JavierDolorier
El efecto laboral Por Javier Dolorier

Hace pocos días, el ministro de Trabajo, Alfonso Grados, presentó ante la opinión pública 19 propuestas de modificación de la legislación laboral, que están clasificadas en tres grandes temas: ceses colectivos, inspecciones de trabajo y arbitraje laboral. Como escribí hace unos meses, no son los grandes cambios que el mercado laboral requiere, como sí lo son el análisis de los sobrecostos, las reposiciones  laborales y el acceso juvenil al empleo. Sin embargo constituyen un interesante inicio de la gestión del ministro Grados.

Respecto al primer punto, los ceses colectivos, la tendencia es a endurecer los requisitos para que el MTPE los autorice y se elimina la suspensión perfecta de labores, pero se establece la obligación de la autoridad de resolver dentro de plazos perentorios. Sobre las inspecciones se plantea reducir las multas y limitar las excesivas facultades de los inspectores de trabajo, además de premiar a las empresas que cumplan con las obligaciones laborales. En cuando al arbitraje laboral se plantea eliminar esa perniciosa figura del ‘arbitraje incausado’, que ha convertido a la negociación colectiva directa en una burla y ha servido para ‘legitimar’ una desleal presión a las empresas por una ‘cofradía’ de árbitros abogados laboralistas que resuelven los mismos arbitrajes año tras año.

Pero lo interesante de estas propuestas es que para su entrada en vigencia no necesitan de una ley que las apruebe, sino solamente de un decreto supremo del Ministerio de Trabajo para que se puedan aplicar en el ámbito laboral. Sin embargo, estas propuestas han sido remitidas para su debate y análisis al Consejo Nacional del Trabajo y Promoción del Empleo (CNT).

El CNT es, en su concepción, un espacio de debate y diálogo entre confederaciones sindicales, gremios de empleadores y Estado, donde a través de la concertación social se llegan a acuerdos sobre política laboral que, por el hecho de ser asumidas en consenso, tienen legitimidad para ser aceptadas socialmente.

Pero existe un problema. En el entorno laboral se conoce al CNT como el ‘Triángulo de las Bermudas’, donde todas las iniciativas más necesarias —como los criterios y periodicidad para definir el monto de las remuneración mínima vital— y las más retardatarias —como la Ley General del Trabajo, proyecto encarpetado desde hace más de 12 años— son debatidas hasta el infinito sin que se hubiera llegado a ningún acuerdo relevante en toda su existencia. Los temas se pierden en el olvido dentro de un marasmo de infructuoso intercambio de posiciones (uso estas complicadas palabras adrede). Espero equivocarme, pero, de continuar con esta tendencia, es muy probable que el paquete de medidas del MTPE no sea aprobado por el CNT. Es más, la CGTP ya amenaza con retirarse del diálogo.

Ante el potencial escenario de que el CNT no llegue a acuerdos en un plazo prudencial, corresponde entonces que el titular del MTPE decida aprobar estas reformas mediante decretos supremos y modificar las normas sobre ceses colectivos, inspecciones y arbitraje laboral, que son algunos de los puntos más urgentes de la legislación laboral.

Señores, simplemente acción y determinación para no caer en el laberinto del Triángulo de las Bermudas, pues es bien sabido que de todo laberinto se sale por arriba.

Nos encontraremos en dos semanas con otro tema que espero sea de su interés. Hasta entonces.