DiegoBeleván
Hacia Asia Por Diego Beleván

El 18 de octubre próximo se dará inicio al 19º congreso del Partido Comunista Chino (PCC). La importancia del mismo reside no sólo por tratarse de un evento quinquenal sino porque, siguiendo la práctica usual, definirá los miembros del Comité Permanente del Politburó (CPP) del Comité Central del PCC y, por lo tanto, la sucesión del presidente Xi Jinping en el 2022 y el futuro de la República Popular China (RPC) hasta el 2032.

Politburo-Standing-Committee

El sistema político chino se caracteriza, en primer lugar, por su aparente secretismo, sobre todo por las particularidades de  sus códigos. Por otro lado, la visión errónea de muchos occidentales sobre la imprevisibilidad de la lucha por el poder. Sin embargo, aunque carezca de transparencia, la política china es bastante predecible, incluso más que las democracias occidentales. Por ejemplo, es altamente probable que un presidente chino tenga más de 15 años de experiencia política al más alto nivel, que ningún político menor de 40 años sea elegido al Comité Permanente del Politburó y que el secretario del partido en Shanghái sea casi inevitablemente miembro del mismo. Los precedentes establecidos desde 1997, algunos más importantes que otros, permiten elaborar una hoja de ruta que nos ayuda a entender la distribución del poder en China.

Por otro lado, en los últimos tres años, los rumores sobre el deseo del presidente Xi Jinping de permanecer en el poder después del 2022, rompiendo así el precedente posiblemente más importante, no han dejado de surgir en diversas publicaciones occidentales. La carátula de la edición más reciente de la revista The Economist lleva como título “The World´s Most Powerful Man”, acompañado de una imagen del Presidente Xi Jinping. En el editorial relacionado, dicha revista vuelve a mencionar la posibilidad que Xi desee prolongar su mandato.

The Economist

Como bien señala el último párrafo del artículo de dicha revista, quien dirige la República Popular China es responsable del destino de 1/5 de la población mundial. ¡1,400 millones de personas! La importancia de conocer las relaciones de poder al interior de la economía más grande del planeta es casi una necesidad imperativa para el resto del mundo, particularmente para países dependientes como el Perú. En ese sentido, es necesario, en primer lugar, entender esos precedentes o “reglas informales”, para luego analizar las intenciones de Xi Jinping. Esto nos permitirá extraer algunas conclusiones y realizar ciertas previsiones sobre lo que podría ocurrir a partir del 19º congreso del PCC.

Algunos precedentes

La “institucionalización” de la política china comenzó en 1997 y está basada en precedentes más que en normas escritas. En lo relativo al Comité Permanente del Politburó (CPP), la máxima instancia del poder en la República Popular China, los ocho precedentes más relevantes son:

