Jaime R.Sotomayor
Darwin digital Por Jaime R. Sotomayor

Desde que Garry Kasparov perdió contra Deep Blue en 1997 supimos que, en adelante, las máquinas serían las ganadoras en ajedrez. Es más, según el jugador profesional de ajedrez Jan Hein Donner: “la única manera de ganarle a la computadora en este juego es trayendo un martillo”. La máquina simplemente puede ver más jugadas a futuro que el ser humano gracias a su enorme capacidad de procesamiento. Pareciera que éste es el fin para nuestra especie en este juego, pero algo curioso sucedió cuando se propuso hacer un campeonato de estilo ‘libre’. Esta competencia permitió la posibilidad de que un ser humano jugase en conjunto con una máquina. Resultó que los equipos donde se combinaba humano y máquina le ganaban incluso a las máquinas más poderosas que jugaban solas. El resultado reveló que las máquinas y las personas no se enfrentan al mismo problema de manera semejante. El ser humano brinda la orientación estratégica mientras la máquina la agudeza táctica y el procesamiento en bruto.

Este mismo descubrimiento estamos observando hoy con los trabajos. Aquellos que se están eliminado son los que han sido automatizados por softwares o robots, mientras que aquellos que se han vuelto más valiosos son los que han sabido aprovechar la tecnología como herramienta. Es decir, vales más cuando trabajas en conjunto con la tecnología. Incluso se ha empezado a ver una disminución a nivel mundial de los ingresos de las personas que tienen labores automatizables, mientras que ha aumentado el ingreso de aquellos profesionales que usan la tecnología y cuentan con una alta educación. Esta tendencia seguirá creciendo y generando una brecha salarial muy desigual.

La razón es que las máquinas son muy buenas automatizando procesos, lo que reduce costo y tiempo. Las máquinas no se cansan, no necesitan ir al baño ni comer, y no se quejan si trabajan 24/7. Además, en las máquinas sólo se tiene que hacer un gasto único, a diferencia del salario quincenal o semanal que se le paga a un humano. Pero algo que no hacen bien es ‘idear’ y es aquí en donde el ser humano es experto. Esta combinación crea un empleado más potente y más cotizado.

Para dar un ejemplo, en la película ‘Hidden Figures’ podemos apreciar como las ‘computadoras’ originalmente eran mujeres que realizaban cálculos a las fórmulas propuestas por los científicos. Al ver que su trabajo de cálculo podía ser eliminado por las computadoras de IBM, decidieron aprender a programar en Fortran y volverse ‘orientadoras estratégicas’, y no calculadoras.

Si desean saber más sobre este tema, les aconsejo el libro “The Second Machine Age”, de Erik Brynjolfsson y Andrew McAfee, en el que nos explican este tema con muchísima mayor profundidad. Incluso, al ver el desplazamiento que la tecnología está causando, han propuesto dos sistemas de subvención económica: Universal Basic Income (Renta Básica Universal) y Negative Income Tax (Impuesto Negativo sobre la Renta). Estos dos sistemas podrían resolver el gran problema de que las máquinas nos quiten los trabajos y generen una enorme desigualdad. Explicaré más de estas dos propuestas en un futuro artículo.

Todo esto de ser reemplazados por robots parece algo de ciencia ficción que no pasará hasta un futuro muy lejano, pero es algo que se verá de forma inmediata en los siguientes años. Los expertos pronostican que, para el 2030, los robots quitarán un tercio de los trabajos actuales en los países más desarrollados. Tan solo en el sector del transporte en Estados Unidos, hay más de tres millones de trabajadores (choferes, taxistas, conductores privados, etc.) que se verán reemplazados por los coches autónomos de Tesla, Google, Ford, etc. Y otros millones de trabajos se verán reemplazados en las áreas de contabilidad, leyes, comida rápida, almacenistas, etc. Como se puede ver, los primeros trabajos en ser quitados por los robots y la tecnología serán aquellos que sean repetitivos y se traten solo de seguir órdenes.

Por el momento es importante determinar si el perfil que tenemos será valorado en el futuro. ¿Estoy trabajando de la mano con la tecnología o seré reemplazado por ella?

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¡Hola! Soy Jaime Sotomayor, director ejecutivo de USIL Ventures (aceleradora de startups de la Universidad San Ignacio de Loyola). Gracias por leer mi artículo en SEMANAeconómica. Cada dos semanas publico un nuevo artículo relacionado a innovación, tecnología y emprendimiento. Te invito a que te suscribas a mi newsletter gratuito en la web jaime.pe para que no te pierdas ninguna noticia. También puedes seguirme en Facebook y Twitter, donde diariamente comparto novedades.

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