Jaime R.Sotomayor
Darwin digital Por Jaime R. Sotomayor

En el artículo pasado conversamos de la importancia de la innovación y cómo las startups estaban desplazando este rol a las organizaciones más grandes. Hice referencia a la edad promedio de una empresa de la lista Fortune 500, que en 1955 era de 60 años y hoy no supera los 20 años. Esto se debe al nivel innovador de las empresas y su capacidad de reinventarse. Lo que observamos es el desplazamiento de las grandes empresas industriales, que una vez ocuparon la cima de la lista, que empiezan a ceder el paso a las jóvenes empresas tecnológicas.

Si bien esto es preocupante, existen varias soluciones. La que les propongo en esta ocasión es la de abrir las puertas a trabajar con estas empresas jóvenes innovadoras (startups). Suena más fácil de lo que realmente es. Tomen mi palabra, buena parte de mi trabajo consiste en enlazar a las startups con las personas correctas dentro del corporativo y me enfrento con múltiples retos. Pero por suerte, estos casi 8 años que tiene Wayra nos han enseñado muchas cosas. Una de ellas, es que no hay atajos. No importa la cantidad de dinero y recursos que le asignemos a innovación, primero hay que aprender a hacer el trabajo. Nosotros por ser pioneros lo tuvimos que aprender desde cero, pero hoy pueden acortar la curva de aprendizaje asociándose con organizaciones con experiencia.

¿Qué es lo que necesitan aprender?

Necesitan enseñarle al elefante a cómo bailar con las gacelas pero sin pisarlas. Esta es una frase que repetimos constantemente en nuestra organización por que hace referencia a la relación que tiene que tener una empresa pesada (elefante) con una startup (gacela). Los elefantes son grandes y les toma mucho esfuerzo redirigir su trayecto, mientras que las gacelas son ágiles y toman decisiones más rápido. La clave de la innovación abierta está en cómo logramos que el elefante consiga trabajar (bailar) con las gacelas sin pisarlas ni destrozarlas en el proceso. Pueden leer más de este punto en el blog de Miguel Arias, Director Global de Wayra.

¿Cómo aprendemos a trabajar con startups?

Como mencioné previamente, asociándose con organizaciones con más experiencia. Por ejemplo, nosotros a través de nuestra red de incubadoras Open Future nos asociamos con entidades públicas y privadas que desean lanzar sus propias incubadoras de startups. En vez que lo hagan por cuenta propia y cometan todos los errores posibles, nosotros los acompañamos en este proceso. Esta red global cuenta con más de 50 espacios, de los cuales 3 están en Perú (Cusco, Ica y Piura), y próximamente se abrirán más. Otro ejemplo de alianza, es la de UTEC Ventures que incubó dos startups internas de ISA REP, enseñándoles a crear organizaciones disruptivas.   

¿Qué camino debería tomar mi organización?

No existe una fórmula que le sirva a todos por igual. En nuestro caso, iniciamos como una aceleradora de startups para luego reinventarnos en un Corporate Venture Capital (CVC). CVC, también conocido como Corporate Venturing, es el esfuerzo que hace una organización en invertir capital en startups con la visión de unir fuerzas e innovar. Bajo este modelo, nos volvemos un accionista minoritario y nos proponemos a incrementar el valor de la startup a través de la generación de negocio conjunto. Lo que busca un corporativo al tomar este camino es la de mirar más allá de proveedores tecnológicos tradicionales para generar alianzas de largo plazo con innovadores disruptivos.

Pero existen más caminos para la innovación abierta, todo dependerá del nivel de riesgo y compromiso que uno esté dispuesto a tolerar. Puede uno partir con iniciativas de menor involucramiento como los Hackathons o Retos, donde se coloca en vitrina un problema de la organización y se busca que el ecosistema innovador los ayude a encontrar una solución. Luego, si uno puede arriesgar un poco más, pueden probar con convocatorias para hacer alianzas estratégicas con startups. Mediante esta iniciativa, lo único que ofreces es la oportunidad de hacer negocio conjunto pero no pones aún sobre la mesa una oferta de inversión. Por ejemplo, está el caso de la convocatoria “Hogar del Futuro” que se lanza en Chile para la búsqueda de startups a nivel regional que puedan traer innovación a los hogares. Los corporativos que lo lideraron fueron Banco Estado, Engie, Masisa y Movistar.

Si algo me gustaría que se lleven de este artículo es que mi consejo es que las organizaciones deberían de apalancarse en la experiencia de otras para ir aprendiendo. Una vez que consideren que están sólidos en un tema, recién ahí deberían de abrir sus propias iniciativas y aventurarse a nuevos experimentos.

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¡Hola! Soy Jaime Sotomayor, Country Manager en Wayra Perú (hub de innovación abierta de Telefónica). Te invito a que te suscribas a mi newsletter gratuito aquí para que no te pierdas ninguna noticia. También puedes visitar mi página web jaime.pe y seguirme en Facebook y Twitter, donde diariamente comparto novedades.

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