Jorge E.Lazarte Molina
Destrabe empresarial Por Jorge Lazarte

Quien haya sido estudiante recordará que al inicio de cada semestre había que escoger los cursos en función a los horarios disponibles y acomodarlos por bloques, ya fuera por la mañana o tarde, para evitar pasar todo el día en la universidad o el instituto. A veces era conveniente concentrarlos en dos o tres días y tener el resto de la semana libre para trabajar.

La mayoría de jóvenes en nuestro país trabaja para pagar sus estudios, por lo que tener flexibilidad para acomodar sus horarios de trabajo les resulta esencial. Las empresas son conscientes de esta necesidad y para retener jóvenes talentos les otorgan facilidades para trabajar a tiempo parcial sin desatender sus carreras profesionales.

Lamentablemente las normas dictadas por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo – MTPE, que regulan el régimen de trabajo a tiempo parcial – part time –, son ajenas a la realidad de los estudiantes porque dificultan y entorpecen la adecuación de sus horarios de trabajo a sus horarios de clase.

Mientras la jornada laboral a tiempo completo es de 48 semanales y puede ser distribuida libremente en jornadas diarias; la jornada a tiempo parcial es de 24 horas a la semana pero por ningún motivo puede exceder de 4 horas al día. Si un part time quisiera trabajar martes, jueves y sábados para asistir a clases lunes, miércoles y viernes; no podría hacerlo porque el MTPE le impide dedicar más de 12 horas en 3 días. Si quisiera dedicarle 4 horas más debe hacerlo en un día diferente, eliminándose cualquier posibilidad de acomodar las 24 horas de trabajo semanal en menos de 6 días.

Es así que se llega al absurdo de exigir a los  estudiantes que trabajen los fines de semana para completar la jornada semanal de 24 horas, porque el MTPE impide hacerlo en 5 días. En caso contrario el empleador estaría obligado a considerar al estudiante como un trabajador full time, lo cual desincentiva por completo su contratación en tanto supondría otorgar a un part time los beneficios de un full time que solo trabaja la mitad del tiempo.

Lo más grave de esta anomalía, que tanto daño le hace al empleo formal en el país, es que no se requiere de una ley del Congreso para corregirla. Basta que el MTPE advierta que sus normas no son acordes a la realidad de los estudiantes y las enmiende. Ello permitiría a las empresas dar mayores facilidades para que los jóvenes de nuestros país tengan mayores opciones de empleo para pagar sus estudios.