SergioBorasino
Factor Humano Por Sergio Borasino

El fútbol se gana con goles. Las ofertas de trabajo también se concretan con últimos movimientos decisivos. El siguiente post habla de ellos.

El concepto es simple: si estás en un momento positivo del proceso, capitalízalo poniendo presión de tiempo a tu potencial contratador. No siempre es posible, pero si lo es, deberías actuar.

En promedio, los procesos de selección de altas gerencias toman entre uno y cuatro meses. Son varias entrevistas para varios candidatos. Los entrevistadores y entrevistados tienen agendas complejas. Ésa es la raíz de la demora. El partido dura 90 minutos.

Tu contrincante, el empleador, se toma su tiempo y evalúa a varios entrevistados para elegir. Juega su juego y aprovecha su aparente posición de seguridad: tiene varias opciones y actúa como si tú no las tuvieras. Se crece. Acá es donde debes ser proactivo. La ventana se abre si durante el proceso te ocurrió alguna de las siguientes cosas:

a) Tuviste una buena entrevista con otro empleador. Estás avanzando en otros procesos (idealmente con empresas prestigiosas).
b) Se te presenta la posibilidad de empezar una nueva asignación de mayor responsabilidad.
c) Estás por ser evaluado en tu trabajo actual. Esto podría traerte un ascenso o un aumento.
d) Alguna persona de mayor jerarquía que tú deja a tu actual empleador. Se visualizan cambios que podrían jugar a tu favor.

En todos los casos anteriores, tienes una ventana para poner presión de tiempo en tu nuevo potencial empleador. Además, te ves como un “bien deseado por otros”. A través de los años he visto que esto acelera procesos y captura la atención de los contratadores. Un tercero avala la buena impresión que causaste.

Como los grandes goleadores, tienes que moverte con elegancia y precisión. No quieres parecer amenazante, exagerado, vanidoso o poco interesado por la propuesta que la empresa A podría hacerte. Por ejemplo, si tuviste una buena entrevista con una empresa B (otro potencial nuevo empleador), podrías decirle a la empresa A: “Quería comentarte que estoy avanzado rápido en otro proceso. Me interesa más tu propuesta, pero no quiero verme obligado a decidir entre un contrato y una posibilidad de contrato. ¿Podrás ayudarme a acelerar los siguientes pasos?”

Si se te presenta la posibilidad de empezar una nueva asignación de mayor responsabilidad, podrías decir:
“Te comento que en mi empleo actual se me ofreció liderar un proyecto nuevo que me da la posibilidad de desarrollarme de X e Y manera. Además, podría venir acompañado de una compensación más atractiva. Si esto se materializa antes de recibir una oferta, dificultaría mi transición a otra empresa. ¿Podrás ayudarme a acelerar los siguientes pasos?”

Debo aclarar que esto no siempre funciona como esperamos. Hay tantas reacciones como evaluadores. Sin embargo, muy pocas veces vi que esto juegue en contra y la mayoría de veces vi que jugó a favor del atacante.

Algunos prefieren no decir nada. A veces las probabilidades no se concretan y pierden la alternativa del ataque. Otras veces, las otras posibilidades se concretan y la noticia repentina es más difícil de utilizar a tu favor. Ya no hablas de probabilidades cerrándose, hablas de nuevas condiciones y eso es mucho más difícil de manejar para el contratante.

Recomiendo juegues tus cartas. Como en el fútbol, aunque estés dominando con claridad el partido, sólo los goles dan triunfos. Recuerda que a veces, el tiempo pasa y en un ataque sorpresa, te pueden meter un gol…y eso basta para perder algo que parecía seguro.

No termino sin aclarar que no recomiendo mentir bajo ninguna circunstancia. Algunos delanteros fingen un penal y a veces se salen con la suya… otros se llevan una tarjeta amarilla o roja.

LinkedIn