VíctorGobitz
La agenda minera Por Víctor Gobitz

Según la mitología griega, Ulises, luego de culminada la guerra de Troya tenía que liderar el retorno a casa de toda su escuadra. En adición, había sido advertido del riesgo inminente que afrontaría la travesía marítima.

En consecuencia, Ulises tomó decisiones sagaces para asegurar que su embarcación y su tripulación no perdieran el rumbo. Sólo él se expuso a escuchar los “cantos de sirena” y se aseguró que esos cantos melodiosos y atractivos, que habían sido la perdición de otros, no influyan en el curso de navegación ya trazado.

Contrastando este mensaje de la mitología griega con nuestro contexto actual, se observa que venimos ventilando diversos temas de alto impacto mediático, pero de relevancia relativa para el tema medular de nuestro país, que es: cómo derrotar la pobreza y asegurar un crecimiento socioeconómico sostenible.

En este tema medular, la formulación e implementación de una educación pública de calidad será el pilar fundamental, porque sólo una educación de calidad nos asegurará formar ciudadanos plenos de valores, que respeten las leyes y normas; ciudadanos que puedan competir en esta nueva era del conocimiento digital; ciudadanos que formen instituciones sólidas y maduras, llámense estos: partidos políticos, empresas constructoras o comunidades campesinas. En suma, ciudadanos que tengan la oportunidad de desarrollar todo su potencial, en beneficio de toda la sociedad.

Esta aspiración, que debería ser una suerte de cruzada nacional: una educación pública de calidad, requiere un liderazgo que otee el horizonte de largo plazo y no se distraiga con la coyuntura o reyerta cotidiana.

Como país, felizmente contamos con industrias que calzan con esa perspectiva de largo plazo; en otras palabras, que permitirían financiar esta cruzada nacional; tal es el caso del sector minero, pesquero, energético, forestal y agroindustrial.

En particular destacaría nuestra industria minera del cobre, porque cuenta con la dimensión geológica de contribuir con la planificación fiscal del país, en horizontes mayores a dos décadas.

Para ello, en adición a nuestra posición de liderazgo ya alcanzada a nivel mundial, por la producción de cobre en las minas de: Cerro Verde, Las Bambas, Antamina, Cuajone, Toquepala, Antapaccay, Toromocho, Constancia, Cerro Lindo y Marcapunta; aspiraríamos a que nuestros líderes cuenten con la sagacidad de Ulises para promover la siguiente generación de minas de cobre, como es el caso de: Tía María, Mina Justa, Quellaveco, Michiquillay, Galeno, Conga, Zafranal y La Granja.

Sin embargo, hasta la fecha nuestros líderes siguen embelesados por diversos “cantos de sirena”; nos faltan estadistas y nos sobran populistas.