AndrésZubiate
Boom Inmobiliario Por Andrés Zubiate

Hace casi un año hablé de cómo diferentes autoridades cumplen con las leyes y las normas a su manera. Hoy siento que debo poner nuevamente el tema sobre el tapete. ¿Por qué? Porque la primera ley que promulgó el nuevo gobierno de PPK fue la modificación de la Ley n° 29090 (Ley de Habilitaciones Urbanas y Licencias de Construcción), una modificación esperada desde hace mucho.

Si bien la original Ley n° 29090 era una buena ley, dejaba muchas áreas grises que las autoridades, especialmente las municipalidades, utilizaban para no cumplirla a cabalidad.

Desde ese punto de vista, la modificatoria trae muchísimos aspectos importantes que vale la pena mencionar:

  • Un TUPA único para las municipalidades. Cualquier requisito o requerimiento adicional a lo que manda la Ley constituirá una barrera burocrática ilegal.
  • Aclarar la prelación de leyes. Ahora ninguna norma que se expida sobre procedimientos regulados por la Ley n° 29090 podrá aplicarse por encima de ésta. Por ejemplo, una ordenanza municipal no podrá enmendarle la planilla a la ley.
  • Refuerza la Ley n° 29060 – Ley del Silencio Administrativo.
  • Refuerza la capacidad de aprobar proyectos y emitir licencias de construcción por aprobación de revisores urbanos, en todas sus modalidades, como alternativa a las comisiones técnicas.
  • Incluye un paquete amplio de medidas que permitirá el saneamiento legal de inmuebles en menores plazos.

Todo esto será muy útil y provechoso… si se cumple. Antes que nada, esta modificatoria debe reglamentarse. La ley se promulgó en agosto pero aún no se publica el reglamento.

Pero, más allá de la promulgación de la ley o de la publicación de su reglamento, el tema subyacente sigue siendo si las autoridades que administren los procedimientos que caen debajo de esta ley cumplirán cabalmente con ella.

Esto suena absurdo pero no lo es. Esta modificatoria está, en muchos casos, aclarando y precisando las áreas grises a las que hacía referencia. Muchos temas no son nuevos.

Y vuelvo con una reflexión: sin duda esta modificatoria es muy bien recibida por los involucrados en la industria inmobiliaria. Es un esfuerzo técnicamente sólido. Pero mi opinión es que lo que este país necesita no son leyes “más perfectas”, sino leyes que se cumplan cabalmente. Dicho en lenguaje de calle: si la original Ley n° 29090 se cumpliera a cabalidad, una buena parte de esta modificatoria no sería necesaria.

Vivimos en el país en que vivimos y hay que aceptar que ciertas cosas funcionan así, ¡no hay que dejar áreas grises!