EnriqueCastellanos
Financieramente Por Enrique Castellanos

Este 16 de enero falleció Jack Bogle (1929-2019). A diferencia de otras celebridades del mundo financiero como Warren Buffet o John Pierpont (JP) Morgan, Bogle fue un héroe anónimo, a pesar de que hizo una inmensa contribución al bolsillo de las personas como usted o como yo. Tan extraordinaria que alguna vez el famoso economista Paul Samuelson catalogó el invento de Bogle como “un aporte a la humanidad tan importante como la invención de la imprenta por Gutemberg”.

John “Jack” Clifton Bogle nace en New Jersey, EEUU en 1929. De orígenes humildes pero excelente estudiante, fue becado y se graduó como economista en Princeton en 1951. Hizo carrera en la industria de fondos mutuos* y en 1974 fundó su propia empresa, The Vanguard Company, con la que en 1976 lanza al mercado el primer Fondo Mutuo Índice (o ETFs como popularmente se les conoce hoy).

¿Qué es un Fondo Mutuo Índice o ETF?

Luego de 25 años trabajando en fondos mutuos, Bogle se convence que era inútil tratar de “ganarle a la bolsa”. Pues constata que, en periodos largos de 10 o 20 años, casi ningún gerente de inversiones obtiene de forma consistente rendimientos por encima del promedio del mercado (hay excepciones, como hay gente que gana una lotería). Por ende, no tenía sentido pagar altas comisiones a sofisticados y elegantes financistas para que manejen nuestro dinero. Por el contrario, a la larga, era mejor tener una estrategia pasiva: navegar con la corriente e invertir simplemente en el promedio o índice del mercado. Precisamente su primer Fondo Mutuo Índice hacía eso: replicaba el Standard & Poor 500 (el índice más importante de la bolsa norteamericana compuesto por las acciones de las 500 empresas más representativas de EEUU). En lugar de contratar cuadrillas de graduados de universidades famosas, pagar altos sueldos y cargar altas comisiones, Bogle hizo un fondo que solo replicaba el índice del mercado, por lo tanto, necesitaba mínimo personal y podía cobrar bajas comisiones. Hasta hoy en día, un fondo mutuo “activo” o “tradicional” puede cobrar más del 3% en comisiones de administración, mientras que las de un ETF pueden ser menores al 0.10%. Para el inversionista común, este diferencial en comisiones genera a través del tiempo un efecto enorme en su dinero.

En 1976 el primer Fondo Mutuo Índice o de estrategia pasiva fue muy mal recibido por Wall Street. Se le ridiculizó, calificándolo como una idea anticapitalista y hasta “un-american¨ (anti-norteamericana). Después de todo, nada más mediocre y conformista que solo aspirar al rendimiento promedio del mercado. Sin embargo, la simplicidad y lo contraintuitivo de los postulados de Bogle fue ganando paulatinamente adeptos en la industria.

Jack Bogle revolucionó el mundo de las inversiones. Año tras año los ETF han crecido inexorablemente y hoy en día totalizan – solo en Estados Unidos – la astronómica cifra de US$4 millones de millones. Actualmente, en el mundo se estima que un tercio del total de fondos mutuos son ya manejados pasivamente, es decir, a la Bogle. Pues aunque la industria financiera sigue tratando que pasen desapercibidas, las ideas de Bogle siguen más vigentes que nunca. La globalización, el Internet y las mejores comunicaciones han hecho a los mercados financieros cada vez mas transparentes y eficientes, por lo que adivinar qué empresa será el siguiente Apple o Amazon es tan difícil como encontrar un unicornio.

Para terminar, les dejo tres pastillas de sabiduría del buen Jack:

  1. Sea consistente. Elija una estrategia de inversión diversificada y mantenga su curso. Evite la tentación de comprar y vender, tratándole de “ganar al mercado”. Simplemente, no se puede.
  2. ¡Cuidado con los expertos!. La gran mayoría de expertos no vio venir la debacle del 2008 y tampoco verán la siguiente. Pregúntese: ¿si este financista es tan bueno, por qué no es millonario?
  3. Fíjese en los costos. A diferencia de otros negocios, con las inversiones financieras “you get what you do NOT pay for”. Es decir, todas las comisiones de administración y demás costos (muchos ocultos) juegan directamente contra la rentabilidad de su dinero.

La próxima vez que hable con su banquero de confianza o ejecutivo de AFP, pregúntele por Jack Bogle. Probablemente, o no lo conozca o lo ningunee. Se lo aseguro.

(*) Un fondo mutuo es un instrumento de inversión cuyo funcionamiento consiste en reunir los aportes de distintas personas para invertirlos en acciones, bonos u otros instrumentos similares. Las decisiones de inversión son delegadas a un equipo de especialistas quienes invierten – sujeto a ciertas guías – en forma diversificada con el fin de maximizar el rendimiento del fondo.