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El Valor de tu Patrimonio Por Roberto Montero

La mercancía más valorada que yo conozco es la información (“The most valuable commodity I know of is information”). Gordon Gekko (Michael Douglas, “Wall Street”).

En varias oportunidades me han preguntado cuál es la variable más importante que debemos tener en cuenta antes de tomar una decisión de inversión. Existen diversas respuestas a esta pregunta, como son los fundamentos del activo, la rentabilidad esperada, el nivel de riesgo, el análisis del momento, entre otros. No obstante, todas estas variables tienen un común denominador: la información. El peor pecado que puede cometer una persona a la hora de invertir su patrimonio es hacerlo sin información.

Ahora bien, en las últimas dos décadas hemos observado un exceso de información, principalmente a través del Internet, lo cual nos obliga a modificar este común denominador hacia: la adecuada interpretación de la información. A partir de ello podremos tomar una posición frente al escenario global y adoptar las estrategias que comulguen con nuestro análisis. Aquí es donde toma vital importancia el rol del asesor financiero personal o familiar, más aún si consideramos que luego de la crisis del 2008 resulta cada vez más complicada la interpretación de los mercados.

Veamos cuál es el vínculo entre la información y los mercados de valores. Para que la información se haga tangible en los precios, primero debe convertirse en flujos de fondos (oferta y demanda), los cuales adoptarán una posición (compra o venta) conforme hayan interpretado dicha información. Es decir, conocer el volumen de los flujos y su dirección nos brinda la primera herramienta para comprender hacia dónde se moverán los precios. Esto lo entendemos muy bien todos los que empleamos el análisis técnico como herramienta: Si la tendencia de los precios no se ve acompañada por fortaleza en el volumen, dicha subida/bajada no tiene asidero.

Les brindo otro dato: ¿Saben cuál es la primera pregunta que un inversionista institucional le hace a sus brokers (intermediarios bursátiles) cuando los llaman para operar? Les preguntan cómo ven los flujos en determinado activo. Por ello estos inversionistas acostumbran a trabajar con aquellos brokers que manejen mayor cantidad de flujos, pues de esta manera pueden manejar mayor información sobre la futura tendencia de los precios.

Veamos un ejemplo reciente. Hacia finales del año pasado e inicios del 2014 el IGBVL experimentó una importante alza (+12%). Esto llevó a muchos inversionistas a pensar que la época de bonanza bursátil había regresado y que nuevamente íbamos a ver tasas de retornos superiores al 30%. La pregunta que yo le hacía a algunos clientes en ese momento era: ¿Cómo puede sostenerse esta tendencia alcista si los flujos globales están saliendo sistemáticamente de la región (los mercados emergentes registraban en ese momento catorce semanas consecutivas de salida masiva de flujos)? Acto seguido, el IGBVL retrocedió 7.5% entre febrero y marzo borrando toda la ganancia del año.

Este ejemplo nos lleva a comprender la necesidad de conocer hacia dónde se dirigen los flujos globales para anticipar la dinámica de los precios futuros. Aún en el caso que todo el mercado esté equivocado, nunca se puede operar en contra de éste. Por más grande que seas, el mercado siempre te va a vencer. Basta con ver los valores fundamentales que los analistas asignan a las empresas peruanas. Si bien desde el año 2013 dichas acciones tiene en promedio un potencial de apreciación entre 25% y 35%, los precios del mercado no muestran señales de querer converger hacia esos niveles.

Comprendida la importancia de los flujos, veamos ahora qué está pasando en el mercado. Desde mediados de marzo los flujos globales han empezado a retornar hacia los países emergentes (EM), tanto en acciones (ocho semanas consecutivas de ingresos) como en bonos (nueve semanas consecutivas de ingresos).

A nivel de acciones, si desmenuzamos un poco más la información, en el último mes el mayor flujo de entrada hacia EM lo tiene nuestra región (Latam). Esto se vio acompañado por un aumento en los precios de las acciones de EM de 14.5%, revirtiendo completamente la caída de inicios de año. Algo parecido ha sucedido en el mercado de deuda emergente, en donde las tasas de los bonos Latam siguen presionadas a la baja (precios al alza). En el caso del Perú, entre marzo y mayo la curva de rendimiento Gobierno PEN ha descendido casi 70 puntos básicos en promedio, favoreciendo la valorización de dichos bonos.

