómo. No siempre el arma más destructiva es la más eficiente. Si el producto en cuestión tiene un beneficio insuperable y tangible, quizás sea una buena idea dramatizar su efectividad ante cámaras.
¿Pero qué pasa con todo lo construido con anterioridad a nivel de imagen y personalidad de marca? ¿Y con todo lo que se puede seguir construyendo?
Quizás hacemos un Demo super convincente, pero la gente cree que fue un comercial de telemercado y nunca lo terminan de asociar con nuestra marca. O peor aún, ni si quiera le prestan atención porque se parece a algún otro Demo que vieron por ahí. Ese es el momento donde a la agencia le toca afilar más el lapiz y hacerse esa milla extra que convierta esta tradicional figura literaria en una bala de plata capaz de darle en el corazón al más desalmado de los vampiros. (Disculpen pero acabo de ver el bodrio de Luna Nueva)
El siguiente comercial, no sólo es una bala de plata si no también fue un León de Plata en el festival de Cannes del 2006 y para quienes no creen en los premios creativos, también obtuvo el Gran Effie en Argentina al ser la campaña más efectiva del año (¿pura coincidencia?). No es nuevo, pero lo volví a ver y no resistí la tentación de compartir este genial ejemplo de problema-solución, que dramatiza las bondades del producto en uso, sin renunciar a la usual irreverencia que ha hecho famosa esta marca en todo el mundo.
Etiquetas: El inagotable demo, cale creatividad, chadwick, ricardo chadwick, fahrenheit, goachet
Comencé mi carrera en Lima en 1992. Fui Director Creativo General de Pragma D'Arcy entre 1998 y 2002. Trabajé tres años en Milán, en BGS D'Arcy y luego en Red Cell desde donde creé campañas para Swatch, SKY, Alfa Romeo e IKEA. Regresé a manejar la nueva Pragma DDB junto a Alberto Goachet y la dejé como agencia del año según los premios ANDA 2008.
Actualmente acaba de lanzar junto a Goachet su nueva agencia: Fahrenheit