RicardoLabó Fossa
La minería en balance Por Ricardo Labó Fossa

El mes pasado tuve la oportunidad de participar en la reunión anual de la Comunidad de Desarrollo de África del Sur (SADC, por sus siglas en inglés) que se realizó en Windhoek, Namibia. Fui invitado por SADC y la cooperación alemana para exponer y compartir la experiencia del Perú en el sector minero y su impacto en el desarrollo. Uno de los momentos más interesante fue cuando luego de las presentaciones se abrió la discusión del panel y las preguntas del público. Uno podía cerrar los ojos y los temas, preguntas, discusiones y comentarios eran muy similares, sino los mismos, que uno puede tener en el Perú (o en cualquier región o país minero). Uno de los temas (y que es recurrente) fue relacionado a la eficiencia (o falta de) comunicación por parte de la industria sobre el sector. Los representantes de los gremios mineros de Sudáfrica y Namibia ahí presentes reconocían que debían ser más proactivos y audaces en sus esfuerzos de comunicación.

Hace algunas semanas, en el Perú, la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) inició su campaña de comunicación “Minería de todos”. El enfoque es ciertamente diferente a todas las campañas realizadas hasta la fecha por parte del gremio. Para comenzar, el usar el “de” en “Minería de todos” ya implica una invitación de pertenencia e involucramiento. Asimismo, el cambio de perspectiva es muy importante. Esta campaña no ha buscado imponer mensajes comunes, predeterminados y poco entendibles por parte del gremio hacia el público (como exportaciones, PBI, etc.) sino que ha abierto sus puertas para que los temas sean propuestos justamente por los que quieren estar informados o tienen dudas de la actividad y sus impactos: la misma población. Busca también generar un sentimiento de orgullo sobre una actividad que tanto aporta al país. Esta campaña tomó más de un año desde su concepción hasta su implementación y ha tomado como referencias experiencias de otros sectores y países. Creo que hasta ahora ha sido un gran acierto la campaña.

Uno de los retos es cómo hacer tangible y más cercana la minería a la población. A diferencia de la gastronomía, por ejemplo, su cercanía no es tan clara y evidente, a pesar de que prácticamente toda nuestra vida, ya sea en el ámbito rural o urbano, tiene algún componente con origen mineral.

La ciudad de Lima será la sede de los Juegos Olímpicos Panamericanos y Parapanamericanos el 2019. Estos dos eventos brindan una gran oportunidad de unir más al sector minero con la población y el deporte. ¿Cómo así? Bueno, no olvidemos que las tan ansiadas y disputadas medallas por los participantes y países son justamente de minerales: oro, plata y bronce (aleación de cobre y estaño). Las mineras multinacionales Rio Tinto y Barrick proveyeron de los minerales para hacer las medallas para los juegos de Londres 2012 y Toronto 2015, respectivamente. ¡Imagínense que todos los deportistas de Lima 2019 reciban sus medallas hechas de minerales extraídos de las distintas minas en el Perú y diseñados por artesanos orfebres peruanos! En los otros dos casos, los minerales provenían en su mayoría de minas fuera del Reino Unido y Canadá.

El año pasado y recientemente, yo lancé esta propuesta a algunas empresas mineras y al gremio, la cual entiendo estaría en evaluación. Creo que más allá de ser un aporte tangible por parte de la industria minera al deporte, es una gran oportunidad de seguir construyendo ese tan ansiado orgullo de los peruanos por nuestra minería. ¡Aprovechemos las oportunidades que se nos presentan!

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