Jaime R.Sotomayor
Darwin digital Por Jaime R. Sotomayor

En 1974, NASA desarrolló un sistema de medición llamado “Technology Readiness Level (TRL)” que servía para evaluar el grado de madurez de una tecnología. Esta consistía en comparar el progreso de los proyectos tecnológicos con un parámetro para asignar una calificación TRL. Mientras más bajo el TRL, más inmaduro se encontraba el proyecto. Mientras más alto el TRL, más cerca teníamos la tecnología lista para su consumo.

La razón de ser de este sistema era para permitir discusiones consistentes y uniformes sobre el nivel de madurez de diferentes tipos de tecnologías. Hoy se sigue usando este mismo sistema pero con sustanciales mejoras. Nos permite determinar si una tecnología está en su estado inicial de investigación (TRL 1), en proceso (TRL 2-8)  o si está en su etapa final (TRL 9) donde la tecnología ya se demostró exitosa en una prueba.

Esta herramienta ha sido tan valiosa para la ingeniería, que hoy inversionistas están utilizando el mismo concepto pero aplicándolo al mundo de la inversión. En vez de hablar de TRL, estámos hablando de “Investment Readiness Level (IRL)”. Este consiste en evaluar y determinar el nivel de madurez de la empresa para recibir inversión.

Al igual que en el TRL, en el IRL también se utilizan niveles que inician en 1 y avanza hasta 9 para determinar el nivel de madurez.

  • Nivel 1 & 2 – Hipótesis: La propuesta de valor está resumida y se ha realizado un Business Model Canvas que tiene sentido.
  • Nivel 3 & 4 – Problem/Solution Fit: Se ha identificado una solución a un problema usando un producto mínimo viable (MVP).
  • Nivel 5 & 6 – Product/Market Fit: Se ha comprobado la necesidad del mercado ante el producto desarrollado.
  • Nivel 7 & 8 – Validación: Se ha logrado obtener una recurrencia en el uso del producto.
  • Nivel 9 – Métricas relevantes: El producto ha sido lanzado completamente y se está midiendo los indicadores importantes (ej: ventas, retención).

¿Por qué es beneficioso usar los IRLs?

Principalmente porque tangibiliza las etapas de una empresa en búsqueda de capital, determinando si se encuentra en el nivel adecuado para recibir dicha inversión. Digamos que es como un termómetro que toma la temperatura de la organización. Es provechoso usar los IRLs porque en muchos casos los motivos por la cual las empresas no reciben la buscada inversión es por la escasa preparación para sustentar su posición ante los inversionistas.

Existen otras claras ventajas para su uso:

  • Introduce una excelente manera para evaluar riesgos. Los inversionistas quieren basarse en data antes de tomar una decisión tan importante y esta herramienta exige el uso de ella.
  • Permite identificar las diferentes etapas de inversión que una organización puede necesitar.
  • Brinda un lenguaje común que pueden usar los inversionistas para comunicar objetivos a las empresas.
  • Ayuda a los inversionistas a comparar sus posibles oportunidades de inversión de una manera más simplificada.

Si bien es una herramienta para evaluar el nivel de madurez para la inversión; cuando es recién implementada sirve más para realizar un autodiagnóstico y trazar hitos.

Si te interesa aprender más sobre este tema, el martes 22 de Agosto a las 3pm el inversionista argentino Eduardo Amadeo (Managing Partner en Mountain Nazca) nos brindará una conferencia gratuita en Wayra Perú. Inscríbete aquí (cupos limitados).

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¡Hola! Soy Jaime Sotomayor, gerente de Aceleración en Wayra Perú (aceleradora global de startups digitales de Telefónica Open Future). Cada dos miércoles publico en SEMANAeconómica un nuevo artículo relacionado a innovación, tecnología y emprendimiento. Te invito a que te suscribas a mi newsletter gratuito en la web jaime.pe para que no te pierdas ninguna noticia. También puedes seguirme en Facebook y Twitter, donde diariamente comparto novedades.

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