FiorellaQueirolo
Innovación y Transformación Por BBVA, KPMG, NEO y UPC
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La nube no es el futuro de los negocios. Es el presente. Prácticamente, todos los procesos de las empresas son susceptibles a trasladarse al menos en parte a soluciones basadas en cloud. Muchas de las ventajas ya son conocidas: flexibilidad, escalabilidad e importantes ahorros en infraestructura, hardware, licencias de software y personal de TI dedicado, entre otros. El ahorro potencial que esto implica es significativo. “En general, la diferencia en costos entre una empresa digitalizada y una tradicional oscila entre 10% y 25% en gastos de producción, logísticos, inventario, calidad, mantenimiento y capacitación”, resalta Ethel Bazán, gerente de servicios data center, cloud y big data del segmento B2B de Telefónica.

Todo esto por sí solo debería ser suficiente argumento, pero la mirada puede (y debe) ir más allá de la mera búsqueda de eficiencia. La nube no es solo una suerte de disco duro ilimitado al que se puede acceder de cualquier sitio: es la posibilidad de hacerlo a mayor poder de cómputo y la puerta de entrada más natural para otras tecnologías, como la inteligencia artificial, la analítica predictiva, el Internet de las cosas y el blockchain. Así, por ejemplo, la minera Minsur empleó Microsoft Azure Video Analytics & Cognitive Services –una herramienta basada en Azure, su servicio cloud para automatizar la vigilancia del proceso de recuperación de las aguas usadas en su operación en Puno. La tarea de verificar el nivel de espuma blanca que generan los químicos utilizados ahora está a cargo de una solución de inteligencia artificial capaz de interpretar en tiempo real las imágenes de video. Para Minsur, esto representa mayor seguridad y un control más eficiente.

Por lo demás, la nube puede ser más segura y confiable que las instalaciones on premises. Según un documento de Xertica Labs, la migración a Google Cloud generó a una empresa como la aerolínea StarPerú una reducción de costos de hasta 80%, a la vez que mejoró la experiencia del usuario: los servidores dejaron de caerse, el sitio web empezó a correr más rápido y los retrasos en los vuelos se redujeron gracias a la mayor agilidad de los procesos. Desde luego, las ventas por canales digitales aumentaron.

La teoría del todo

La nube va camino a convertirse en el soporte de todo. Los sistemas más avanzados de planificación de recursos empresariales (ERP, por sus siglas en inglés, Enterprise Resource Planning) ya están alojados allí. SAP, Oracle y Microsoft son algunos de los gigantes tecnológicos que ofrecen estas soluciones complejas, que permiten administrar e integrar todos los procesos de una gran empresa, desde las finanzas y la cadena de suministros hasta la gestión de recursos humanos. No obstante ello, también se puede acceder a servicios mucho más puntuales, bajo demanda. Un ejemplo de lo segundo es Amigocloud, una plataforma alojada en la nube que permite procesar grandes volúmenes de datos para armar mapas a medida de las necesidades de diferentes tipos de usuarios y hacer data analytics. Esta información puede ser utilizada por empresas de retail para decidir en qué ubicaciones conviene abrir puntos de venta, o por empresas de bienes raíces para elegir y comprar los inmuebles que ofrecerán mejores retornos. También es útil para las diferentes entidades gubernamentales, como municipalidades que buscan mejorar su recaudación y agencias dedicadas a la prevención y atención de desastres, explica Ragi Burhum, CEO de Amigocloud.

Otro ejemplo es Smart Energy, de Telefónica, que permite controlar el consumo energético en grandes superficies y facilita la implementación de medidas de ahorro específicas para cada unidad de negocio. Uno de sus usuarios en el Perú es Cencosud, que la emplea en 102 locales de Wong, Metro y Paris y ha logrado reducir su consumo energético en 25%, de acuerdo con Ethel Bazán, de Telefónica.

“Hoy en día, las empresas peruanas entienden que la nube no está relacionada únicamente al ahorro en costos y almacenamiento barato como inicialmente se pensaba. Por el contrario, las empresas y sus directivos son conscientes de la necesidad de la nube como una plataforma para la innovación y para la generación de valor, por ejemplo, para maximizar el valor de sus datos: recopilarlos, gestionarlos, protegerlos y analizarlos para que finalmente se conviertan en una ventaja competitiva”, señala Juan Carlos Zevallos, gerente de IBM Cloud Perú. Si se toma en cuenta que actualmente –según datos de IBM– el 80% de la infraestructura y las aplicaciones de las empresas todavía está alojado en ambientes tradicionales (on premise) el margen para generar eficiencias y crear valor sigue siendo alto.

Potencial dormido (aún)

Según Ethel Bazán, estudios recientes indican que un 62% de las grandes empresas peruanas ya utilizan algún servicio cloud, y entre empresas pequeñas y medianas la proporción es de 48%. Asimismo, menciona que el crecimiento del mercado de servicios cloud en el Perú es de 39% interanual. No obstante, hasta el momento los principales usos que le dan las empresas peruanas a la nube tienen que ver con ofimática y almacenamiento (back up). Quedan muchas otras capacidades por aprovechar, pero parece claro que la nube es el destino final. El siguiente paso en ese camino es la masificación de la denominada ‘nube híbrida’. Ésta combina el alojamiento en la nube pública con el almacenamiento on premises, lo que permite aliviar una de las principales inquietudes que genera esta migración: la seguridad.

La nube también facilita potenciar el trabajo colaborativo y es parte esencial del concepto de ambiente de trabajo digital (digital workplace). Diversas soluciones permiten acercarse a ese ideal, en el cual se comparten de manera fluida no solo documentos, sino también conocimiento y experiencias e incluso feedback; algo que Roy Pérez, líder de TI de Scharff, resume en el concepto de knowledge management. Así, herramientas bien conocidas como Hangouts (de Google) o Skype empresarial (de Microsoft) permiten realizar reuniones a distancia con gran efectividad, mientras que otras, como RealtimeBoard, Trello y Microsoft Planner permiten organizar los flujos de trabajo de los equipos y generar colaboración en tiempo real, desde cualquier sitio. Esto –aclara Pérez–, siempre y cuando los equipos de trabajo tengan una mentalidad abierta para el trabajo colaborativo, lo cual implica una transformación cultural previa. Eso, probablemente, sea la parte más difícil del trabajo.

TOOLKIT DE OPERACIONES 

 

1. Amigocloud

Esta herramienta permite construir mapas a la medida de las necesidades de diferentes clientes, utilizando imágenes recolectadas de diversas fuentes (satelitales, fotos tomadas con celular, mapas) y realizar análisis. Utiliza IA para reconocimiento de imágenes. La información se puede utilizar para elegir las mejores ubicaciones para locales comerciales, o para optimizar frecuencias de líneas de transporte, entre otras aplicaciones.

Área de impacto: comercial, logística, infraestructura, agricultura, bienes raíces

Tec: Cloud, Inteligencia artificial, big data

 

2. Smart Energy

Esta solución de Telefónica permite administrar desde la nube el consumo de energía eléctrica de todos los locales de una gran organización. Con ella, se puede gestionar y aplicar medidas de ahorro automáticas y de manera remota.

Área de impacto: procesos, infraestructura, consumo energético

Tec: Cloud

Empresas: Cencosud