DiegoBeleván
Hacia Asia Por Diego Beleván

Las tierras raras (REM), nombre común de 17 elementos químicos: escandio, itrio, lantano y los 14 elementos que siguen a éste en la tabla periódica, se han convertido en un recurso estratégico crítico por encontrarse en la mayoría de los dispositivos de alta tecnología, desde usos militares avanzados hasta teléfonos móviles.

En la actualidad, China controla 90% de la producción mundial. A medida que aumenta la demanda global, las reducciones de exportaciones de Beijing en los últimos años han obligado a las empresas de alta tecnología a trasladarse a China; forzando a países como los Estados Unidos a invertir dinero en su exploración y producción.

Los Estados Unidos están particularmente preocupados por el control de China sobre los mayores depósitos de tierras raras comercialmente explotables, debido a su importancia en la tecnología moderna; convirtiéndose en uno de los asuntos geopolíticos de mayor importancia en la actualidad junto, por ejemplo, con el acceso al agua.

El nombre, tierras raras, es un nombre inapropiado; de hecho, son mucho más abundantes que la mayoría de minerales preciosos. Sin embargo, su dispersión significa que no es usual que se encuentren en cantidades económicamente viables. La similitud de las propiedades químicas de los 17 REM, como demuestra su proximidad en la tabla periódica, los hace muy difíciles de separar. Por ende, su extracción es intensiva en capital, tecnología, equipos y plantas.

Hay diversas ubicaciones documentadas de REM en el mundo; aproximadamente 30 proyectos avanzados de exploración han examinado el potencial económico de desarrollar una nueva mina.

Los usos finales de los REM son variados, pero las cifras recientes citadas por el Servicio Geológico de los Estados Unidos señalan que en dicho país el uso final es predominantemente para aleaciones de baterías, cerámicas e imanes, sectores que continúan creciendo para atender las demandas de la industria de alta tecnología. En el sector defensa estos minerales son extremadamente valiosos; sin su producción, la guerra moderna (aviones de combate, drones y la mayoría de los equipos controlados por computadora) tendría que emprender un largo proceso de revisión y desarrollo de alternativas. Un monopolio sobre tal recurso constituye, por ende, un serio problema para cualquier país.

En 1992, Deng Xiaoping ya había señalado la importancia de los REM: “El Medio Oriente tiene petróleo; China tiene tierras raras”. China posee efectivamente la mitad de los depósitos mundiales de REM, 55 megatones (Mt) según el Servicio Geológico de los Estados Unidos. Si no se cuentan los países que componen la Comunidad de Estados Independientes (CEI), los Estados Unidos poseen las siguientes reservas nacionales más grandes con aproximadamente 13Mt.

La importancia geopolítica de las tierras raras

En el 2010, luego de una crisis diplomática, China detuvo los envíos de REM al Japón durante dos meses, paralizando la fabricación de alta tecnología en dicho país. Como consecuencia, funcionarios del gobierno japonés se vieron obligados a anunciar que su país trataría de reducir su dependencia de los REM chinos mediante recortes en su consumo de aproximadamente 10,000 toneladas anuales durante los próximos años. Señalaron igualmente que se pagarían casi US$ 500 millones en subsidios para apoyar dicha iniciativa.

Desde entonces, Tokio, el mayor importador de REM del mundo, también se ha dedicado a diversificar sus proveedores, firmando acuerdos con Lynas Corporation de Australia y Molycorp de los Estados Unidos, entre otros. En noviembre del 2012, Japón firmó un Memorando de Entendimiento con la India en el que se comprometió a comprar hasta 20% de sus importaciones de REM a dicho país; habiendo también entablado conversaciones para desarrollar conjuntamente depósitos de REM con Myanmar.

A pesar de que China e India son miembros de los BRICS, su disputa fronteriza sobre Arunachal Pradesh y Aksai Chin, la actividad naval china en el Océano Índico, las relaciones chino-paquistaníes y sus intereses económicos crecientes, hacen que compitan en el continente asiático. Una carrera por ganar ascendencia en la que China es a menudo más proactiva. Sin embargo, el 1 de mayo del 2015, India inauguró una planta con capacidad para procesar hasta 10,000 toneladas de REM, en Orissa; es capaz de procesar hasta el 4% de la producción mundial de monacita.

India, al igual que la China, también ha iniciado la exploración de REM en alta mar; a pesar que la mayoría de estimaciones sobre la producción minera en aguas profundas señale que no será viable antes del 2030 o 2040. Tanto China como India han obtenido de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos derechos de exploración de bloques de 10,000 kilómetros cuadrados en el suroeste del Océano Índico.

