JulioVillavicencio
Invirtiendo con estrategia Por Julio Villavicencio

A primera vista, las acciones peruanas están rezagado en el año respecto a la región emergente y latinoamericana (16% vs 28% y 28%, respectivamente). No obstante, este resultado esconde una oportunidad de arbitraje producto del premio por liquidez que puede generar un alto valor a los inversionistas más pacientes en el mediano plazo.

En el Perú, como en otros países emergentes, hay un fenómeno que, aunque muy poco estudiado, es aprovechado por los gestores de fondos de inversión. Cuando los factores de riesgo global afectan las acciones (equity risk premium), los primeros en beneficiarse o afectarse son las acciones más grandes y líquidas de los índices, independientes de sus fundamentos. Entonces, los gestores activos aprovechan para comprar las acciones que, con los mismos o mejores fundamentos se quedan rezagas, controlando por nivel de múltiplos y sectores.

Este fenómeno es quizá más evidente en acciones peruanas. Una de las razones es por el menor tamaño de la Bolsa de Valores de Lima (BVL) respecto a sus pares de la región. Una segunda razón es porque los extranjeros tienen una preferencia por las acciones más líquidas para exponerse al exitoso (en términos relativos) futuro peruano, así como para salirse. En tercer lugar, acciones como Credicorp son mucho más líquidas que el ETF peruano —’acción’ que replica el desempeño general de la BVL—, la cual es una forma más eficiente de llenar el espacio del Perú dentro de un portafolio global para inversionistas con alta preferencia por liquidez. Es más, el ETF no es un buen vehículo para exponerse al Perú. Estos factores terminan encareciendo en el corto plazo las acciones líquidas respecto a otras con mejores o iguales fundamentos, pero con menor volumen negociado.

Como consecuencia, cuando se evalúa, en soles, el retorno de las acciones peruanas líquidas respecto a las emergentes los resultados son similares: 24% vs 28%. No obstante, las acciones peruanas menos líquidas sólo han rentado 7%, dejando un jugoso premio de 17% (diferencia entre 24% y 7%). Hay factores sectoriales que pueden explicar parte del premio, pero el mayor porcentaje del mismo se podría deber al premio por liquidez que inversionistas pacientes y disciplinados pueden aprovechar en el mediano plazo, cuando se dé la rotación de acciones.