  1. El número de asientos en el CPP varía con cada cambio generacional (2002 y 2012) pero se mantiene constante dentro de la misma generación (1997 y 2007). En ese sentido, es probable que el 19º Congreso conserve el mismo número de asientos que en el 2012: 7.
  2. Salvo excepciones, el conjunto de candidatos a integrar el CPP proviene del Politburó (integrado por los 25 individuos que controlan el aparato estatal chino). Sólo dos personas han accedido al CPP sin primero haber sido miembros del Politburó, Xi Jinping (Presidente de la RPC y Secretario General del PCC) y Li Keqiang (Presidente del Consejo de Estado (Primer Ministro) – la segunda figura más poderosa del ordenamiento político chino). En ese sentido, es posible que los futuros líderes del CPP provengan de las filas del Comité Central, pero los demás integrantes serán seleccionados de entre los actuales miembros del Politburó.
  3. La edad es un factor importante para determinar la capacidad de ser promovido y el lugar que ocupa cada miembro dentro del CPP.
    1. Los miembros del Politburó mayores de 68 años de edad pasan al retiro. En ese sentido, todos los miembros del CPP, con excepción de Xi y Li, así como varios miembros del Politburó deberían pasar al retiro durante el 19º Congreso del PCC.
    2. Con excepción de los futuros líderes, como Xi Jinping y Li Keqiang, ningún otro político ha sido promovido a formar parte del CPP antes de los 60 años de edad. Es posible asumir que si dos políticos menores de sesenta son elegidos a formar parte del CPP, asumirán las riendas del poder en el 2022.
    3. Salvo esta excepción, los miembros del Politburó de 62 años o menos tampoco son promovidos, especialmente durante un congreso intergeneracional, a fin de dejarle plena libertad al líder que emerja del 20º Congreso (2022) de formar un CPP más a su medida; sin verse obligado a pasar al retiro a alguien menor de 68 años.
  4. Los miembros de las fuerzas armadas no son promovidos al CPP, como parte del control civil sobre los militares. En ese sentido, Xu Qiliang, Vicepresidente de la Comisión Militar Central no sería promovido.
  5. Ninguna mujer ha sido jamás promovida a formar parte del CPP. Es poco probable que la única mujer del Politburó actual, Sun Chunlan, sea elegida en esta ocasión.
  6. La trayectoria profesional de los miembros del Politburó influencia su capacidad para acceder al CPP. Por ejemplo, cualquier miembro del Politburó cuya función actual pueda ser considerada como un descenso, no será siquiera considerado para formar parte del nuevo CPP.
  7. Desde Jiang Zemin, todos los secretarios del partido en Shanghái que al mismo tiempo sean miembros del Politburó son promovidos al CPP – con excepción de Chen Liangyu, condenado por corrupción. Este patrón puede explicarse por la relevancia que tienen las redes de contactos en la política china. El actual secretario, Han Zheng, ha trabajado tanto con Xi Jinping como con Yu Zhengsheng. Asimismo, al igual que otros cuatro jefes provinciales – de un total de 31 – ha conservado su puesto desde el último congreso. En ese sentido, es previsible que ocupe uno de los siete puestos en el CPP. La ventaja para Xi es que el sucesor de Han sea probablemente Ying Yong, aliado cercano y actual alcalde de Shanghái; lo que, en base a los precedentes, le otorgaría el derecho en el 2022 de ocupar un lugar en el CPP.
  8. Es usual que el encargado del Departamento Central de Propaganda sea promovido al CPP. Sin embargo, al haberse reducido el número de puestos en el CPP de 9 a 7 en el 2012, tanto el puesto de vicepresidente como el de secretario de la Comisión Central para Asuntos Políticos y Legales – el encargado de la seguridad interna – dejaron de ser miembros del CPP. Siendo el 2017 un “congreso de transición”, donde se prepara el relevo del poder del 2022, es altamente probable que el vicepresidente, quien asumiría la presidencia en el próximo congreso, integre el CPP en esta ocasión, dejando de lado al jefe del Departamento Central de Propaganda.

¿Xi Jinping en el poder más allá del 2022?

Intentemos analizar las bases sobre las cuales diversas publicaciones, como The Economist, mencionan la posibilidad que Xi Jinping estaría preparando un escenario como ese. La lectura de diversos artículos aparecidos en medios occidentales en los últimos tres años demuestra que estas conjeturas se basan en rumores e informes que citan fuentes anónimas.

En primer lugar, si esta fuese la intención del presidente chino, es inverosímil que la compartiría abiertamente con personas que no pertenecen a su círculo más íntimo. Por otro lado, cuando analizamos la atribución de las fuentes utilizadas en diversos artículos, encontramos que son “personas del partido” o “cercanas a los altos funcionarios del Estado”. No hay referencia a miembros plenos del Politburó, sino a personas que conocen a otras personas que habrían escuchado rumores en los pasillos del poder. Es probable que dichas fuentes interpreten el enorme prestigio y poder adquirido por el presidente Xi Jinping como una muestra de su voluntad por extender su mandato más allá del 2022. O que sea una jugada de sus opositores para limitar su influencia al interior del Politburó, teniendo en cuenta la campaña anti corrupción que ha llevado a cabo desde que asumió el poder en el 2012; y las consecuentes enemistades generadas.

