HugoSánchez Casanova
Familia SAC Por Hugo Sánchez Casanova

¿Mandaría a su contador a buscar una empresa de outsourcing contable para reemplazarlo? Seguramente no, pues es fácil prever que su contador vendría a contarle todas las “desventajas” de tener la contabilidad fuera y no sabría explicar alguna ventaja. Algo parecido pasa con la tecnología de la información (simplificando: TI). No es un tema que dependa de su personal de tecnología, es un tema que depende de la concepción estratégica que tenga para el negocio cada propietario de empresa.

TI es un campo que ha evolucionado de una manera exponencial. Para visualizar esta afirmación permítame darle unos datos: para la misión Apolo XI que logró poner un hombre en la luna en 1969, la NASA mandó construir una computadora al MIT; esta se llamó AGC (Apollo Guidance Computer). Esta computadora tenía una RAM (Random Access Memory, memoria principal de la computadora) que podía almacenar 2,048 palabras de 16 bits cada una. Cuando IBM sacó sus primeras PC (Personal Computer) a principios de los ochenta, éstas tenía una RAM con 8 veces más capacidad que la AGC. Hoy, casi cualquier smartphone de uso corriente tiene al menos 100,000 veces más capacidad en RAM que la AGC.

No sólo las capacidades en hardware han evolucionado tan vertiginosamente. La evolución en las comunicaciones se ha desarrollado igualmente de forma exponencial para el acceso a la información. Al inicio de la TI, la información sólo podía obtenerse en los centros de cómputo donde se interactuaba con los grandes computadores centrales; luego se pudo obtener acceso y operación a distancia dentro del mismo edificio a través de las redes de área local (LAN en sus siglas en inglés) y posteriormente por las WAN (Redes de área extendida). Pero el uso de la internet es lo que ha revolucionado la TI desde la década de los noventa en adelante.

Lo que está imponiéndose poco a poco es el concepto de LA NUBE (o cloud computing). Esta no es otra cosa que tener capacidad de procesamiento (hardware y software), almacenamiento y acceso a la información fuera de las instalaciones de su empresa; para ser más precisos, en cualquier parte del planeta. Esto es posible gracias al avance del internet cuya fiabilidad y costo han ido mejorando intensivamente desde hace más de 25 años. Esto es lo que está permitiendo aplicar en las empresas la llamada transformación digital.

Pero este tema se pone aún más interesante si lo vemos desde lo económico. Su empresa ya no necesita hacer inversiones en hardware y software (licencias) para tener un centro de cómputo propio, ni pagar personal de tecnología que le administre este activo y las actualizaciones de nuevas versiones, etc. Su empresa alquila una porción de un gran centro de cómputo, alquila lo que necesita de software base (sistema operativo, base de datos, etc) y alquila el software de aplicación según los usuarios que necesita. Finalmente, la seguridad que hay en la nube para su data es de lejos mucho mayor de la que puede darle cada empresa a su propio centro de cómputo. Es como comparar la seguridad que puede darle a su dinero en su casa versus la que le ofrece un banco.

A este modelo de alquiler se le llama software como servicio o SAAS (software as a service) y es un equivalente a un outsourcing, como el que hace con la contabilidad. Un ejemplo cercano es Gmail, gracias al cual las empresas tienen sus servicios de correo vía cloud computing, pero hay ejemplos equivalentes con otras herramientas como CRM o ERP. No sólo es más práctico, sino también es más económico, pues si se hace la evaluación de flujos a 5 años, descubrirá grandes ahorros. Finalmente, esto permite que empresas pyme tengan acceso a tecnología de última generación y por lo tanto que puedan redefinir su modelo de negocio. Esto hará más interesante y dinámica la competencia en cada sector, y es para lo que tiene que estar preparado. ¿Quiere un ejemplo? vea este testimonio de un ERP peruano en la nube.

Ahora le toca tomar su decisión: ¿prefiere comprar tecnología o alquilarla?

 

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