Los países asiáticos, muchos de los cuales están aumentando sus gastos militares, han unido esfuerzos para evitar su dependencia de los REM provenientes de China; la más improbable de estas alianzas ha sido en la península coreana, en la que ambas Coreas se han reunido para discutir la posible explotación conjunta de las tierras raras de Pyongyang; que según algunas estimaciones alcanzarían los US$ 6 billones. En los últimos años, Corea del Sur también ha colaborado con el Japón para almacenar y compartir recursos energéticos, a fin de garantizar la seguridad de las importaciones de energía; en el futuro, dichos acuerdos podrían eventualmente aplicarse a los REM.

A pesar que países como los Estados Unidos y Australia impulsan las inversiones en la producción de REM, su viabilidad con fines de lucro se ve afectada por los altos costos de mano de obra y las dificultades para cumplir con los elevados estándares medioambientales de los países desarrollados. Por estos motivos, éstos podrían verse obligados a cortejar países de bajo costo laboral como Myanmar, Mongolia y posiblemente Corea del Norte, para instalar plantas de procesamiento. Por el momento y a pesar de los enormes esfuerzos financieros realizados por países como los Estados Unidos, Beijing seguirá siendo el mayor productor y, posiblemente, el más barato.

El hecho es que la viabilidad comercial y los costos indirectos político-ambientales hacen que la producción de REM sea costosa en los países desarrollados. China tiene más margen de maniobra en estos temas. Los precios seguirán siendo controlados en gran medida por la propensión a exportar de Beijing. India tiene costos laborales igualmente baratos y, si bien sus reservas reales son bajas, es más viable impulsar su procesamiento en dicho país que en los Estados Unidos o Australia. Nueva Delhi siempre está en búsqueda de oportunidades para contrabalancear la influencia de China en la región.

Sin embargo, en enero del 2019, investigadores chinos anunciaron el desarrollo de un nuevo proceso que reduce de manera drástica el tiempo que lleva extraer tierras raras de los minerales en los que se encuentran, de días a minutos; lo que tornaría el proceso aún más lucrativo. También señalaron que podría reducir el impacto ambiental asociado a la extracción y procesamiento de REM. Si dicho proceso es realmente viable profundizaría el dominio chino, al menos en el corto plazo, sobre la industria de las tierras raras; que Beijing utiliza como palanca para lograr que otros países evalúen sus intenciones de limitar o prohibir el ingreso de empresas tecnológicas chinas a sus respectivos territorios.

Pero si empresas de otros países logran replicar este nuevo proceso, podrían debilitar el control chino sobre estos recursos. En enero del 2019, el primer ministro de Malasia, Mahathir Mohamad, también anunció que una refinería del productor australiano de tierras raras Lynas Corp -el productor más importante de tierras raras fuera de China- sería autorizado a continuar operando en el país. El futuro de dicha planta había estado en duda en medio de las amenazas del gobierno de cerrar la refinería si no era capaz de cumplir con los estándares ambientales vigentes.

Otra de los principales inconvenientes para el desarrollo de operaciones de extracción y procesamiento de tierras raras son los desafíos para la eliminación de los residuos producidos a lo largo de la cadena de producción. En la naturaleza, los REM se encuentran a menudo junto con altas concentraciones de elementos radiactivos, principalmente torio y uranio. Por ejemplo, la monacita extraída en Australia, India y China, puede contener más del 5% en peso de torio. Por ende, es necesario que el torio y/o uranio presente en la roca huésped sea recuperado durante el procesamiento de la materia prima y se almacene en un sitio apropiado para recibir desechos radioactivos, a fin de garantizar que no se contamine el medio ambiente o las fuentes de agua circundantes.

Los Estados Unidos

En los Estados Unidos, la Ley RESTART (Transformación de tecnología y recursos de la cadena de suministro de tierras raras), que incluye una disposición que pide la creación de un arsenal nacional organizado bajo el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, fue aprobada en el 2010.

Por ejemplo, desde un punto de vista comercial, el lantano se utiliza en los Estados Unidos para producir catalizadores de craqueo de combustible que descomponen el petróleo crudo en hidrocarburos más livianos como la gasolina, el diesel y el queroseno. Del mismo modo, el neodimio, el praseodimio y el disprosio se utilizan para producir imanes permanentes de alta resistencia; críticos para los motores de vehículos eléctricos, generadores de energía eólica, electrodomésticos de bajo consumo, electrónica personal y una extensa lista de otras tecnologías modernas.