Tratemos entonces de analizar ciertos hechos que puedan mostrar la intención del presidente Xi Jinping de modificar varias de las reglas informales adoptadas por las últimas tres transiciones de poder:

  1. Xi, que pertenece a la quinta generación del poder en la RPC, heredó dos políticos de la sexta generación en el Politburó. Una de las reglas informales es que esta última generación heredará el poder; y la totalidad de la quinta generación pasaría al retiro en el 2022. Por lo tanto, Xi tendría que intentar purgar el Politburó, y más específicamente el CPP, de todos los políticos de la sexta generación.
  2. Por otro lado, Xi tendría que evitar el ascenso al Politburó de cualquier otra figura perteneciente a la sexta generación, a fin de crear el vació de poder necesario que le permita permanecer en el puesto.
  3. Asimismo, aprovecharía el 19º Congreso para romper otra regla informal, la del retiro a partir de cierta edad de los miembros del Politburó y del CPP.
  4. Todas estas medidas vendrían acompañadas de una campaña mediática promoviendo  la eliminación de muchas de las reglas informales adoptadas en los últimos 20 años. Una de las justificaciones probables sería argumentar la necesidad de modernizar el aparato estatal chino, a fin de poder contar con la experiencia adquirida por los líderes chinos actuales, teniendo en cuenta la esperanza de vida actual en la RPC.
  5. A fin de garantizar el apoyo del Politburó y del partido en general, Xi Jinping tendría que purgar a algunos líderes de su generación; dejando claro que tiene el control absoluto y que oponerse a sus deseos es cometer suicidio político.

En julio del 2017, Sun Zhengcai, secretario del partido en Chongqing y miembro del Politburó, fue expulsado del PCC en el marco de una investigación por actos de corrupción. Nacido en 1963, era una de las principales figuras de la sexta generación, con posibilidad de ser elegido en el 2022 y el 2027; pudiendo así servir dos períodos entre el 2022 y el 2032. Este hecho posiblemente haya propiciado que una revista como The Economist señale que Xi podría tener la intención de permanecer en el poder después del 2022.

Pero el remplazo de Sun como secretario del partido en Chongqing fue otro miembro ilustre de la sexta generación y aliado de Xi, Chen Min’er; quien todo indica sería promovido al Politburó en el 2017. En el 2022, integraría el CPP y podría ser reelegido en el 2027 a los 67 años de edad. Esto le permitiría colocar un segundo protegido en el CPP en el 2022, junto con Ying Yong.

Chen, quien trabajó con Xi cuando éste último era secretario del partido en Zhejiang, fue promovido al puesto de secretario adjunto del partido en Guizhou, una de las provincias más pobres, en el 2012, cuando el actual Presidente se preparaba para asumir el poder. En el 2015, fue promovido al puesto de secretario del partido en dicha provincia. El 20 de abril pasado, Xi Jinping escogió ser elegido delegado por Guizhou, en una clara señal de apoyo a Chen Min’er, quien luego de tres meses fue nuevamente promovido al asumir la secretaría del partido en Chongqing. Por lo tanto, el primer supuesto no se verificaría y más bien, parecería que Xi está preparando el camino para que Chen sea su sucesor en el 2022; de conformidad con las prácticas de sus predecesores.

Por otro lado, al igual que Xi en el 2007, Chen ha sido promovido para liderar Chongqing, una de las municipalidades controladas directamente desde Beijing, pocos meses antes del 19º Congreso del PCC; al igual que Xi con Shanghái, cuando reemplazó a Chen Liangyu en marzo del 2007. Las coincidencias en la política china son extremadamente raras; Xi no sólo está demostrando su poder al eliminar las barreras para el ascenso meteórico de Chen, quien sería elegido al CPP, sino posicionándolo para transformarse en uno de los dos candidatos a sucederle en el puesto de presidente de la RPC y secretario General del PCC. El otro es Hu Chunhua, secretario del partido de Guangdong, protegido del expresidente Hu Jintao, pero también cercano a Xi Jinping. Cabe señalar que Hu, al igual que Han Zheng, es uno de los cinco líderes provinciales que han logrado mantenerse en sus respectivos puestos desde el 2012; si Xi hubiese querido eliminarlo, podría haberlo transferido a una provincia de menor importancia.

