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Invirtiendo con estrategia Por Julio Villavicencio

En el artículo anterior (“Game of Thrones (I): el enfrentamiento comercial con el dragón”) comentamos como Donald Trump, al ver frustrado el acuerdo comercial con China, decidió aumentar en un grado más la tensión en el juego de tronos utilizando el siguiente nivel de las herramientas proteccionistas: las restricciones cuantitativas (cuotas, regulaciones y/o prohibiciones). Estas apuntaron directamente a Huawei, uno de los alfiles más visibles del desarrollo tecnológico chino. La respuesta china fue inmediata y mediante una imagen: Xi Jinping aparecía visitando un campo de tierras raras de Jianxi.

El mensaje estaba claro, los chinos tienen cómo jugar la partida de restricciones cuantitativas. Si EEUU decide quitarle los insumos claves para la producción de sus productos tecnológicos como los procesadores, entonces China le quitará las tierras raras, insumos que ellos necesitan para la fabricación de sus productos tecnológicos más importantes y de los insumos claves que le venden a China. Paradójicamente, dentro de estos productos tecnológicos están los asociados a la defensa nacional de EEUU, argumento que utilizó Trump para imponer las restricciones cuantitativas. ¿Son realmente los metales raros una buena carta para China?, ¿quién pierde y quién gana en este capítulo?, ¿cuál podría ser el siguiente nivel de las tensiones, considerando que las expectativas económicas ya se contaminaron a nivel global?

Desde tarifas a restricciones cuantitativas

Hagamos un poco de teoría económica para entender lo sucedido. Hay dos tipos de herramientas proteccionistas comúnmente usadas. Las primeras son vía precios: cuando se quiere incrementar los precios de los productos importados para desincentivar el consumo interno se impone una tarifa. Esto es lo que EEUU ha venido haciendo. La otra opción es subsidiar a los exportadores locales, lo que se conoce como ‘dumping‘. China ha sido muchas veces acusada de seguir este tipo de estrategias para ganar competitividad.

El segundo tipo de herramientas proteccionistas son las restricciones cuantitativas que pueden darse vía cuotas, regulaciones y/o prohibiciones. Estas se pueden dar como ha hecho EEUU prohibiendo la venta de Huawei en EEUU, incluso ocasionando que empresas del país realicen negocios con la empresa China. De otro lado, el otro país puede restringir las exportaciones de productos que considera claves. En el caso actual las tierras raras, insumo fundamental para el desarrollo de la tecnología de EEUU en los campos de la medicina, autos eléctricos, energía eólica, teléfonos inteligentes, conexión inalámbrica, defensa, inteligencia artificial, entre otros.

Tanto en las tarifas como en las restricciones cuantitativas el perdedor es el consumidor que tiene que asumir mayores precios, mientras el ganador es el productor local que ve reducir su competencia. La diferencia es que en las restricciones cuantitativas el gobierno no obtiene ingresos por la recaudación de aranceles, por lo que la pérdida de bienestar global es mayor. Finalmente, como lo mencionó el gerente general de Huawei los consumidores y las empresas de EEUU pierden además la oportunidad de beneficiarse de la revolución de las 5G que —según ellos— lideran, la cual promete cambiar la productividad.

¿Qué son las tierras o metales raros? ¿para qué sirven?

Vamos a tener que volver a nuestros años escolares, pero prometo que será rápido. El Gráfico 1 muestra la tabla periódica de los elementos. Cada uno de ellos tiene una importancia particular y su ubicación la define. Por ejemplo, enfoquémonos en el Litio (LI) que se encuentra en la parte superior izquierda. En términos simples (disculpen los lectores que sean químicos), estar arriba significa que es liviano (poco peso atómico), mientas que al lado izquierdo significa que es alcalino, es decir, libera fácilmente electrones por lo que es un buen conductor de la electricidad. Ser liviano y buen conductor hace del litio el elemento por excelencia para las baterías, sobretodo de los drones o los teléfonos inteligentes.

Habiendo recordado la clase de química, pasemos a ubicar los metales raros en las zonas rodeadas por líneas rojas:

Las tierras raras tienen diferentes usos que van desde la revolución energética como son los autos eléctricos o la energía eólica, hasta el desarrollo de los teléfonos inteligentes y la defensa. A continuación un cuadro resumen con las utilidades según metal:

La Economía de las tierras o metales raros: ¿quiénes ganan y quienes pierden?

En primer lugar, hay que entender que las tierras raras, en realidad no son tan escasas como su nombre lo sugiere, pues existen tanto o más que el resto de metales. El problema es que extraer estos metales es difícil: la concentración es baja y el costo medioambiental es prohibitivo. Esto hace que China, que produce más del 70% y a un bajo costo, tenga una ventaja casi monopólica por lo menos en el corto plazo. Por ello, para EEUU será difícil sustituir la cantidad que demanda a China, ya que esta representa dos tercios del total de sus compras de tierras/metales raros. Mientras tanto para la economía del dragón, EEUU solo representa poco más de 10% de sus exportaciones de estos metales.

En el corto plazo, parecería que la balanza se inclina a favor de China. En el largo plazo dependerá de quien llegará a culminar primero su pieza faltante: EEUU reemplazando sus compras a China de estos metales o el gigante asiático reemplazando los insumos tecnológicos de EEUU.

Mercados se contaminan de las tensiones

Las acciones y las monedas, en particular emergentes, siguen sufriendo los estragos de los malos datos económicos a nivel global y los temores de que las tensiones comerciales sigan escalando, lo que ya contaminó las expectativas de consumidores y empresarios. Esto puede generar presión sobre la estrategia de Donald Trump en el juego de tronos, ya que éste pareciera más sensible a los vaivenes de los mercados de valores que su par chino. Por el momento la contaminación de las expectativas ha vuelto a invertir la curva de rendimientos y esto como vimos en “El curioso caso de la curva invertida” puede a veces ser un pájaro de mal agüero que pone nerviosos a los inversionistas, los analistas y los tomadores de decisiones de política económica. Como resultado las expectativas de subidas de tasas de los analistas cambio de tendencia y empezó a converger a la de mercado, mientras que el presidente de la Fed declara hoy estar abierto a bajar tasas si las tensiones comerciales lo ameritan.

El siguiente grado de tensión

Mientras tanto el pasado domingo esta vez China eleva un poco más el grado de las tensiones. En una conferencia de seguridad en Singapur, el ministro de defensa chino, Wei Fenghe, emitió una severa reprimenda a Estados Unidos en medio de la tensión sobre el Mar de China Meridional y Taiwán, dejando frases como “ China nunca provocó una guerra o conflicto, tomó tierra o invadió otro país” o “no permitirá que otros se aprovechen de nosotros o nos dividan”. Más aún el ministro apuntó directo al corazón histórico de los estadounidenses parafraseando a Abraham Lincoln: “Ningún país en el mundo toleraría la secesión. Estados Unidos es indivisible y también lo es China” (traducciones tomadas de CNN). Espero que esto sea solo una estrategia de negociación.

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