Miguel AngelGarcía
Competitividad y pymes Por Miguel Angel García

Santiago de Chile. (Fuente: Internet)

El Premio Nobel Paul Krugman dejó muy claro la importancia de la productividad para el desarrollo de un país. “La productividad no lo es todo, pero en el largo plazo lo es casi todo”, señaló. Si es así de importante, ¿Qué hacer al respecto? ¿Qué políticas públicas implementar para elevar la productividad? Son preguntas que no solo en el Perú nos hacemos, sino que también Chile se viene haciendo.

Es por ello que un grupo de especialistas chilenos se juntaron para responder a esta pregunta, publicando  un libro, titulado “En búsqueda de la productividad perdida” (Ediciones LyD, 2018).Tuve la oportunidad de revisar el libro, así como de conversar con el editor y uno de sus coautores, Jorge Fantuzzi, con quien tuve la suerte de estudiar en la Universidad de Chicago.

En base a ello, les contaré qué vienen pensando en Chile para elevar su productividad. Tal vez haya algunas políticas que en Perú no hemos pensado y que también podríamos implementar.

La productividad perdida

La primera pregunta que le realice Fantuzzi fue por qué el libro se titula ‘En búsqueda de la productividad perdida’. Me responde inmendiatamente, “…en Chile tenemos varios años de una productividad estancada. Entre el 2010 y el 2014 venimos creciendo alrededor de cinco puntos porcentuales y entre el 2014 y 2018 hemos crecido alrededor de un punto porcentual. Muy bajo. Pero todo este crecimiento viene dado por un aumento de los factores [, no por mayor productividad]. No estamos haciendo nada mejor que antes”.

El siguiente gráfico confirma lo que dice. Como se puede observar, la Productividad Total de Factores de Chile crece sostenidamente durante los noventa e incluso hasta la primera mitad de la década pasada, pero luego sufre una caída y viene estancandose hasta el día de hoy.

¿Qué pasó? ¿Por qué este freno abrupto en su productividad? Según Joanna Davidovich, coautora del libro, esta reducción se debe principalmente a una caída en la productividad en los sectores de recursos naturales, específicamente minería, agua, gas y electricidad. En el caso de la minería, su productividad cayó básicamente por la reducción en la ley del cobre, que consiste en el porcentaje de cobre puro en una muestra, es decir, cuánto cobre realmente hay en una roca mineralizada.

Buscando la Productividad

Frente a este escenario, ahora la pregunta es qué hacer para revertir esta tendencia. Fantuzzi señala las dos lecciones más importantes –que en su opinión- recoge el libro:

1) Uso de evidencia. Ha habido recortes en el presupuesto chileno, incluyendo para temas de innovación. En ese sentido, resulta necesario utilizar y analizar evidencia para identificar qué programas gubernamentales sirven. “No podemos desperdiciar recursos en políticas que no funcionan”, señala.

2)No hay una bala de plata para la productividad”. En otras palabras, no existe una política en particular para elevar la productividad, esta debe ser abordada desde diversos ángulos. Como señalé en un artículo anterior, la competitividad, concepto directamente relacionado con la productividad, comprende distintas dimensiones tales como infraestructura, la política económica del país, el capital humano, entre otros.

Teniendo en cuenta estas lecciones, el libro procede a analizar capítulo por capítulo un aspecto en particular de la productividad y elabora recomendaciones de política para el caso chileno. Veamos las más importantes:

a) Innovación: En este capítulo se señala que las empresas chilenas tienen poca capacidad para innovar. Ello se ve reflejado en sus bajos niveles de inversión en Investigación y Desarrollo y solicitudes de patentes. No obstante, la evidencia en dicho país sugiere que tanto el tamaño de las empresas como la condición de ser exportador tienen un impacto positivo en la innovación.                     Por otra parte, los pocos estudios de impacto realizados sobre iniciativas públicas orientadas a promover la innovación muestran que dichos programas tienen efectos positivos pero limitados, ya que no logran generar cambios importantes en los niveles de innovación, ni en la estructura productiva de la economía.