El tercer supuesto asume que en el marco del 19º congreso, Xi abogará por permitir que personas que han superado los 68 años permanezcan en el Politburó o el CPP; en particular Wang Qishan, secretario de la Comisión Central para la Inspección de la Disciplina y encargado de la cruzada anti-corrupción lanzada por Xi Jinping en el 2012. Wang es el candidato ideal para romper una de las principales normas tácitas, la jocosa pero adecuadamente llamada regla de los “67 años arriba, 68 años abajo”; por la que si a los 67 años de edad no ascienden al CPP, los miembros del Politburó y del Comité Central son pasados al retiro. Si tienen 68 años de edad al momento del Congreso, son miembros del CPP pero no ocupan uno de los dos lugares principales (Presidente o Primer Ministro) también son jubilados. En la actualidad, es probable que Xi tenga suficiente poder para lograr modificar este precedente etario a nivel del Politburó; que no lo haya hecho demuestra que no estaría realmente interesado en hacerlo o que su costo político es demasiado alto.

Asimismo, en los últimos años no hemos presenciado una campaña mediática concertada en contra de la edad de retiro y alabando las cualidades únicas de Wang Qishan, por las cuales debería permanecer en el CPP hasta el 2022. Lo que se puede constatar es la incesante alabanza al liderazgo del Presidente Xi Jinping, pero sin mencionar la posibilidad que se quede más allá del 20º Congreso del PCC en el 2022.

Finalmente, salvo Sun Zhengcai, ningún otro miembro del Politburó ha sido investigado durante los primeros cinco años de gobierno de Xi, quien tampoco ha buscado modificar el equilibrio de poderes en las esferas más altas del PCC y haciendo uso de la fuerza que le confiere el cargo que ostenta.

En ese sentido, de las cinco señales externas que podrían demostrar el interés de Xi por mantenerse en el poder más allá del 2022, sólo hemos visto la remoción de Sun, quien tenía que ser sacrificado para facilitar el ascenso de Chen, el heredero predilecto de Xi Jinping para tomar las riendas de la RPC en el 2022, así como movidas estratégicas dentro de la organización estatal que le permiten influenciar el resultado de las elecciones del 20º Congreso dentro de cinco años, como es el caso de Ying Yong.

Cuando Hu Jintao estableció otro precedente durante el 18º Congreso del PCC, al dejar todos los cargos que ostentaba, inclusive el de presidente de la Comisión Central Militar, Xi Jinping elogió “la decisión, que enaltece la conducta ejemplar y la nobleza” del presidente Hu. Teniendo en cuenta la visión de largo plazo de todos los políticos chinos, Xi Jinping era consciente que elogiar de esta manera a su antecesor le impedía hacer lo contrario en el 2022; la modestia y el decoro son dos características particularmente importantes en China. Un líder que busque mantenerse en el poder más allá del tiempo establecido tendría pocas posibilidades de ser reconocido como una de las grandes figuras de la historia de la República Popular China. Algo por lo que Xi ha trabajado incesantemente desde que asumió el poder en el 2012, como demuestra su Iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda y su campaña anti-corrupción.

Más bien todo parece indicar que Xi tiene la intención de emular a Deng Xiaoping, quien mantuvo una enorme capacidad de influencia aún después de haber dejado todo los títulos oficiales, tanto por el prestigio adquirido como por la red de poder que supo tejer a lo largo de los años.

El Comité Permanente del Politburó del 19º congreso

Basado en los elementos señalados anteriormente, es posible tratar de predecir la composición del CPP para el período 2017-2022. En primer lugar, es probable que su membresía se mantenga en siete asientos, dos de los cuales serán ocupados por Xi Jinping y Li Keqiang. Manteniendo las “tradiciones”, el tercer puesto sería ocupado por Hang Zheng, secretario del partido en Shanghái. Chen Min’er y Hu Chunhua ocuparían dos asientos adicionales; lo más probable es que el primero como vicepresidente y primer secretario de la secretaría central del PCC, mientras que el segundo como primer viceprimer ministro. En el 2022, el primero pasaría a ser Presidente y Secretario General y el segundo Presidente del Consejo de Estado (Primer Ministro). Aunque también podrían intercambiar puestos, quedando el segundo como el heredero de Xi Jinping; por su cercanía tanto con el Presidente como con Hu Jintao.

