MichelSeiner
Boom Gastronómico 2.0 Por Michel Seiner

Desde la llegada al aeropuerto de Zagreb se sienten ya las primeras voces. Es claro que hemos llegado a Westeros. Basta dar dos pasos hacia los mostradores de alquiler de carros, para que, luego de los ofrecimientos de upgrades, seguros y accesorios de rigor, el funcionario te haga la primera pregunta directa.

-Entonces, ¿ven Game of Thrones?

Cada vez más visitantes decimos que esa es casi la única razón por la que hemos venido. Esa respuesta abre una conversación en la que no sólo se hace un pequeño recuento y comentario sobre el capítulo del domingo pasado sino que se explica abiertamente los mejores tours, los guías más sabios, las paradas secretas, los pueblos que poca gente sabe sirven como sets, etc. Hoy, así como la pasta es sinónimo de Italia, Game of Thrones (GoT) es sinónimo de Croacia. Japoneses, españoles, croatas, ingleses, americanos y, sí, peruanos, todos interrumpimos nuestras conversaciones ininteligibles con evocaciones como King’s Landing, Braavos, Targaryen o Stark o Arya o Tyrion.

Culturalmente, es una pena, quizás. Ya a nadie le importa quién construyó la ciudad vieja de Dubrovnik o cuántas especies de plantas hay en el Arboretrum de Trstno. Todo lo que importa es dónde se filmó qué escena y si Lady Olenna, que acaba de morir la mejor muerte de la historia de la humanidad (real o ficticia), tomaba desayuno con su hija allí o no. Todas las casetas de tours publicitan como atractivo principal los tours de Game of Thrones sean a pie, bus o kayak. Sin embargo, nada parece transmitir más claramente como Croacia ha aceptado su rol dentro de la mitología de GoT como la exposición de la serie en la isla de Lokrum frente a Dubrovnik. Los visitantes pueden tomarse fotos literalmente sentados en el Irone Throne original de la primera y segunda temporada de la saga, en una sala intencionalmente iluminada de forma dramática para lograr mejores #instamoments para sus visitantes.

Cada persona que llega a Split, Zadar o Dubrovnik atraído por el largo verano de Game of Thrones deja mucho para un país cuya principal industria es el turismo. Tiene una cocina francamente envidiable en términos de insumos, de calidad, de creatividad y de generosidad cuyos precios sin duda dejan mucho valor en los bolsillos de locales; una cultura de la hospitalidad especial donde cada persona está al servicio del turista en clara conciencia de que el turismo es una industria de equipo; un bagaje cultural tan imponente que ni rodeado de toda la pompa fanática de Game Of Thrones uno puede dejar de maravillarse de que esta realidad haya realmente sido construida por los romanos.

Existe una Croacia antes y una después de Game of Thrones, eso es evidente sólo con pasear por sus calles. Verlo en vivo es una lección de negocios turísticos. La manera en la que el país ha utilizado esta fama y la ha usado como plataforma para promover sus destinos turísticos es formidable.

Con eso en mente, este fin de semana, al menos por un minuto de los ochenta que nos regalarán como final de temporada de Game of Thrones, preguntémonos por lo nuestro ante estos ingredientes. Una cultura de la hospitalidad fundada en el orgullo por lo propio. Una historia cultural única e imponente. Una geografía generosa. Excelentes insumos y excelente cocina. ¿A qué país nos recuerdan los elementos de esta Croacia líder en turismo? Pongámonos las pilas mientras esperamos la siguiente temporada porque, como nos diría Ned Stark, winter is coming.

LinkedIn