JoseRevilla
Líderes que ejecutan Por Jose Revilla

Cuando las empresas definen sus prioridades estratégicas enfocadas en sus fortalezas y actúan coherentemente, logran mejores resultados. Parece evidente, pero hay muchas empresas que no lo hacen.

Cualquier estrategia exitosa busca obtener el mayor provecho posible de las fortalezas con las que se cuenta. Por ello, es importante reflexionar y entender cuáles son esas capacidades que nos diferencian de nuestros competidores y que pueden ser consideradas fortalezas. En esta reflexión, debemos incluir capacidades que aún cuando parezcan menores puedan ser aprovechadas para la coyuntura actual.

En un articulo de Harvard Business Review, titulado The Coherence Premium, escrito por Paul Leinwand y Cesare Mainardi, se reafirma la importancia de estos conceptos.

“La verdad es así de simple, y sin embargo es increíblemente difícil de internalizar. De hecho, es la empresa rara la que se enfoca en “lo que hacemos mejor que nadie” al tomar cada decisión operativa en cada unidad de negocio y línea de productos. Más raro aún es la compañía que ha alineado sus capacidades internas de diferenciación con la posición correcta del mercado externo. Llamamos a tales compañías coherentes.”

Y continúa diciéndonos:

“La mayoría de las empresas no pasan  la prueba de coherencia porque prestan demasiada atención al posicionamiento externo y no lo suficiente a las capacidades internas. Sucumben a la intensa presión por el crecimiento de primera línea y persiguen negocios en mercados donde no tienen la capacidad para mantener el éxito. Incluso en el modo de contracción, cuando las empresas se reducen y tratan de sacar más de la ejecución, la mayoría de las estrategias no prestan suficiente atención a las capacidades. La reducción de costos, por ejemplo, suele ser un ejercicio general, en lugar de una reasignación de recursos. En la mayoría de estas empresas, la estrategia y las capacidades se tratan como temas separados”.

En resumen, lo que nos sugiere ese artículo es que la estrategia debe alinear las capacidades que constituyen en sí mismas las fortalezas de una empresa, con las oportunidades correctas del mercado.

Por otro lado, la coherencia de una empresa debe darse de arriba hacia abajo. Los líderes, empezando por el presidente de una empresa, deben actuar siempre coherentemente. Lo importante no es lo que dicen, es lo que hacen”.

Las personas se sienten mucho más comprometidas y motivadas cuando existe coherencia entre lo que sus líderes les piden hacer y los fundamentos de la organización. La coherencia genera armonía y estabilidad. Es el alineamiento entre la cultura organizacional y las creencias de las personas.

Por otro lado, la falta de coherencia puede ser muy perjudicial. Hay instituciones que, teniendo extraordinarias ideas y conceptos que difunden vigorosamente, tienen problemas serios de reputación.

Resulta que estas instituciones, tanto en su gobierno corporativo como en el trato a sus empleados, y en la atención a sus clientes, hacen muchas veces lo opuesto a lo que dicen.

No sólo no tienen coherencia, sino que generan un sentimiento de falta de integridad y de valores. Problemas, que afectan la imagen y la reputación de estas Instituciones, por lo cual, los clientes, socios de negocios y proveedores dejan de creer en ellas. Incluso el propio personal, incluyendo en muchos casos a los mismos directivos, pierden por completo la confianza en la empresa.

Resolver los problemas de reputación toma mucho tiempo y requiere de un nuevo liderazgo. Aún cuando demande algún esfuerzo, es mejor mantener la coherencia de todos nuestros actos que tener que lidiar con problemas de reputación.

Ghandi Coherencia

¿Qué debemos hacer?

Como líderes, lo primero que debemos hacer es asegurar que toda nuestra organización entiende claramente quienes somos y hacia dónde vamos. Para ello, debemos tener claramente definidos los fundamentos principales que debe tener una organización.

¿Cuáles son estos fundamentos?

Algunos de los fundamentos más importantes para una empresa son los siguientes:

  • Propósito
  • Valores
  • Vision
  • Objetivos
  • Politicas
  • Estrategias

De estos fundamentos se desprenden los Factores Críticos de Éxito (FCE), que son nuestras prioridades estratégicas y representan el cómo al ser ejecutados adecuadamente, nos permitirán evolucionar favorablemente y ser exitosos como empresa.

FCE, Fortalezas y Coherencia

Si fuera necesario modificar los fundamentos y/o en particular los FCE, es clave vincular a la alta dirección. Estamos hablando de los líderes y/o las personas más influyentes que representan a cada una de las áreas de la Organización. Es recomendable realizar esta tarea a través de un workshop o taller presencial.

Los participantes, interactuando entre ellos y como parte del equipo responsable de esta tarea, deben validar los fundamentos y  terminar definiendo los FCE de la empresa.

Estos FCE deben  tal como se mencionaba en el articulo anterior, considerar las fortalezas de la empresa,  que a su vez deben estar alineadas con las oportunidades del mercado existentes.

Ya sea que hubiera sido necesario modificar los fundamentos o no, una vez que los FCE, o sea nuestras prioridades estratégicas, están  claramente definidos, tenemos que asegurarnos que son transversales a la organización. Y sobre todo, que cuentan con el apoyo y la colaboración de todos los líderes de la empresa. De forma que se puedan ejecutar de la mejor forma posible; a través de acciones concretas, responsables, fechas y KPI que deben ser reflejados en los objetivos específicos de cada una de las áreas de la organización.

Pueden encontrar mayor detalle sobre estos últimos conceptos en el artículo 3 ideas para mejorar la Ejecución de Proyectos Estratégicos.

Adicionalmente, estos FCE deben comunicarse y reforzarse en el tiempo. Una forma de hacerlo es premiando públicamente los comportamientos que contribuyen al éxito de los mismos. (una vez más la importancia de la coherencia).

También es importante tomar las acciones correctivas necesarias cuando los comportamientos de algún área o persona no estén alineados con alguno de los fundamentos de la empresa. Estas acciones correctivas pueden ser de capacitación o punitivas, según el caso lo amerite.

Por último, es muy importante asegurar que todos los líderes de la organización, empezando por los de mayor nivel, no solo son el ejemplo, sino que son activos promotores de la Coherencia que debe existir entre cada uno de sus actos y los fundamentos y FCE de la institución.

Las empresas que se enfocan en sus fortalezas y actúan coherentemente tienen un equipo más motivado y más comprometido. Un equipo más motivado y más comprometido, logra que sus clientes estén más satisfechos con nuestros servicios y nuestra empresa. Tener clientes más satisfechos, nos ayuda a lograr mejores resultados financieros y un mayor valor de nuestra marca.