Jaime R.Sotomayor
Darwin digital Por Jaime R. Sotomayor

El camino del emprendimiento es muy duro, especialmente porque todo lo que hacemos es nuevo. Las tareas de gestión, ventas, compras, logística y muchas otras cosas las estamos haciendo sobre la marcha. Mucho se aprende, pero también mucho se equivoca. Es aquí donde se vuelve muy importante el rol de mentor de una startup. El mentor es una persona que escuchará ad honorem al emprendedor, realizará las preguntas pertinentes y brindará su experiencia, todo con la finalidad de ayudar al emprendedor a llegar al éxito.

¿Cómo hacer una mentoría correcta? Pídele al emprendedor que defina la meta que desea alcanzar a mediano plazo. Con base en eso, sabrás qué cosas puedes brindarle. Sin establecer previamente sus metas, estarás dando consejos que no suman a nada. Tampoco podrás medir en el tiempo el impacto que has brindado al startup. Citando a Lewis Carroll, “si no sabes para donde vas, cualquier camino te llevará ahí”, por eso es importante saber las metas e intenciones del emprendedor para poder ayudarlo.

Si bien lo hacemos por el placer de ayudar, asesorar a un emprendedor tiene a su vez diversos beneficios. Tan solo resaltaré en este artículo los tres beneficios que me parecen los más importantes para una persona que trabaja en el mundo corporativo.

  1. Te mantendrá al día: Los startups están trabajando en lo último de la tecnología e innovación. Si alguien está encima de las tendencias, son los emprendedores. Al brindarle tu servicio a estas personas, ellos a su vez te compartirán las novedades de su industria.
  2. Te ayudará a pensar como un innovador: Si bien podemos llevar cursos y leer libros, se aprende más cuando se está cerca de donde se da la acción. Al juntarte con los emprendedores, conocerás cómo piensan y trabajan, aprenderás las metodologías que ellos utilizan para llegar a soluciones e, incluso, cambiará tu forma de ver las cosas en los sectores en los que se involucran esos emprendedores.
  3. Encontrarás oportunidades para invertir: Los mejores inversionistas primero establecen una relación de amistad con el emprendedor mucho antes de pensar en invertir. Consideran que es más inteligente conocer al emprendedor y ver cómo desarrolla su empresa. Este tiempo de familiarizarse con el emprendedor antes de recibir inversión puede llegar a ser de seis meses o incluso más. Por lo cual, como mentor, podrás conocer mejor a la empresa y si algún día consideras que ésta tiene potencial, podrás invertir con más seguridad. Además, ese tiempo te permitirá conocer bien al fundador, que es una de las partes más vitales de la startup al ser quien decide cómo actuar y llevar a cabo sus planes. Recuerda que incluso las mejores ideas de negocios pueden no funcionar si no se implementan de la forma correcta.

Por encima de todo lo mencionado, la mayor satisfacción es la de ver al emprendedor llegar al éxito. La remuneración económica queda en segundo plano cuando ves triunfar a una startup que tú ayudaste y puedes decir “yo fui una guía y ayuda para que esa empresa pudiera crecer”.

Algunos consejos finales. Un buen mentor escucha más de lo que habla. No le hagas el trabajo al emprendedor sino sé un guía. Ábrele puertas y comprométete a apoyarlo. Recuerda que estás ayudando a implementar de forma correcta su idea y startup, no la tuya. Así que apóyalo para que su visión se haga realidad.

Si te animas a ser mentor, contacta a las redes de mentores de incubadoras y aceleradoras en el Perú. Aquí, algunas: BioStartUp de USIL Ventures, Yoda Program de Wayra Perú y Endeavor Perú.

Te recomiendo ser mentor, será una experiencia sumamente divertida.

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