Jaime R.Sotomayor
Darwin digital Por Jaime R. Sotomayor

La definición más básica del concepto Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés “Internet of things”) es la que se refiere a la interconexión entre objetos cotidianos o especializados mediante internet. Esto puede ser desde un sensor de alertas en un auto, los focos inteligente Philips Hue, hasta chips para la constante medición de los niveles de insulina. Hoy todo se está conectando vía internet y creando productos que antes eran inimaginables. Si bien estas innovaciones traen múltiples beneficios, no hay que descuidar los potenciales peligros. Antes de hablar de eso, entendamos que está facilitando la proliferación de los productos IoT y por qué hoy las empresas las demandan más.

¿Que está permitiendo la explosión de IoT en el mundo?

Lo principal, como es usual, es el talento del emprendedor. Son los innovadores que encuentran una oportunidad en el mercado y salen a desarrollar un producto. Pero adicionalmente, nos encontramos en un periodo de tiempo increíble donde el hardware se ha vuelto sumamente barato y accesible. Hoy puedes comprar un microcontrolador (cerebro de la computadora) Arduino a tan solo US$19 o una computadora Intel Edison por US$54. Con estos precios, se abren un mundo de posibles creaciones. Ciudades como Shenzhen (China) han aprovechado esto y se han vuelto los hubs para la manufactura en escala de dispositivos electrónicos. De hecho, muchos de los proyectos de IoT son diseñados por emprendedores de todas partes del mundo pero sus productos son finalmente fabricados en Shenzhen.

¿Por qué las empresas están buscando insertar IoT en sus organizaciones?

Desde mi punto de vista, son dos las principales razones. La primera es la de obtener más información en tiempo real y la segunda es la de reducir los costos para lograr estos objetivos. Estas tecnologías permiten a las organizaciones obtener los mismos resultados o mejores a una fracción del costo. Por ejemplo, si antes necesitabas personal para contabilizar el inventario de un almacén, hoy con el uso del NFC puedes tener esta información 100% confiable y en tiempo real. Lo mismo si deseas saber cuántas personas transitan tu tienda, puedes usar Beacons que se comunican con equipos móviles de los transeúntes mediante una conexión bluetooth de bajo consumo.  

Si bien estas tecnologías traen consigo múltiples beneficios, a su vez acarrea potenciales peligros. Uno de esos es la seguridad. Al conectar cualquier dispositivo a internet, lo estás exponiendo a ser vulnerado. Es nuestra labor la de garantizar que estas tecnologías sean difíciles de ser controladas sin autorización. Imaginémonos casos desafortunados donde un cracker (persona que rompe o vulnera algún sistema de seguridad) obtiene acceso al marcapasos de un paciente o al control de la computadora de un vehículo. Antes de ofrecer uno de estos servicios a un cliente, debemos primero mitigar todo tipo de riesgo.

Este campo es muy prometedor y vamos a ver mucha innovación en los próximos años. De hecho, desde Wayra Perú estamos buscando a estos innovadores. Si tu estás desarrollando un emprendimiento en IoT o conoces de alguien, te invito a nuestras sesiones de asesoramiento donde los apoyamos para vincularlos con potenciales clientes e incluso evaluar de invertir en la empresa. Pueden encontrar la invitación aquí.

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¡Hola! Soy Jaime Sotomayor, gerente de Aceleración en Wayra Perú (aceleradora global de startups digitales de Telefónica Open Future). Cada dos miércoles publico en SEMANAeconómica un nuevo artículo relacionado a innovación, tecnología y emprendimiento. Te invito a que te suscribas a mi newsletter gratuito en la web jaime.pe para que no te pierdas ninguna noticia. También puedes seguirme en Facebook y Twitter, donde diariamente comparto novedades.

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