(Autor: Roberto Alvarez, Profesor Titular de la Universidad de Chile)

b) Emprendimiento: Este capítulo se enfoca en revisar el programa Start-Up Chile, una aceleradora de negocios financiada por el Estado, la cual tiene como propósito incrementar los emprendedores tecnológicos, nacionales o extranjeros, en el país.   En cuanto a sus resultados, existe evidencia cuasi experimental de que el programa sí ayuda a acelerar a los participantes. No obstante se observó que no fue la entrega de dinero o la dotación de un espacio de trabajo lo que necesariamente ayudó a mejorar el desempeño, sino la participación en un sub programa denominado “escuelas de emprendimiento”, las cuales tienen un esquema similar a las escuelas de negocio.                                                     Interesante hallazgo para los programas de emprendimiento e incubadoras que también tenemos en el Perú.

(Autores: Michael Lethearbee, Rodrigo Frías y Macarena González, especialistas del Evidence-based Policy & Innovation Research Lab, EPIC Lab)

c) Capacitación y Capital Humano: Este capítulo señala la necesidad de contar con cursos de capacitación a los trabajadores que tengan una duración suficiente y que estén articulados entre sí. Caso contrario, resultará difícil obtener los resultados esperados.

Por otra parte se destaca la importancia de desarrollar un marco de cualificación de competencias, el cual consiste en un sistema, o estándar, que permita a las empresas identificar claramente los conocimientos, habilidades y experiencia con los que cuenta un trabajador.

(Autor: Ricardo Paredes, Profesor Titular de la Universidad Católica de Chile)

d) Competencia: En este capítulo se hace una revisión de la literatura, en la cual se observa que existe una relación positiva entre competencia y productividad. Es decir, en un mercado con varios competidores y con pocas barreras de ingreso y salida se tendería a ver empresas más productivas.                                           En ese sentido, el autor recomienda la apertura de la economía a los mercados internacionales, tener una legislación e instituciones que defiendan la libre competencia y persigan los carteles, así como eliminar aquellas trabas que impiden el acceso de nuevos competidores.

(Autor: Jorge Fantuzzi, socio de FK Economics)

También se dedican capítulos a temas como la gestión de las empresas públicas chilenas (gobierno corporativo), tecnologías de la información e infraestructura. Por razones de extensión ya no se incluye un análisis de dichos capítulos.

El libro termina con un capítulo escrito por Juan Andrés Fontaine, Ministro de Obras Públicas del gobierno chileno, quien hace una reflexión global de las medidas necesarias para impulsar la productividad en Chile. Allí destaca la importancia de la economía de mercado, un marco de reglas de juego claras y estables, así como mantener la responsabilidad fiscal.

Gobernanza

De acuerdo a mi experiencia, tan importante como el diagnóstico y el plan de acción es la forma en cómo los involucrados, tanto del sector público como privado, se organizan y asignan responsabilidades para implementar estas iniciativas. En ese sentido, le pregunto a Fantuzzi quién debería liderar estos esfuerzos. “El Ministro de Economía”, responde, “está a cargo del desarrollo económico del país, incluyendo las políticas de innovación y emprendimiento”. Cabe señalar que a diferencia de Perú, Economía y Hacienda están separados en Chile.

Ministro de Economía de Chile, José Ramon Valente, durante la presentación del libro.

Otra parte importante de la gobernanza es el respaldo que tiene una política o reforma por parte de la población. Lamentablemente, elevar la productividad no necesariamente es atractivo para el ciudadano de a pie. “La productividad es un tema muy abstracto. Terminas de explicar su definición y la gente ya se aburrió” me comenta Fantuzzi. Justamente por ello, es que una de las motivaciones de este libro es tratar de poner la productividad en agenda.

Finalmente, el Ministro Fontaine, mencionado líneas arriba, advierte que el verdadero reto está en la “economía política” de las reformas. Varias de las medidas planteadas chocan con intereses de determinados grupos, ya sea por razones económicas, políticas o ideológicas, y opondran resistencia a estos cambios. El desafío está en tener la ‘muñeca política’’ para poder navegar en esas aguas y poder sacar adelante estas medidas tan necesarias.

Reflexión Final

Como podemos observar, Chile también está preocupado por su productividad y es consciente que es un problema que debe ser atacado desde distintos angulos. En Perú también se vienen haciendo esfuerzos similares por ejemplo con el Consejo Privado de Competitividad. Pero estos esfuerzos no deben quedarse en el análsis económico, sino en la gobernanza de las reformas♦

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