AldoTapia
Jaque Mate a la Estrategia Por Aldo Tapia

Desde que nacemos, de manera inconsciente empezamos a tomar decisiones. Decidimos en que momento queremos comer, dormir, jugar, llorar, etc. Luego de los años iniciales, son nuestros padres quienes con la mejor intención, empiezan a tomar decisiones por nosotros: el colegio donde estudiar, el deporte que les gustaría que practiquemos, las reglas que debemos cumplir, los valores que debemos cultivar y poco a poco a medida que vamos creciendo y vamos madurando, somos nosotros quienes empezamos a tomar nuestras propias decisiones.

Quizá una de las principales decisiones que recuerde, fue cuando me tocó elegir la carrera profesional que quería estudiar. A los 17 años se trata de una decisión muy importante y a partir de allí, empieza un largo camino donde cada decisión que uno tome, irá influyendo en el camino de lo que tú quieres ser y del lugar al cual quieres llegar.

A lo largo de mi vida, tomé buenas y malas de decisiones y en el camino fui aprendiendo de mis aciertos y también de mis errores.  Uno de los principales aprendizajes que día a día intento practicar, es que es más importante realizar las preguntas correctas,  que intentar ser el autor de las mejores respuestas y soluciones.

 El ser humano, por definición es “perfectamente imperfecto”, tiene muchas virtudes y también muchos defectos. Lo que nos hace mejores líderes y gestores que otros, es reconocer de manera consciente que en muchos temas somos “perfectamente incompetentes” y sólo a través de esta capacidad de reconocer nuestras falencias, podremos tomar mejores decisiones para nosotros mismos y para con los demás.

El creer ser el dueño de la verdad, es el más grande error que un líder puede experimentar, pero esto empeora cuando queremos formar un equipo de trabajo que sea “parecido a mí” o “que piense como yo”. El  reto está en entender que todo, absolutamente todo lo que una persona sabe, es sólo una perspectiva de la realidad; existen otras más y el saber escuchar y entender otros puntos de vista, enriquece cualquier iniciativa que se quiere implementar. Primero se debe escuchar todas las perspectivas para enriquecer la decisión.

El uso de los “datos”

 Otro aspecto crítico hoy y que es de gran utilidad en el proceso de toma de decisiones, es saber utilizar los “datos”. Dado el entorno rápido y complejo en el que vivimos, el tener la capacidad de ver cómo encajan las cosas, o por el contrario, entender oportunamente el significado de cuándo las cosas no están encajando, será de gran utilidad para determinar y aprovechar estas conexiones y poder identificar “insights” que ayuden a  tomar decisiones rápidas y efectivas.

Si bien es cierto, existe una gran tendencia que indica, que las mejores decisiones son las que a menudo utilizan datos cuantitativos en el proceso, creo que la verdadera importancia de los datos, está en saber interpretar el significado de lo que son, porque sólo así tomaremos buenas decisiones con ellos.   Lo que distingue a los mejores líderes y gestores es la capacidad de ver los mismos datos que otros (y todos ven muchos datos similares en estos días), pero sacar algunas conclusiones diferentes y obtener diferentes conocimientos de ellos. A veces no es necesario ver paisajes diferentes, sino ver el mismo paisaje con ojos distintos.

La clave para hacerlo es aprender a sintetizar de manera rápida y efectiva, en lugar de simplemente resumir la información presentada y para ello se requiere hacer las preguntas correctas, ya que serán estas preguntas las que te ayudarán a detectar patrones y tendencias y poco a poco aprenderás a “conectar” los diferentes puntos encontrados para entender el real significado de las cosas.

Dicho esto. ¿Estás haciendo las preguntas correctas? ¿Con que ojos estás mirando tus paisajes?

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