IPAE
CADE en Agenda Por IPAE
Publiblog
auspiciado
Francisco Marcelo: Miembro del Comité CADE Universitario 2017

Durante la réplica del foro del CADE Universitario realizado el año pasado en Arequipa, surgió una pregunta interesante de los estudiantes, ¿un emprendedor nace o se hace?.  Emprender quiere decir hacer y el panorama de hacer es muy amplio. Las tres características fundamentales de emprender son i) tener una idea, ii) proponerse un objetivo y iii) trabajar continuamente para lograrlo.

El título de este artículo da a entender que el emprendedor nace y no necesariamente se hace. Para mí, un emprendedor nace en la intención y se hace en el camino. El emprendimiento de una persona surge de la teoría de la motivación de la Pirámide de Maslow, al señalar que las motivaciones más elevadas de la pirámide son el reconocimiento y la autorrealización. Me atrevería a decir que el emprendedor siempre ha tenido ambos grupos de necesidades latentes en su interior.

En términos globales, el 42% de personas percibe buenas oportunidades para empezar un negocio, pero poco más de un tercio no se arriesgaría por miedo al fracaso. Esto se puede ver también en las postulaciones al concurso Startup Perú que aumentaron en 25% de la cuarta a la quinta convocatoria (2016/2017), sumando más de 800 proyectos.

Sin embargo, para contestar la pregunta de los universitarios de manera objetiva, dejaré que la ciencia hable. El Global Entrepreneurship Monitor (GEM) es el estudio sobre emprendimiento más importante a nivel mundial. El GEM se enfoca en el emprendedor individual y su metodología es similar en todo el mundo, lo que facilita las comparaciones entre países. A partir de las cifras al 2016 podemos conocer un poco más la percepción general del emprendimiento en el Perú.

El Perú está ubicado en el séptimo puesto como país emprendedor. El 43.5% de la población entre 18 y 64 años que aún no tiene un emprendimiento, quisiera emprender en los próximos tres años. Sin embargo, solo el 25% llega a emprender y solo el 6% llega a tener un negocio establecido. Esta baja supervivencia de las empresas se debe principalmente al bajo nivel de innovación dentro de los emprendimiento, con solo un 14.9% de emprendimientos considerados innovadores.

Las cifras muestran que el emprendimiento es algo común y masivo. Para emprender no solo es importante tener una buena idea, sino tener una buena gestión. Es importante nunca dejar de innovar, ya sea en el producto o servicio, en el modelo de negocio, en la gestión o en cómo uno se comunica con el público. Para algunos es fácil emprender, para otros no, pero todos pueden ser emprendedores.