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Destrabe empresarial Por Jorge Lazarte

Desalojar a una persona de un inmueble que alquila, por falta de pago o terminación de su contrato, suele tardar hasta cuatro años si se sigue un proceso de desalojo. ¡Cuatro años! Nos hemos acostumbrado a esta aberración, pero no por ello debemos dejar de buscar soluciones a los problemas que impiden el crecimiento del Perú. La demora en la obtención de un desalojo se debe únicamente a la lentitud con la que se resuelven los juicios en nuestro país. Siendo así, tenemos que preguntarnos si es realmente necesario recurrir a un juez para lograr la desocupación de un inmueble o podemos prescindir de él.

La ley peruana contempla situaciones excepcionales en las que reconoce el derecho de las personas a salvaguardar y recuperar la posesión de sus bienes, sin necesidad de recurrir al Poder Judicial. El artículo 920° del Código Civil establece que cuando una persona o empresa es despojada ilegítimamente de un bien, tiene hasta 15 días para recuperarlo, pudiendo hacer uso de la fuerza con medidas que se encuentren justificadas por las circunstancias. La misma norma insta a la Policía Nacional del Perú a prestar su apoyo para ello.

Si ya existen situaciones en las que el legislador ha confiado en el criterio de las personas para recuperar la posesión de sus bienes sin la intervención de un juez, ¿por qué no aplicar el mismo criterio para recuperar la posesión de propiedades ante la falta de pago de rentas o la terminación de los contratos de alquiler? Sería mucho más expeditivo y menos oneroso que, ante la resolución de un contrato por falta de pago o vencimiento del plazo, el propietario pueda acudir a un notario que certifique la terminación y acompañe al dueño en el lanzamiento de los inquilinos morosos, dejando constancia de todos los bienes que son retirados del inmueble para evitar abusos.

Esta idea no es nueva y viene siendo desarrollada por el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, para ser incorporada en el proyecto de ley mediante el cual se creará el programa de subsidios denominado “Bono Mi Alquiler“. Es la oportunidad perfecta para corregir una anomalía que venimos arrastrando en el Perú desde hace décadas y que beneficia solamente a malos pagadores y estafadores. Pero sería un error pensar que favorecerá solamente a los propietarios de inmuebles. El desalojo notarial puede fomentar el crecimiento de la micro y pequeña empresa.

Con lo difícil y oneroso que resulta un desalojo en la actualidad, los propietarios son reacios a alquilar sus inmuebles a empresas que carecen de historial crediticio y garantías. Un desalojo rápido y expeditivo permitiría a los propietarios asumir mayores riesgos, permitiendo que emprendedores peruanos tengan acceso al alquiler en lotes industriales, galerías, tiendas, locales y centros comerciales a los que hoy no tienen ninguna posibilidad de acceder. Estamos ante una increíble oportunidad para dinamizar el mercado inmobiliario y fomentar el crecimiento de las micro y pequeñas empresas en el país. Ojalá sepamos aprovecharla y el Congreso de la República la apruebe.