Finanzas para Todos Por Jorge Guillén

Desde el viernes 12 del presente mes, hemos venido apreciando una reducción significativa del precio del commodity metálico principal: el oro, activo que ha sido el refugio durante el estallido de la crisis financiera internacional. Un activo que, incluso en épocas de crisis como la del atentado a las torres gemelas, se apreció frente al dólar.

Esto indica que, cuando el dólar tiene tendencia a perder valor, el oro actúa como un refugio por excelencia. Luego de la quiebra del Banco Lehman Brothers, el oro tuvo uno de los mayores impulsos de las últimas décadas. Así, mientras que en 1999 el oro estuvo cotizando a US$200 la onza, en su pico histórico (2011), frente a rumores de salida de Grecia de la comunidad Económica Europea, este metal se cotizó en US$ 1800 la onza -un incremento de 800% en once años, a razón de 66.67% por año. No hay una sola caja rural que pueda haber otorgado semejante retorno.

Al día de hoy, la onza de oro se cotiza en US$1,300 y podría llegar a un piso de US$1,200, precio considerado por muchos analistas como su piso por costo de producción. La explicación de las presiones a la baja en el metal vienen por el lado de una amplia venta de oro por parte de Chipre, que está en crisis. Asimismo, es posible que ocurra una desaceleración en países como China.

Además, las políticas monetarias expansivas de Estados Unidos, usadas para aliviar la crisis financiera, no han sido suficientes para contrarrestar las presiones a la baja en el metal, ya que la inflación en el país del norte no es un problema en este momento. Sin embargo, tanto Estados Unidos como Europa aún no salen del hoyo, con lo que el metal aún podría subir.

En mi opinión, puede ser un buen momento como para realizar una compra de la divisa extranjera, ya que estaría en un precio por debajo de sus fundamentos. Las economías del primer mundo aún no se recuperan y está la esperanza de que el oro siga funcionando como refugio.

En algunas Sociedades Agentes de Bolsa (SAB), se estaría sosteniendo un precio fundamental del oro que podría bordear los US$ 1500 la onza. Uno de los mayores compradores y tenedores del metal es China, junto con las empresas que fabrican joyas, situación que probablemente se mantenga en el horizonte.

Al mismo tiempo, muchos de los metales que cotizan en bolsa, como el cobre y la plata, también han evolucionado desfavorablemente. Esto, por otro lado, podría afectar a nuestra economía, ya que nuestros términos de intercambio o precio de los productos que vendemos al exterior se han deteriorado significativamente.