JavierDolorier
El efecto laboral Por Javier Dolorier

Recientes sentencias de la Segunda Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema (en lo sucesivo, 2SDCSCS) han generado un amplio debate y alarma entre los trabajadores sobre las supuestas facultades que tendrían las empresas para reducir, de manera libre y unilateral, las remuneraciones de sus trabajadores.

La historia de este debate se inició con la sentencia en casación 00489-2015, en la que se  resolvió una demanda interpuesta por un trabajador sobre una ilegal rebaja de remuneraciones, la cual fue temporal y aceptada por él mismo. En este fallo, analizado por SEMANAeconómica, la sala distingue entre reducciones de remuneraciones consensuadas y unilaterales por parte del empleador, las que serían válidas cuando sean “excepcionales y razonables” y “si se expresan los motivos por los que sí procede (por ejemplo, garantizar la estabilidad y equilibrio económico del Estado –o en su caso de una empresa-) o se invoca la ley que la justifique”.

Esta sentencia permitía, en contra de lo regulado en nuestro ordenamiento jurídico, que el empleador rebaje las remuneraciones por situaciones objetivas y sustentables. Ello generó marchas de protesta y el surgimiento de un movimiento llamado #niunsolmenos, contrario a esta supuesta afectación a los derechos de los trabajadores. Ante esta situación se pronunció el ministro de Trabajo, señor Alfonso Grados, y el propio presidente de la 2SDCSCS, doctor Javier Arévalo, tuvo que poner paños fríos a la situación en una conferencia de prensa.

Pues bien, el panorama se aclara cuando se emite una nueva sentencia en casación, recaída en el expediente 3711-2016, expedida por la misma 2SDCSCS, en la que se resuelve la demanda de otro trabajador que considera que su remuneración se redujo de manera ilegal. En este fallo se establece que la reducción de remuneraciones procede por acuerdo individual con un trabajador o acuerdo colectivo con el sindicato y por causas objetivas, como el caso fortuito o fuerza mayor, los motivos económicos, liquidación y reestructuración empresarial. Pero, corrigiendo lo resuelto en el fallo anterior, esta sentencia precisa de manera expresa que toda reducción de remuneraciones llevada a cabo por el empleador de modo unilateral constituye un acto de hostilidad y, por ende, inválido.

Aclarado el tema, surge ahora una pregunta clave: ¿puede el empleador solicitar ante el MTPE o el Poder Judicial una reducción de las remuneraciones de sus trabajadores en un contexto de crisis empresarial? No, son pocos los casos en que las empresas atraviesan por situaciones de crisis económica y, antes que iniciar un proceso de cese colectivo, intentan negociar con los trabajadores una reducción de remuneraciones. No existe en nuestro ordenamiento jurídico una vía administrativa o judicial en la que estas situaciones sean analizadas objetivamente para llegar a una solución que impida un daño irreversible a las empresas.

Si tomásemos como criterio la reciente sentencia de la Corte Suprema, bastará la negativa del trabajador o del sindicato para que no se lleve a cabo una necesaria reducción de remuneraciones, con lo cual se empuja a las empresas a operar con crecientes pérdidas o, simplemente, tener que liquidar. Estamos nuevamente ante un vacío de nuestra legislación laboral que esperamos sea regulado adecuadamente para permitir que las empresas afronten situaciones de crisis con protección a los empleos y la continuidad de sus operaciones.

Nos reencontraremos en dos semanas con otro tema, que esperamos sea de su interés.