SergioBorasino
Factor Humano Por Sergio Borasino

banca

¿Qué Pasa en Cataluña?

¡Independencia! Es lo que nos dicen los diarios que Cataluña (Barcelona y asociados) quiere y de hecho acaba de proclamar. Pasé los últimos 10 días en Cataluña y en conversaciones con personas de distintos niveles socio-económicos creo haber logrado entender un poco mejor la situación. Mi conclusión es que lejos de realmente buscar ser un país distinto, los catalanes están negociando… y mi punto de vista es que su pedido es justo. Lamentablemente el costo de esta negociación es elevado y es riesgoso. A continuación la explicación.

¿Qué es justo?30

La equidad. La economía española funciona con un gran centro económico: Madrid. La capital recolecta los impuestos de todo el país y los redistribuye según considera mejor. Una excepción es el País Vasco (Navarra tiene un régimen semejante). Los vascos (Bilbao, San Sebastián y alrededores) representan la tercera economía más grande dentro de España. La primera es Madrid (porque consolidad los ingresos), la segunda es Cataluña. Los Vascos lograron defender desde hace muchos años un tratamiento distinto que el resto de regiones en España. Ellos negocian una cantidad fija de dinero a pagarse al gobierno central en base al coste de los servicios prestados por en el País Vasco (defensa, control de fronteras, puertos, etc…). Los impuestos catalanes se envían al Gobierno Central y cruzan los dedos para recibir lo que necesitan, supeditado siempre a las necesidades del Estado en su conjunto. Gracias a esto Catalunya baja 2 posiciones en la tabla de PBI por cápita una vez hecho el reparto. Es decir, que hay comunidades más pobres que sobrepasan en riqueza a la propia Cataluña gracias a la redistribución de los impuestos.

Queda claro que es injusto vs Cataluña. No lo es contra regiones como Andalucía, donde se recolecta menos de lo que se gasta. Es aquí que se gesta el movimiento independentista Catalán, al menos en mi opinión.

¿Pedir independencia, no es “tratar de matar una mosca con una bazuca”?

Eso pensé, sin embargo, revisando la historia, encontramos que Cataluña ha tratado de dialogar y cambiar esto en el pasado. La ocasión más clara fue en el 2006 cuando se consiguió un acuerdo que después de ser votado mayoritariamente en los dos parlamentos (el catalán y español) y refrendado por el pueblo catalán con un 80% de votos favorables, fue laminado y recortado por un Tribunal. Por su lado, el Estado español toma ventaja de su situación y no hace más que escuchar y negar. Actúan como juez y parte. Es por ello que ahora, los catalanes no confían en el gobierno español. Ellos los invitan a un diálogo que ya saben como va a acabar… los escucharán y luego les dirán que no otra vez.

¿Todos los catalanes piensan igual y saben esto?

No. El motor intelectual Catalán que realmente no busca independencia del país –sino independencia tributaria o cuando menos equidad tributaria– trabaja sobre el entusiasmo de las masas.  Muchos ciudadanos catalanes de clases media y baja compraron el cuento de un país distinto e independiente. Esto responde a un sentido de autonomía y búsqueda de personalidad heterogénea colectiva del ser humano.

Distinto a lo que la mayoría del mundo piensa, España es un conglomerado de naciones heterogéneas (al igual que muchas naciones europeas). Se hablan distintos idiomas/lenguas: catalán, valenciano, euskera, gallego, etc. En el pasado estuvieron, desunidos y unidos a través de los años hasta acabar siendo España. El idioma es sólo un reflejo de costumbres distintas. Imaginemos que mañana los aymaras quieran independizarse en Perú. Si los Aymaras fuesen la mayor potencia económica de Perú… ¿sería descabellado que quieran ser otra nación? Yo creo que no.

Los dirigentes catalanes han reclutado votos sobre la base de esto, ya que la explicación técnica no cala en la mente de toda la masa.

¿Por qué lo hacen? Simple. Dado que la negociación falló, los catalanes no tienen otra salida que patear el tablero y decir basta a la paternidad con que negocia Madrid. Ellos quieren sentarse a negociar de igual a igual, no mirando para arriba… tal y como lo hacen los vascos. La única manera de lograr eso es a través de un nuevo comienzo en el que se rompa esa tutela madrileña.

¿Qué sigue? ¿Cuál es el costo de esta ruta de negociación?

De todo. Esto puede tomar años. Hoy la foto es simplemente terrible. Los catalanes se acaban de declarar independientes a pesar de que hasta hace poco se peleaban entre sí y no se sienten cómodos de declarar la independencia de esa manera. Algunos grupos extremistas quieren realmente la independencia y otros sólo la equidad tributaria. En el camino, el Estado español se empeña en hacer todo mal: impide elecciones con golpes y niega resultados difíciles de negar. El odio social crece y se empiezan a crear resentimientos y bando dentro de una sola nación. Esto constituye el mayor riesgo. Si se polariza y se motiva el odio social, este crece como un cáncer que puede carcomer un país que hoy tiene un nivel de vida altísimo.

¿Qué efectos tendrá la declaración de independencia?

Por ahora es difícil de decir. De mis conversaciones con altos directivos de empresas, ninguno dijo que accionaría esto inmediatamente. Es decir, a fin de mes aún pagarán impuestos al Estado español, no al catalán. La policía española sigue en las calles y puede cerrar establecimientos o embargar a su discreción por falta de pago… todo está en suspenso.

¿Qué podemos desearle a España?

Mi mejor deseo para la España en la crecen mis hijos y donde tengo muchos amigos es que pasen la página cuanto antes. Una opción es que el gobierno recapacite, y ceda en cuanto la equidad. La otra es que los catalanes dejen de lado el disparate de un país catalán. En una economía globalizada, esto es nadar contra la corriente.  Además, aunque no sea equitativo cómo se pagan los impuestos, los catalanes hoy disfrutan de paz y progreso. La economía catalana es codependiente del resto del país. Por ir “a por más”, ponen en riesgo lo que tienen. Alimentar el odio social es jugar con fuego, sino pregúntenle a los venezolanos.

LinkedIn