Juan CarlosMathews
Escala Global Por Juan Carlos Mathews

Noticias lamentables como la reciente fuga de Martín Belaunde Lossio, el escándalo del clan Oropeza o el mal manejo del conflicto de Tía María no solo retraen la vital inversión que requerimos para recuperar el ritmo de crecimiento, sino que socavan la confianza a todo nivel. La gente cree cada vez menos en sus autoridades, en sus instituciones, en sus conciudadanos, lo cual es sumamente preocupante.

Hace más de 15 años, Francis Fukuyama visitó el Perú y participó en la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) en Arequipa. Antes de hacer referencia al contenido de su libro TRUST (CONFIANZA) circuló una simple encuesta entre los centenares de participantes con preguntas básicas sobre la confianza para ser respondida en el mismo auditorio: ¿Confías en tu familia? ¿Confías en tus vecinos? ¿Confías en el gobierno? ¿Confías en la policía? Antes de presentar su libro leyó las respuestas de los participantes donde se revelaba un pobre y alarmante índice de confianza en el Perú a todo nivel. Comenzó entonces su presentación afirmando: “Un país que no tiene confianza es un país que no tiene futuro”

¿Qué entendemos por confianza?

Según la doctora en filosofía Laurence Cornu: “La confianza es una hipótesis sobre la conducta futura del otro”.

En otras palabras, la confianza es la seguridad que alguien tiene en una persona o en algo.

Partiendo de esta idea, en el libro de Fukuyama se sustenta con evidencia empírica de muchos países y se concluye que “Solo las sociedades con alto grado de confianza social triunfan en la lucha por la preponderancia económica”.

El barómetro de confianza de Edelman

El llamado Barómetro de Confianza de Edelman cada año intenta medir el grado de confianza que tiene el público en diferentes instituciones. La versión del 2015 se realizó a través de cuestionarios on-line respondidos por 33,000 personas entre 25 y 64 años de edad en 27 países.

A nivel global, más de dos tercios de los países registran niveles de confianza por debajo del 50%.Como datos saltantes para América Latina se aprecia una fuerte caída en los niveles de confianza en los medios y en el caso particular de Argentina una caída en la confianza de todo tipo de institución.

Con respecto a la información, la encontrada vía motores de búsqueda genera más confianza que los medios impresos, la televisión y las redes sociales. Por consiguiente, tener miles de seguidores en Facebook o Twitter no necesariamente implica que confían en uno.

En general la mayor confianza proviene de la familia, los amigos y los considerados “expertos”. En este sentido, el sector académico se considera como un aportante de opiniones creíbles, sin sesgos, objetivas. Esto evidentemente representa una oportunidad importante para instituciones académicas serias que pueden liderar opinión y plantear propuestas de valor que muchos considerarán confiables.

Encontrándonos en un año pre-electoral en Perú y otros países latinoamericanos, la población espera un líder con visión, experiencia de gestión eficiente, capacidad de diálogo, equipos preparados y por sobre todo: que genere CONFIANZA. Nos lo merecemos.