Desde el punto de vista de la industria de defensa, las REM se utilizan en una amplia gama de aplicaciones. Por ejemplo, el itrio se utiliza para producir recubrimientos de barreras térmicas que permiten que las piezas de los motores a reacción no se derritan durante el uso. Otras tierras raras se utilizan para producir elementos de las pantallas de visualización de aviónica, cristales láser para sistemas de guía de armas e imanes permanentes utilizados en actuadores de aletas de cola de misiles u otros componentes para la aviación.

En ese sentido, las tierras raras tienen una importancia estratégica para los Estados Unidos. China podría, por ejemplo, decidir detener o, en todo caso, disminuir, el envío de tierras raras a los Estados Unidos si llegase a considerar que intereses económicos vitales son perjudicados por la actual guerra comercial emprendida por la Administración Trump.

Por el momento, en los Estados Unidos, sólo existe la mina de tierras raras de Mountain Pass, California, que, en el 2018, suministró aproximadamente 10% del total de REM a nivel global; sin embargo, el concentrado mineral es enviado a China para su procesamiento, por lo que en este momento no es una alternativa totalmente viable.

MP Materials, la empresa que opera la mina tiene como objetivo comenzar a procesar el concentrado mineral en los Estados Unidos a final del próximo año; por lo que a partir de ese momento estaría en capacidad de satisfacer la demanda de la industria de catalizadores de dicho país y, potencialmente, también toda la demanda de imanes permanentes, para lo cual sería necesario que un fabricante de imanes decida iniciar operaciones de producción en territorio estadounidense.

Los Estados Unidos carecen por el momento de la capacidad necesaria para convertir en productos económicamente viables lo extraído de las minas de REM, por lo que es esencial implementar políticas e incentivos que fomenten el establecimiento de empresas extractoras y productoras.

Un nuevo competidor – Australia

Como parte de los esfuerzos para reducir la dependencia de las empresas occidentales de los suministros chinos, Canberra y Washington firmaron un acuerdo el año pasado para trabajar juntos en la promoción de la extracción, procesamiento y desarrollo de las REM. Cabe recordar que Australia ya es el mayor proveedor mundial de litio, un mineral vital para las baterías de vehículos eléctricos.

Como parte de ese esfuerzo conjunto para desafiar el dominio chino sobre el suministro de materiales comúnmente utilizados en las industrias de defensa y alta tecnología, un informe del gobierno australiano ha identificado 15 proyectos de REM y otros minerales críticos. Los proyectos señalados incluyen, por ejemplo, la intención de Northern Minerals de construir una mina de REM y una planta de procesamiento en Australia Occidental. Según señalan las cifras preliminares del informe que detalla dichos proyectos, propuestos por más de una docena de compañías mineras y metalúrgicas, se requeriría de una inversión cercana a los AUD 5,700 millones para su desarrollo. La ministra de defensa de Australia señaló que su gobierno está trabajando con las compañías interesadas, a fin de garantizar la configuración de las políticas necesarias para alentar la expansión de la extracción, procesamiento y producción.

Empero, diversos analistas han señalado los desafíos y enormes gastos requeridos para desarrollar las minas y plantas de procesamiento de REM y minerales críticos. Es importante recordar que, en el 2016, la empresa Lynas fue salvada de la bancarrota cuando sus accionistas, incluyendo la estatal Japan Oil, Gas and Metals National Corporation, acordaron reestructurar su deuda; este grupo australiano controla 10% del mercado mundial de REM.

El Perú

Desde el punto de vista económico, sólo se han documentado importantes concentraciones de REM en el departamento de Huancavelica, en los distritos de Nuevo Occoro y Laria; donde se desarrolla actualmente el proyecto Huajoto (zinc-tierras raras-oro), que contiene REM como la monacita, la dahlita, el apatito y el fluoroapatito.

Ocurrencias secundarias de tierras raras en el Perú se ubican a lo largo de la costa, desde Piura hasta Arequipa, asociadas a placeres auríferos en sedimentos marinos y fluviales. También se tienen ocurrencias importantes en placeres fluviales y aluviales de la región andina, subandina y llanura amazónica, en los departamentos de Huánuco, Madre de Dios, Cusco y Puno.

La batalla geopolítica por los REM está en marcha en todo el mundo. Las tierras raras constituyen uno de los principales recursos estratégicos de la actualidad. El Perú, con una enorme riqueza minera todavía inexplorada, debe ser capaz de aprovechar esta oportunidad para posicionarse como proveedor de minerales y metales necesarios para el futuro tecnológico del planeta. Hochschild Mining anunció el miércoles 2 de octubre, la adquisición de un yacimiento de tierras raras de arcilla iónica de la chilena BioLantanidos.