EnriqueCastellanos
Financieramente Por Enrique Castellanos

La prensa, nuestras pasiones y la natural tendencia a idealizar el pasado hacen que fácilmente uno pierda objetividad. Esto último es particularmente cierto en temas tan sensibles y delicados como la violencia contra la mujer. Sin embargo, como economista, antes de caer en el mundo de las percepciones y las opiniones, prefiero y debo ver primero las cifras.

Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el 2016 hubo 164,000 casos de denuncias por violencia familiar contra la mujer en el país; aproximadamente el doble de las registradas diez años antes, en el 2006. Es obvio que el aumento en el número de estas denuncias esconde un sesgo, pues todo indica que antes eran menos las mujeres que se atrevían a buscar ayuda de las autoridades. Concluir que hay más violencia contra la mujer porque hay más acusaciones sería como pensar que los matrimonios peruanos en el pasado eran más felices porque hoy tenemos más divorcios. Hay que analizar otros indicadores.

Felizmente el INEI periódicamente también elabora la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES), la cual monitorea los indicadores de violencia contra la mujer más allá de las denuncias de los casos. Por ejemplo, se les pregunta a las mujeres si han sido víctimas de violencia familiar psicológica, física o sexual –independientemente si hicieron o no denuncia– por parte de sus parejas. Según este sondeo, del 2009 al 2016, el porcentaje de mujeres que sufrieron de violencia física por parte de sus parejas bajó en 17% y el porcentaje de mujeres víctima de violencia sexual por parte de las parejas también bajó en 25%. En otra parte, se pregunta a todas las mujeres de 15 a 49 años, si alguna vez han sido maltratadas –de nuevo hayan denunciado o no– por otra persona diferente a su actual pareja y la respuesta también arroja una reducción de 21% del 2009 al 2016.

En general, dicha encuesta muestra progresos materiales en casi todos los frentes de la lucha contra la violencia hacia las mujeres en los últimos años. La excepción a lo anterior es el indicador de “Solicitud de Ayuda y Denuncia del Maltrato”, cuya mejora es sólo marginal. Las mujeres prefieren largamente buscar ayuda de sus familiares y todavía desconfían mucho de los canales formales (comisarias, municipalidad o similares).

Otra fuente de información para analizar la violencia misógina en el Perú es el Reporte de Feminicidios del INEI, el cual también registra avances significativos. Así, en los últimos cinco años, la tasa bruta de feminicidio, número de muertes por cada 100,000 mujeres, se redujo en 23% al 2016. Adicionalmente, el reporte muestra que el número de personas encarceladas en el Perú por este delito era sólo de 12 personas en el 2012; sin embargo, este número sube a 226 a julio del 2016. Es decir, la cantidad de feminicidas efectivamente presos en nuestro país creció exponencialmente en los últimos cuatro años.

En todas las estadísticas antes mencionadas, un punto muy importante es el corte por sector socioeconómico. En casi todos estos indicadores, se muestra que en la medida que baja el ingreso familiar, mayor es la violencia familiar contra la mujer.  Por eso, la obsesión de nosotros los economistas porque el PBI del país siga creciendo. Porque todo parece indicar que el crecimiento económico y la consiguiente mejora en el nivel educativo, sobre todo nivel de las clases sociales más vulnerables, es el remedio más rápido y efectivo –aunque claramente no el único– para muchos de este y otros males sociales.

Yo sé que es difícil creer estas estadísticas. El salvajismo y crueldad de los casos que diariamente vemos en los medios indignan y desalientan a cualquiera. Pero tenemos que seguir luchando, pues si bien nos falta mucho todavía, estamos en el camino correcto. Todas las campañas y nuevas normas para erradicar la violencia contra la mujer están poco a poco calando en nuestras conciencias. Cifras en mano, la verdad es que para las mujeres peruanas no todo tiempo pasado fue mejor y hay luz al final de este túnel.

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