Por lo tanto, quedarían dos asientos disponibles para tres candidatos principales – Liu Qibao (encargado del Departamento de Propaganda del Comité Central), Li Yuanchao (actual vicepresidente) y Li Zhanshu (Director de la Oficina general de la Comisión Nacional para la Seguridad) – además de dos candidatos secundarios – Wang Yang (uno de los actuales cuatro viceprimer ministros) y Wang Qishan. Bajo las premisas actuales , Li Yuanchao y Li Zhanshu deberían ser promovidos al CPP, que quedaría compuesto de la siguiente manera:

  1. Xi Jinping, presidente de la RPC, Secretario General del PCC y Presidente de la Comisión Central Militar
  2. Li Keqiang, presidente del Consejo de Estado (Primer Ministro)
  3. Han Zheng, presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (Parlamento)
  4. Li Yuanchao, presidente de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino
  5. Chen Min’er, vicepresidente y primer secretario del PCC
  6. Li Zhanshu, secretario de la Comisión Central para la Inspección Disciplinaria
  7. Hu Chunhua, primer viceprimer ministro

Sin embargo, tanto Wang Yang como Wang Qishan podrían remplazar a Han, Li Yuanchao o Li Zhanshu. Wang Yang y Li Yuanchao son considerados parte de la Liga de la Juventud y por lo tanto protegidos del ex presidente Hu Jintao. Ambos ascendieron al Politburó en el 2007. Ambos ocupan cargos nacionales, viceprimer ministro y vicepresidente, respectivamente. Li debería ser elegido al CPP por ser su última oportunidad (tiene 67 años), pudiendo Wang acceder al CPP en el 2022. Por otro lado, le podría convenir a Xi promover a Wang en esta oportunidad, a fin de premiarlo pero al mismo abrir un puesto en el 2022, lo que le permitiría colocar a uno de sus protegidos dentro de cinco años. Bajo este escenario, Li podría ser nombrado vicepresidente de la Asamblea Popular Nacional, mientras que Wang sería designado como su presidente (en lugar de Han que asumiría otra posición dentro del CPP) o presidente de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino. De esta manera Xi Jinping, Li Keqiang y Wang Yang, todos miembros de la quinta generación, dejarían el CPP en el 2022.

La permanencia de Wang Qishan podría darse debido a dos factores. En primer lugar, como una demostración del poder de Xi Jinping, a fin de contar en el CPP con un amigo y aliado, bajo el pretexto de mantener a un eficiente miembro del equipo dirigente. Por otro lado, la presencia de Li Keqiang y otros miembros del CPP en un evento para celebrar el centenario del suegro de Wang Qishan y ex viceprimer ministro, Yao Yilin, parecería indicar que cuenta también con el apoyo de sus colegas en el Comité Permanente. Las facciones “opuestas” a Xi podrían aceptar promover a Wang Qishan y Li Yuanchao, en detrimento de Li Zhanshu, un aliado del Presidente, quien no accedería jamás al peldaño más alto del poder chino, como una demostración que el Presidente no sólo no es omnipotente, sino que el partido también es capaz de imponer ciertas decisiones. El peligro para dichas facciones es que Xi aproveche la permanencia de Wang Qishan para tomar represalias utilizando la campaña anticorrupción para desprestigiar algunas de sus principales figuras; y de esta manera consolidar su poder de cara a las elecciones cruciales del 2022.

Las especulaciones sobre la composición del CPP siempre han precedido las reuniones quinquenales del Congreso del Partido Comunista Chino; quizás, en esta oportunidad, fueron más intensas por los rumores sobre las intenciones futuras de Xi Jinping. Si el CPP incluye a Li Zhanshu y Zhao Leji, ambos miembros del Politburó y cercanos a Xi, en vez de Han Zheng y Li Yuanchao, además de Xi Jinping, Li Keqiang, Wang Qishan, Chen Min’er y Hu Chunhua, se estarían modificando algunos precedentes y demostrando que el partido está bajo el control absoluto del Presidente; el cual, sin embargo, estaría dispuesto a mantener los grandes rasgos del proceso de sucesión establecido por sus predecesores. Pero excluir, al mismo tiempo, a Chen y Hu reencendería las llamas de la especulación sobre el deseo de Xi de romper todos los precedentes y permanecer en el poder más allá del 2022.