JulioVillavicencio
Invirtiendo con estrategia Por Julio Villavicencio

El “forward guidance” se ha convertido en una de las principales herramientas de los bancos centrales, luego que la gran recesión de 2008 llevara a bajar sus tasas de interés de referencia a niveles cercanos a “cero”. En teoría las indicaciones dadas en el forward guidance aumentan la eficacia de la política monetaria. No obstante, esto supone que el Banco Central tiene la capacidad de transmitir claramente su mensaje de fondo, y un proceso consistente y oportuno de los inversionistas para interpretarlo. Lo sucedido desde mediados del 2018 puede poner en tela de juicio por lo menos el primer supuesto. Esto es relevante porque los ajustes de expectativas sobre la política monetaria futura tienen un impacto directo sobre el precio de los activos, principalmente los bonos. ¿Es posible separar de manera consistente y objetiva “el ruido” del “mensaje de fondo” de los miembros de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed)?¿es útil para el manejo de portafolios?

¿Cómo develar el mensaje de oculto de la Fed?

Por “oculto” me refiero a develar ese mensaje de fondo de la Fed que está nublado por: (1) el ruido de las idas y vueltas de los discursos de sus miembros; y (2) los sesgos y limitaciones que puedan tener los analistas e inversionistas al momento de interpretar los mensajes.

Una forma de aproximarse a este objetivo de manera rápida, útil y consistente es mediante un indicador de sentimiento que recoge el tono del lenguaje de la Fed. Para este fin se sigue un proceso de captación del lenguaje que balancea la fuerza expansiva vs la contractiva de las frases contenidas en el texto. La tecnología y la capacidad computacional actual permiten utilizar estas herramientas de manera rápida (respecto a la capacidad de procesamiento humano).

En el Gráfico se aprecia el indicador de sentimiento y la diferencia entre la tasa futura y la tasa actual de la Fed (esto para corregir por cambios en el nivel de tasas), adelantada un mes. Si el indicador cae significa que se percibe un mensaje más expansivo, mientras que lo opuesto sucede si el indicador aumenta. Como se puede apreciar el indicador de sentimiento de la Fed es útil en la medida que adelanta de manera consistente el movimiento de las tasas futuras con por lo menos un período de anticipación, ya que podría depender de la cantidad de ruido en el mensaje. Cabe señalar que las tasas futuras son uno de los principales determinantes de las tasas de los bonos, claves para el movimiento del resto de activos. El indicador es consistente porque la evaluación de cada reunión sigue un mismo proceso, es decir está libre de los sesgos típicos de los analistas, como el de confirmación (acomodar la interpretación a la historia que viene contando).

Desde la reunión de agosto de 2018 el indicador de sentimiento marcaba un punto de inflexión hacia un tono más expansivo, mientras que la tasa futura aún no reaccionaba. Esto cambia cuando diferentes miembros de la Fed empiezan a dar mensajes que explicitan el temor que el indicador de sentimiento venía recogiendo.  De allí en adelante el tono ha sido cada vez más expansivo y las tasas de interés futuras han seguido cayendo acorde con esa dinámica.

Reunión de abril/mayo: ¿un punto de inflexión?

De acuerdo al indicador de sentimiento, durante el 2019 la Fed ha venido sorprendiendo con señales expansivas que han tenido como correlato una caída en las tasas de interés futuras (aproximadamente -40 pbs en la tasa a un mes que se daría a un año). Esto en medio de un discurso de la Fed en el que capitulaba frente al mercado, generando una subida en el precio de los activos. No obstante, la reunión del 30 de abril y 1 de mayo marca un ligero cambio del sentimiento respecto a la tendencia del tono expansivo que venía dominando el año. El discurso de Jerome Powell posterior a la reunión de la Fed confirma lo que el indicador leyó del reporte. En dicho discurso destacó que la caída de la inflación se debe a factores transitorios, por lo que en el escenario base, con un mercado laboral fuerte y un crecimiento continuo, la inflación debería volver al 2% (encuentro lo mismo en los indicadores que sigo en “Inflación de EEUU, clave para la estrategia de inversión 2019-2020”). Es más, en una de las preguntas fue claro en explicar que las causas de la caída transitoria de la inflación fueron servicios específicos como, por ejemplo, el de manejo de portafolio que bajaron junto a la caída de mercado y que ha vuelto a subir en línea con la recuperación actual de los activos. Lo mismo sucede con otros ítems como vestimenta y tarifas aéreas. Asimismo, aclaró que la ligera bajada en la tasa de interés del exceso de reserva (IOER por sus siglas en inglés) no debe ser leída como una señal de política monetaria, sino como un ajuste técnico.

Advertencias finales

El Indicador de Sentimiento de la Fed nos permite tener una estructura bajo la cual evaluar de manera rápida, útil y consistente el mensaje de fondo inherente en el lenguaje de sus miembros. No obstante, es preciso advertir que el indicador está basado en el lenguaje de la Fed de acuerdo al contexto económico actual, por lo que su trayectoria puede cambiar si la interpretación de sus miembros cambia ya sea por un vuelco en la tendencia del crecimiento, inflación o estrés financiero, o simplemente por una modificación en la función de reacción que rige al Banco Central.

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