Este “risk-on” se debe a diversos factores: (i) Desde antes de su implementación, el tapering en US ha sobre-castigado muchos activos riesgosos que aún no se recuperan; (ii) menor tensión entre Rusia-Ucrania favoreció a los EM; (iii) China se muestra más proclive a estimular su economía; y (iv) a pesar de la disminución gradual en las compras de activos por parte de la FED (tapering), la zona Euro y Japón continúan con una política monetaria expansiva que mantiene la liquidez global en niveles máximos nunca antes vistos.

¿Esta tendencia continuará en adelante? Personalmente considero que lo que vimos en los EM en el 2013 luego de que Ben Bernake -presidente de la FED- hablara por primera vez del tapering fue una sobre-reacción que desvalorizó los activos de la región de un solo golpe. Por ello, pienso que los precios han internalizado este efecto en buena medida, aunque esto no significa que todos estos activos deberán retornar a sus valorizaciones previas.

Haciendo un pequeño resumen de lo sucedido en los EM, podría dividir la coyuntura en tres etapas:

  1. Salida masiva de fondos de todos los activos en EM (risk-off): Entre mayo y setiembre de 2013
  2. Espera de los flujos globales posicionados en activos con poco riesgo en búsqueda de nuevos catalizadores: Entre octubre 2013 y febrero de 2014
  3. Retorno gradual de los flujos hacia EM, inicialmente de manera general y posteriormente bajo una estrategia de selección tanto a nivel de países como de sectores/empresas: Desde marzo 2014 en adelante

Bajo este escenario, ¿continuarán los flujos ingresando a los EM? Hasta el momento, los flujos de entrada en EM se han dirigido hacia activos globales (fondos mutuos o ETFs que invierten en todas las economías emergentes de manera diversificada) y en menor medida hacia países puntuales (dentro de Latam: Brasil y México). En la medida que los fundamentos en US se consoliden y las presiones deflacionarias en Europa disminuyan, se debería empezar a ver ingresos selectivos hacia países puntuales.

Adicionalmente, se debe tener en cuenta que los países emergentes están dentro de la parte descendente (lo que no significa recesión) de su ciclo económico, lo cual se traduce en menor crecimiento relativo, presiones inflacionarias e incrementos en las tasas de interés. En la medida que los países desarrollados aún se encuentran en su fase temprana de crecimiento, los flujos globales tienen un costo de oportunidad importante al ingresar a los EM (binomio riesgo-rentabilidad).

Para el caso del mercado de acciones en el Perú, los catalizadores positivos serían: (i) China manteniendo un crecimiento superior al 7% y con políticas económicas pro-crecimiento; y (ii) un menor riesgo deflacionario en los países desarrollados. Esto permitiría que los precios de los metales base y preciosos se estabilicen, favoreciendo el sector minero. Recordemos que los extranjeros asocian la BVL con el sector minero, es decir, cuando se compra un EPU en el extranjero la principal tesis de inversión es que los precios de los metales van a subir. Esto explica en buena parte el porqué la recuperación de los EM no se refleja necesariamente en la BVL.

En el caso del mercado de deuda de empresas peruanas en el exterior pasa algo diferente: De los cerca de US$22.9 mil millones emitidos, sólo el 24% corresponde a empresas mineras. Ello permite que este mercado esté más vinculado a los diferentes sectores de la demanda interna (consumo, retail, financiero, bebidas, agro, entre otros), con lo cual los catalizadores se orientan más hacia los fundamentos de la economía y su potencial para mantener tasas de crecimiento por encima del 5% en el largo plazo.

Hasta aquí he tratado de brindarles una pincelada de cómo podemos emplear una variable (flujos de fondos) como parte de la información que debemos manejar e interpretar. Existen muchas otras variables a considerar para lograr tener una visión completa del mercado y poder así tomar una decisión de inversión adecuada para nuestro nivel de riesgo. En los siguientes artículos intentaré cubrir más variables.

Siempre debemos recordar que los profesionales invierten sobre fundamentos y oportunidades (momentum), para lo cual es indispensable el adecuado uso de la información disponible. Para que nuestro patrimonio crezca sistemáticamente en el tiempo debemos aprender a invertir de esta manera. Esto no significa que empleando estos parámetros nunca vamos a perder dinero, sino que vamos a poder invertir nuestro patrimonio bajo un análisis consistente y sin asumir riesgos innecesarios.

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