GonzaloLlosa
Factor Económico Por Gonzalo Llosa

En los últimos meses se ha generado una gran expectativa respecto a la reforma tributaria para las corporaciones en los Estados Unidos. La reforma propuesta por Donald Trump durante la campaña electoral incluye la reducción del impuesto federal a las utilidades de las compañías de 35% a 15%. Adicionalmente se especula que la reforma incluye algún tipo de ajuste fronterizo a los impuestos o Border Adjustment Tax (BAT). Ante esta posibilidad, surgen dos preguntas primordiales: ¿cómo operarían estos ajustes? y ¿qué efectos macroeconómicos tendrían? La conclusión general de este artículo es que un BAT potencialmente puede generar una serie de efectos desconocidos que pueden ir en contra del espíritu de la reforma.

Lo actual vs. lo propuesto

Bajo la legislación tributaria actual en los Estados Unidos, el objetivo del impuesto a las utilidades es gravar el retorno del capital de las corporaciones. En consecuencia, la base imponible no diferencia el destino de las ventas ni el origen de los insumos. Además, los gastos de depreciación del capital y los intereses por deuda son totalmente deducibles, pero no la inversión en capital.

Una de las posibles reformas al sistema consiste en introducir un ajuste fronterizo a los impuestos o Border Adjustment Tax. Específicamente un BAT dentro del impuesto a las utilidades excluye las transacciones internacionales de la base impositiva. Es decir, las exportaciones son excluidas del ingreso operativo imponible, mientras que los costos operativos de los insumos importados son excluidos de las deducciones.

Efectos macroeconómicos

Veamos primero qué ocurriría de manera aislada (a nivel de una compañía) ante la aplicación de un BAT uniforme sobre las exportaciones e importaciones en el impuesto a las utilidades. Manteniendo todo lo demás constante, la exclusión de las exportaciones del ingreso imponible generaría un aumento de la competitividad internacional a nivel de la compañía, lo que incrementaría la demanda por exportaciones. Del mismo modo, la exclusión de las importaciones de las deducciones generaría de manera aislada una reducción de la cantidad de bienes importados. Por lo tanto, el BAT sería más beneficioso para empresas con mayor proporción de ventas destinadas al exterior y más costoso para empresas con mayor proporción de costos provenientes del exterior. Estos efectos directos también dependen de cuán sensible es la demanda externa al precio de venta y cuán sensible es la función de costos a cambios en los precios efectivos (ajustados por impuestos) de los factores productivos.

Los efectos directos antes señalados serían complementados por efectos indirectos sobre una serie de variables macroeconómicas reales como producción, consumo, inversión, empleo, salarios reales, tasa de interés real, precios relativos (términos de intercambio y tipo de cambio real), etc. Bajo un conjunto de condiciones estrictas (ejemplo, precios rígidos), es teóricamente posible que el BAT no afecte el equilibrio macroeconómico. Este resultado es conocido como BAT neutrality. La intuición es que el BAT sobre las exportaciones alienta el comercio, mientras que el BAT sobre las importaciones genera lo contrario. Al incluir ambas medidas a una tasa uniforme a través del impuesto a las utilidades, los efectos conjuntos sobre el equilibrio macroeconómico se contrapesan y los precios relativos netos de impuestos se ajustan lo suficiente y dejan inalteradas las decisiones de gasto —ver Auerbach y Holtz-Eakin (2016) y Buiter (2017)—. La única variable que puede presentar un cambio es la recaudación tributaria. De hecho, si la economía presenta un déficit (superávit) comercial, la recaudación aumenta (disminuye).

Aun cuando el BAT teóricamente puede presentar neutralidad frente a variables macroeconómicas reales, sus efectos sobre las variables nominales como el tipo de cambio nominal son inciertos. Buiter (2017) analiza qué ocurriría con el tipo de cambio nominal bajo BAT neutrality. Cuando las firmas fijan sus precios en la moneda del país en el que producen (producer currency pricing), la neutralidad del BAT implica que el valor nominal de la moneda del país que lo aplica se aprecia en la misma magnitud que la tasa BAT. Esto garantiza que los precios relativos que incluyen el BAT sean los mismos a los que prevalecían antes del BAT. Cuando las firmas fijan sus precios en la moneda del país al que destinan sus productos (pricing to market), la neutralidad del BAT implica una depreciación de la moneda del país que lo aplica en la misma magnitud que la tasa BAT.

El problema con las conclusiones anteriores es que la neutralidad del BAT sobre variables reales y su efecto sobre variables nominales como el tipo de cambio dependen de una serie de condiciones teóricas que difícilmente se cumplen en la realidad. Por ejemplo, mientras que una proporción de empresas decide practicar producer currency pricing, otra proporción decide por pricing to market (ver Gopinath y otros, 2010). El efecto de un BAT no sólo depende de esas proporciones, sino también de cómo la decisión de política de precios es alterada luego de la medida. Asimismo, en un mundo con imperfecciones financieras, la medida puede perder su neutralidad porque los agentes económicos reaccionarían a los efectos riqueza que traería un cambio en la recaudación o un movimiento abrupto del valor del dólar (ejemplo, efecto hoja de balance). Más aun, no queda claro cuál sería el rol que jugarían las expectativas de los agentes frente a esta medida ni cuáles serían los efectos macroeconómicos ante una potencial represalia de los socios comerciales.

Conclusiones

Aunque los efectos directos de un BAT son muy conocidos, los efectos indirectos de la medida son totalmente desconocidos. Esta incertidumbre sería menor si el BAT buscara resolver alguna ineficiencia del mercado, ya que en ese caso los niveles de riqueza y bienestar global mejorarían para todos. Dado que éste no es el caso, es probable que la medida produzca cambios negativos en el nivel y la distribución de la riqueza globalmente. Es prácticamente imposible determinar con certeza cuán grandes serían y en qué dirección irían estos efectos. Por ello la posibilidad de un BAT en la reforma tributaria de los Estados Unidos genera tanta incertidumbre. A mi juicio, los legisladores americanos estarían jugando con fuego si deciden aprobar una medida tan controversial.

Referencias

Auerbach, Alan J. y Douglas Holtz-Eakin 2016. The Role of Border Adjustment in International Taxation”. American Action Forum.

Buiter, Willem H. 2017. Exchange Rate Implications of Border Adjustment Tax Neutrality. Economics-ejournal, Discussion Paper No. 2017-10.

Gopinath, Gita, Oleg Itskhoki, y Roberto Rigobon. 2010. Currency Choice and Exchange Rate Pass-through”. American Economic Review 100 (1): 304-336.