Jaime R.Sotomayor
Darwin digital Por Jaime R. Sotomayor

Cuando se menciona la frase ‘inteligencia artificial‘, lo primero que salta a la mente de muchos es Terminator tomando control de los humanos o HAL 9000 apoderándose de nuestros sistemas. Si bien son productos de la inteligencia artificial y de la ficción, tan sólo representan una fracción del potencial de esta tecnología.

Durante mi reciente participación en el Global Summit de Singularity University tuve la oportunidad de escuchar nuevamente a Neil Jacobstein. Neil fue mi profesor y es el responsable de enseñar sobre inteligencia artificial y robótica en Singularity University. En su ponencia nos compartió los siete factores que están acelerando la industria de la inteligencia artificial. Después de escuchar sus argumentos, me quedó claro que estamos ahora en uno de los mejores momentos para iniciar una empresa en inteligencia artificial. Por ese motivo, me animé a escribir este artículo, en el que describo sus siete factores y agrego mis observaciones.

Inteligencia artificial (IA)

Primero debemos partir por definir ‘inteligencia artificial’ (IA) como la inteligencia que poseen las máquinas cuando son programadas para que realicen operaciones que se consideran propias de la inteligencia humana; por ejemplo, el autoaprendizaje.

La inteligencia artificial está actualmente en un crecimiento acelerado y se está integrando cada vez a más industrias, como la del derecho, la medicina, las finanzas y la manufactura. Una manera de calcular este incremento es observando las fuertes inversiones de parte de las grandes empresas de tecnología y de los sectores donde las startups han empezado a experimentar. Podemos decir que se está iniciando una nueva fase de la inteligencia artificial.

El primer factor de la aceleración es el del capital. Las inversiones han aumentado drásticamente en este espacio. Tan sólo en el 2016 hubo más de 200 startups en IA que, en conjunto, levantaron US$1,500 millones en capital de riesgo. De tener buenos resultados, generará más interés en los siguientes años para los inversionistas.

El siguiente factor que empuja esta revolución son los algoritmos como Deep Learning, que, a su vez, complementados con herramientas de softwares como RStudio y Sentient, permiten hoy a todo tamaño de empresas competir en este campo por primera vez.

El tercer factor es el hardware. Empresas como Qualcomm, Nvidia e IBM están apostando con hardware especializado en este campo, prometiendo un desarrollo más rápido, eficiente y estable de la IA.

Los datos son el cuarto factor de aceleración. Así como el hardware es importante para la inteligencia artificial, de los grandes conjuntos de datos, los algoritmos de machine learning realmente aprenden al refinar sus hipótesis repetidamente. Desde el descubrimiento de información en tiempo real hasta la integración de algoritmos e información con TensorFlow, cada vez más herramientas para trabajar con datos están permitiendo un análisis de un creciente número de información disponible públicamente.

El quinto factor es el talento. Por toda la atención en el software y hardware, la tesis de Niel es que los humanos son tan importantes para la ecuación de la inteligencia artificial como lo son las máquinas. Ésto se valida con el gran número de adquisiciones de startups en IA (Turi, Nervana, DeepMind, por nombrar algunas) en los últimos años, en la cual el talento fue el principal impulsor para su compra.

El penúltimo factor son las aplicaciones. Actualmente experimentamos la inteligencia artificial a través de las aplicaciones que usamos. Tal tecnología nos da valor al aumentar las habilidades humanas y extender nuestras capacidades. Pero eso no es algo que sucede de un día para otro. Cuando se estrenó Siri, la IA de Apple, tenía muchos problemas. Pero con el paso del tiempo se ha vuelto mucho más útil y más empresas han creado asistentes virtuales como Cortana de Microsoft, Echo de Amazon, S Voice de Samsung y Google Now de Google.

Finalmente, un factor que no se puede descartar es la responsabilidad. El  mayor impulsor que recalcó Neil sobre la adopción de la inteligencia artificial fue la responsabilidad, sobre todo teniendo en cuenta que la inteligencia artificial viene con algunos sacrificios que se tienen que hacer en lo que respecta a la confianza. Si bien él agradece los esfuerzos como OpenAI por democratizar el acceso a la inteligencia artificial, enfatizó en la necesidad de que la IA demuestre los valores humanos fundamentales. En el mundo de negocios, eso significa que la fórmula ganadora serán los procesos que realicen los humanos y las máquinas en conjunto.

Después de leer estos factores, ¿consideras que tu organización no está o no estará afectada por la aceleración de la inteligencia artificial? Sólo para dar unos ejemplos de tecnologías listas para su implementación. Hoy IBM Watson puede reemplazar el trabajo del personal de ventas, el asistente virtual X.ai puede reemplazar el trabajo de programar reuniones, el juguete CogniToys puede educar de manera inteligente a tus hijos, Baxter puede reemplazar a los trabajadores en las fábricas, el Amazon Echo te permite controlar tu casa con tan sólo la voz y un larguísimo etcétera de áreas en las que la inteligencia artificial está irrumpiendo.

Dentro de poco, ninguna industria estará libre de la inteligencia artificial y todo indica que veremos más aplicaciones de ella en nuestro día a día.

Pueden escuchar más sobre Neil Jacobstein e inteligencia artificial en su presentación en el Exponential Finance. 

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