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Invirtiendo con estrategia Por Julio Villavicencio

La posibilidad del escalamiento de una “guerra comercial” aumentó la incertidumbre global y afectó duramente los activos de riesgo en mayo y junio, principalmente los activos asociados a China: commodities, monedas y acciones emergentes. La incertidumbre aumentó ya que el incremento de tarifas no es un evento común en la historia desde 1930. Por el contrario, desde ese año se empezaron a promover acuerdos comerciales bilaterales, los que luego derivaron en el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) y luego la Organización Mundial del Comercio (OMC). Sólo en EEUU, entre 1930 y 2007, los aranceles implícitos (cobro de aranceles entre importaciones afectadas) pasaron de 59% a 4.7%. De otro lado, teóricamente un aumento de tarifas reduce el comercio global y con ello las ganancias de productividad vía el intercambio, afectando el crecimiento. Adicionalmente, hay efectos indirectos relevantes como el aumento de la inflación que afectan el consumo y la inversión.

Los efectos negativos sobre el sentimiento del mercado financiero empezaron a incrementarse en mayo cuando las noticias ligadas a “aumentos de tarifas” comenzaron a cambiar hacia “guerra comercial”, obligando a los inversionistas a tomar posiciones más defensivas (ver gráfico). El soporte de este sentimiento negativo estaba en el anuncio de aumento de tarifas de Donald Trump: el 23 de enero a los paneles solares y las máquinas de lavado; el 01 de marzo al acero y aluminio, el 04 de abril con las tarifas sobre China por US$50,000 millones, el 11 de julio con un nuevo aumento contra China por US$200,000 millones. Más importante aún, todas estas medidas venían soportadas por el aumento de la aprobación de Trump que el año pasó de 39% a 43%. Como resultado de la corrección de junio, los activos llegaron a descontar una caída en el crecimiento que llevaría el PMI Global de 53 a 51, como una forma de expresar el efecto macro global que dicha guerra comercial podía generar.

No obstante, en julio hubo una recuperación de los activos de riesgo, esta reducción se puede conjeturar que es producto de un mejor procesamiento de la “guerra comercial”, pues hay cada vez más consenso que el efecto será negativo pero moderado (0.2%-0.5% del PBI, según Goldman Sachs, Citigroup, JP Morgan y el FMI, entre otros) y dependerá de la magnitud de la respuesta de los países afectados. Más aún, un trabajo reciente de Goldman Sachs encuentra que el impacto sería mayor en países pequeños y superavitarios, lo que podría explicar en parte porque los emergentes son los que más han sufrido en junio. Asimismo, existe la hipótesis de que este conato de guerra comercial es una estrategia de Donald Trump para ganar las elecciones de medio término en noviembre, por lo que el evento negativo podría ser temporal. Adicionalmente, la reunión del miércoles entre Donald Trump y Jean-Claude Juncker, Presidente de la Comisión Europea, fue positiva y favoreció la disminución de los miedos de una guerra comercial global.

Si bien las tensiones entre EEUU y la Comunidad Europea han disminuido, queda por ver cómo continuará la relación comercial entre China y EEUU, un tema clave para los países emergentes. Si no mejora, el desempeño de los activos de riesgo podrían seguir dividiéndose entre los que dependen de China y los que no.