HugoSánchez Casanova
Familia SAC Por Hugo Sánchez Casanova

“El fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes”. Lo dijo Jorge Valdano y no le falta razón. Mientras aún saboreamos una sufrida e histórica clasificación, quisiera proponerles algunas reflexiones paralelas para entender un proceso deportivo exitoso e intentar su aplicación en las empresas.

  1. Apostar por los jóvenes. Esto fue lo más destacado de este proceso. La edad promedio de nuestra selección es de 25 años (sólo la venezolana tenía un menor promedio: 24), mientras las demás superan los 27 años. Evidentemente no es sólo la edad, sino el talento joven y pujante el que ayudó al objetivo. El haber insistido en las viejas glorias seguramente hubiera ocasionado un desenlace infeliz. En las empresas muchas veces pasa lo mismo. Se insiste en las personas con más años en la empresa quienes por comodidad o incapacidad, no quieren hacer las transformaciones que necesita la empresa y no están dispuestas a asumir los riesgos de otras formas de pensar y de hacer. Pregúntese: “¿cuántas ideas innovadoras he recibido de mis directivos en el último año?” “¿Cuántas de ellas han sido capaces ellos mismos de implementar?”
  2. Disciplina. Ha sido otro elemento a destacar en un grupo antes contaminados a escándalos extra deportivos. Ricardo Gareca, sin hacer demasiado aspaviento, ha sabido encaminar a un grupo de jóvenes hacia un sentido de responsabilidad más maduro (caso Cueva), mientras que otras selecciones fueron desmoronándose en este aspecto (caso Chile). De manera análoga, en las empresas cuando cunde la falta de disciplina, de compromiso, de responsabilidad, los resultados son mediocres y así no se compite en el ámbito mundial.
  3. Tecnología. El fútbol no está exento de la aplicación tecnológica: las telas de los uniformes, los chimpunes, los balones. Sin embargo la aplicación de la tecnología de información al fútbol ha sido revolucionaria. El poder medir los km recorridos por partido, medir consumo de calorías para mejorar las dietas o el graficar los desplazamientos dentro del campo a través de los GPS para definir mejor las estrategias de ataque y defensa, y otros más, son aspectos que han colaborado en el logro de objetivos deportivos. El principio es “lo que no se mide, no se puede mejorar”. Lo mismo debe de aplicarse a las empresas. Contar con información confiable y oportuna es esencial para la mejora de las operaciones y resultados. La tecnología de la información en las empresas permite hoy contar con información en tiempo real a costos muy asequibles y con un gran impacto en los resultados.
  4. Liderazgo. Gareca merece un capítulo aparte. Humildad, serenidad, trabajo y la convicción en los suyos. Gareca recibió una herencia de trozos de carbón y a punta de presión y exigencia los ha convertido en diamantes. El coraje de dejar de lado a los más ‘rankeados’ y apostar por lo nuevo e incierto, es una demostración de confianza en lo que él sabe hacer: formar equipos. Ya lo había demostrado en Universitario, Vélez Sarsfield y volvió a hacer lo mismo. En las empresas como en el fútbol, el equipo debe estar por encima de las individualidades, y la labor del líder es hacer que el equipo funcione con objetivos, metas, seguimiento, apoyo. Gareca no es un líder mediático, él es un líder que, parafraseando a Collins y Porras en su libro empresas que perduran, nos enseñará a construir el reloj antes que darnos la hora.
  5. Gobierno Corporativo. La Federación Peruana de Fútbol (FPF) es hoy una corporación empresarial, con una organización bien diseñada, con gerentes profesionales, con auditores, comités y asesores del más alto nivel. Ha dejado de ser la “chacra de alguien” para convertirse en una institución. Lo más importante, es una organización con planes de corto, mediano y largo plazo. Es innegable la importancia que tiene para una empresa llamada “Clasificatoria al Mundial”, tener el respaldo de un ente como la FPF. Lo mismo pasa en las empresas. Los propietarios de empresas deben de dejar de hacer lo que creen, quieren o gustan y empezar a hacer lo que se necesita para ser un competidor global. Tener un directorio, consejeros, auditores de gran nivel y externos, es necesario para que exijan a la empresa a mejores objetivos y metas.

Según la RAE, repechaje significa última oportunidad de un equipo para seguir en competición. Pues valdría la pena que analice si su empresa está jugando un repechaje o si está preparada para clasificar a la alta competencia. Con un 2018 que se avecina prometedor, pregúntele a su equipo: ¿queremos estar en el mundial?