ÁlvaroZapatel
Con P de Princeton Por Álvaro Zapatel

Los tiempos electorales empiezan a correr en Estados Unidos y con ellos la temperatura propia de una campaña que tendrá a Donald Trump como showman. A Trump se le sumará una veintena de precandidatos demócratas que pretenderán competir con él a partir de la segunda mitad del 2020. Desde ya, la agenda política de los azules ha puesto sobre la mesa asuntos de identidad, género y, por supuesto, la propuesta de un nuevo contrato económico-social que pretende evocar al firmado tras la Gran Depresión de 1929: El New Deal. No obstante, este deal pretende impactar en la política medioambiental y la desigualdad, llevando el sugerente nombre de “Green New Deal”.

El Green New Deal ha sido propulsado por la nueva generación política que ingresó al Congreso a inicios de año. Ésta es encabezada por la diputada demócrata del Bronx, Alexandria Ocasio-Cortez, quien se ha hecho acreedora de la marketera etiqueta que sus iniciales le otorgan –AOC— y que le brinda el caché que la recordación de siglas entre políticos estadounidenses ha tenido en el pasado, tales como FDR, JFK y LBJ o el mismo DJT actualmente.

El Green New Deal fue repelido en la Cámara Baja del Congreso de EEUU, justamente por proponer un plan de acción que es económicamente inviable. Aquí viene lo peligroso: la propuesta económica de Ocasio-Cortez y compañía para viabilizar el “Green New Deal”es lo que, de manera rimbombante, se conoce por estas tierras como “Modern Monetary Theory” (MMT), que no es otra cosa que heterodoxia económica del primer gobierno aprista.

El MMT plantea, en pocas palabras, que el gobierno aplique un set de herramientas de política fiscal y monetaria para alcanzar el empleo pleno. Para ello, por un lado se incrementan impuestos y por otro se emiten bonos que permitan financiar inversión pública. Se asume que esto es viable y sostenible porque la economía no puede entrar en default sobre sus bonos soberanos ya que siempre es posible imprimir dinero para pagar los intereses. Es decir, la maquinita que conocemos muy bien en el Perú y con las consecuencias inflacionarias que ya sabemos.

Esta semana, Noah Smith, académico y columnista de Bloomberg Businessweek, anotó la importancia de la generación de evidencia para el diseño e implementación de políticas públicas, y en particular, a nivel macroeconómico. Ésta, indicó, no puede ser apantallada por el afán discursivo que otras teorías económicas –como la austriaca y la MMT— pretenden imponer a golpe de retórica.

Nosotros, los peruanos, aprendimos aquello a golpes.

Por ello, resulta preocupante ser testigo del aparente entusiasmo que estas teorías generan en algunos jóvenes y enciende la perorata electorera de algunos políticos que, a partir de la demagogia, buscan obtener réditos políticos.

La amenaza del populismo azota “hasta a las mejores familias”, y es en ese trajín que, desde el Perú, debemos procurar observar y aprender. Espero que de la misma manera los estadounidenses procuren aprender de nosotros también.